Región

En el Consejo de Política Fiscal y Financiera

Castilla-La Mancha reivindicará un modelo de financiación autonómica que respete los principios de suficiencia, equidad y transparencia

El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, indicó que el modelo por el que abogará Castilla-La Mancha también será dinámico y sencillo

La Comarca

13/11/2015

(Última actualización: 14/11/2015 08:26)

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El Gobierno de Castilla-La Mancha reivindicará que el nuevo modelo de financiación autonómica que se debe negociar con el Ejecutivo resultante de las próximas elecciones generales y el resto de Comunidades Autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera respete los principios de suficiencia, equidad y transparencia.

Así lo manifestó el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante su intervención en la clausura del acto institucional con el que la Sección de Toledo del Colegio de Economistas de Madrid conmemoró anoche el ‘Día del Economista’.

El nuevo modelo de financiación autonómica es una de las preocupaciones del Gobierno de García-Page, indicó el consejero, quien detalló las siete reivindicaciones que desde Castilla-La Mancha se harán en el marco de la negociación.

En este sentido, Ruiz Molina destacó que el nuevo sistema de financiación autonómica debe respetar el principio de suficiencia, es decir, que las Comunidades Autónomas dispongan de los recursos económicos suficientes para financiar las competencias que tienen asumidas, entre las que se encuentran los servicios públicos fundamentales, como la sanidad, la educación o los servicios públicos.

Asimismo, desde Castilla-La Mancha se reclamará que este modelo cumpla con los principios de equidad horizontal y equidad vertical. Según explicó el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, la equidad horizontal permitirá reducir las diferencias entre las Comunidades Autónomas que más recursos tienen y las que menos, mientras que la vertical servirá para que el volumen total de recursos se reparta entre los tres niveles de la administración, nacional, autonómica y local, en función de las competencias que ejercen.

En el reparto entre los diferentes niveles de la administración, Ruiz Molina también se refirió al esfuerzo que se hace en relación con el cumplimiento de los objetivos de estabilidad, ya que, criticó, mientras que las Comunidades Autónomas tienen que reducir el 50% el déficit para 2016, el Estado lo ha de hacer en el 25%.

Asimismo, el Ejecutivo que preside Emiliano García-Page abogará porque el nuevo modelo tenga en cuenta la inelasticidad del gasto de las competencias que financian las Comunidades Autónomas frente a la elasticidad de los ingresos que reciben, ya que en épocas de crisis los ciudadanos siguen enfermando y los niños yendo al colegio mientras que los ingresos tributarios caen de forma brutal.

Por otra parte, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera se denunciará la limitada capacidad tributaria de las autonomías, dado que prácticamente no existen hechos imponibles susceptibles de ser gravados por las Comunidades Autónomas.

Igualmente, el nuevo modelo debe ser dinámico, es decir, se debe actualizar año a año en función de la situación económica, puesto que el actual se basa en previsiones que no se hacen definitivas hasta dos años después.

Por último, destacó el titular de Hacienda y Administraciones Públicas, debe ser un modelo sencillo y transparente para que permita la planificación de los recursos por parte de las Comunidades Autónomas.

Reivindicar la labor de los economistas

Ruiz Molina, que clausuró el acto tras la conferencia ‘Recuperación económica en España, en tiempo de turbulencias’, que pronunció el catedrático Ramón Tamames, aprovechó para reivindicar la labor de los economistas.

El consejero, también economista y miembro del Colegio, resaltó los paralelismos entre la profesión del economista y la del médico, ya que ambos dan consejos sobre hábitos no saludables, hacen un diagnóstico de la situación y, al final, tratan de diseñar un tratamiento y de recetar las medicinas más adecuadas para obtener un buen resultado.

Por ello, finalizó, “es posible que los economistas acabemos obteniendo el mismo reconocimiento en la sociedad que los médicos”.