Anoche tuve un sueño...

Eloy Núñez

19/12/2015

(Última actualización: 20/12/2015 18:35)

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Uno más en mi ya larga vida de sueños, pues siempre que trato de dormir y lo consigo no hay vez que no sueñe con algo o alguien, con vivencias o circunstancias ya vividas o con algún pasaje feliz o desgraciado de mi existencia. Rara es la vez que sueño en pretérito salvo cuando este más que sueño apacible sea pesadilla.

Anoche lo soñado se enmarca a caballo entre lo uno y lo otro, cosa que es novedad en mi caso , y por eso considero interesante someterlo al juicio público de mis conciudadanos…

Soñé que todos los cargos políticos del país eran honrados, solidarios, trabajadores, inteligentes, preparados y, sobre todo , transparentes en todas sus percepciones económicas haciendo declaración pública de ellas – una a una – y comunicando personal y colectivamente el grado de cumplimiento de gestión en los compromisos contraídos con el programa electoral que les situó en el cargo que ostentan. Todo ello con carácter mensual y en los medios públicos existentes (TV-Radio-Prensa Redes Sociales y Tablones de Anuncios de Municipales).

Previamente a las Elecciones los Candidatos de todos los Partidos y Coaliciones ya habían hecho público y levantada Acta Notarial su Patrimonio personal y familiar, cuyas actas se encontraban expuestas en Tablones Informativos situados en los Ayuntamientos de los Pueblos o Ciudades de cada uno de ellos hasta el final de sus mandatos y todos , absolutamente todos , con la sonrisa abierta y la mirada limpia y tranquila….

Soñé que el Rey y su egregia familia eran el espejo de bondad, honestidad y ejemplaridad donde nos mirábamos todos al despertar cada día. Que nuestros Empresarios eran solidarios y emprendedores, justos y generosos con sus trabajadores, pendientes de sus problemas y necesidades, eficaces y sabiamente exigentes con sus rendimientos en pro de la mejora, día a día, de la productividad y la competencia. Que los Jueces procedían siempre en estrictas e impecables sentencias que afectaban por igual a ricos que a pobres, a hombres que a mujeres, a creyentes religiosos que a laicos o agnósticos, a políticos , banqueros, financieros, medios de difusión, iglesias, poderes del Estado y a los propios miembros del Poder Judicial…

Soñé que la gente del pueblo- era trabajadora, honesta, pacífica, culta, con la verdad en la boca, alegre y sencilla, permisiva y en paz con su propia historia y con esperanza firme en el futuro.

Soñé con la Iglesia Católica renunciando a su patrimonio y sus prebendas, repartiendo lo mucho que le sobra para su propia subsistencia entre las clases sociales más necesitadas, convirtiendo sus Templos y Catedrales en las humildes casas de Dios que el mismo proclamó , convirtiendo todas las Joyas de sus sagradas Imágenes y las que lucen Obispos, Cardenales y Papado en dinero para el mismo fin social y humanitario.

Soñé que todos los Notarios daban fe auténtica en todas sus Actas, Escritos y Testamentos. Que todos los Comerciantes y Áreas Comerciales marcaban sus artículos con el precio más justo y razonable. Que los medios de difusión eran absolutamente completos y objetivos con sus informativos y noticiarios y el resto de sus programaciones eran recreativas, formativas éticas y lúdicas con especial divulgación de la Cultura y la Historia.

Soñé que las Fuerzas Armadas y los distintos Cuerpos de Seguridad del Estado, ante la ausencia de delincuencia, violencia e inseguridad en todo nuestro territorio, se dedicaban con esmerada profesionalidad a prevenir y – en el peor de los casos - socorrer a todos los ciudadanos que los necesitasen por verse afectados ante sucesos , catástrofes y situaciones de emergencia, ganándose con su ejemplar forma de proceder el cariño y consideración más sincero de todo el Pueblo.

Soñé..., ¡Pero me despertaron bruscamente! Fui zarandeado y me colocaron la camisa de fuerza. Al fin me habían encontrado los eficaces servidores del Psiquiátrico llevándome entre lágrimas a la ambulancia.

Eloy Núñez Sánchez

Diciembre de 2015