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Pablo Albo cree que es un acierto tanto para los escritores como para los niños celebrar este tipo de encuentros

Comienzan en la Biblioteca de Tomelloso las Jornadas Infantiles de Animación a la Lectura

La Comarca

11/11/2015

(Última actualización: 12/11/2015 09:26)

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El salón de actos de la Biblioteca Municipal “Francisco García Pavón de Tomelloso” acogió este miércoles el encuentro con el escritor y narrador Pablo Albo titulado “No estoy para cuentos” que se ha desarrollado en dos sesiones a lo largo de la mañana.

El concejal de Cultura, Raúl Zatón recordó que este acto era el primero de una serie de actividades que se van a llevar a cabo con los colegios de Tomelloso para animación a la lectura. Así, explicó el concejal, el 13 de noviembre a las 9'30, 11'00 y 12'30 h. habrá un encuentro literario con la escritora Margarita del Mazo y el 17 de noviembre en el mismo horario el encuentro será con la escritora e ilustradora Mónica Carretero.

Para Zatón es primordial animar a los niños a la lectura, a que vivan encuentros con los autores y, además, se vayan introduciendo en el mundo de la literatura y la escritura y así puedan disfrutar de las actividades que desde la Biblioteca García Pavón y el área de Cultura se realizan todas las semanas.

El protagonista de la jornada, Pablo Albo, ha explicado que ha venido a Tomelloso a encontrarse con las personas que han leído libros suyos, “ellos creen que viene a conocerme a mí, pero vienen a que yo los conozca”, ya que es “muy bonito para una escritor” conocer a quienes han leídos sus cosas.

Pablo Albo, prolífico autor de literatura infantil con más de una veintena de libros editados y reconocido narrador oral, calificó de auténtico lujo poder encontrarse con sus lectores dado que “esto de escribir es una cosa tan solitaria que nunca sabes si algún día alguien leerá lo que escribes”. El escritor ha supuesto que para los niños también será una buena experiencia porque “yo tuve la suerte de conocer a pocos escritores cuando era niño”. Se trata de una experiencia que hay que vivir, dijo, porque le da otra dimensión al libro y lo hace más humano. Contó por último que los niños hacen preguntas muy interesantes que van desde las más personales, hasta cuál es su libro favorito.