Opinión

Responsable del Área de Calidad y Consumo

La implantación de sistemas de calidad y seguridad: enfoque basado en hechos para la toma de decisión

Oliver Serrano

17/08/2015

(Última actualización: 17/08/2015 19:54)

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A lo largo de los más de 10 años de experiencia asesorando a empresas agroalimentarias en la implantación de sistemas de calidad y seguridad alimentaria, como los reconocidos IFS, BRC, ISO22000 y GLOBALGAP, entre otros, estamos observando cómo algunas empresas toman decisiones basadas en percepciones o impulsos sin información que las respalde, más allá de la observación de lo que hace el vecino o de un buen comercial que les ha “endosado una moto”, lo que deriva en rotación de consultoras porque “no funcionan”, la no obtención de la certificación, en el mejor de los casos la implantación de protocolos innecesarios.

La decisión de implantar un sistema de calidad debe estar basada en hechos, más allá de la observación de lo que hace el vecino o de un buen comercial que les ha “endosado una moto”

Conscientes de ello, desde Cooperativas Agro-alimentarias y SIC Agroalimentaria siempre hemos antepuesto el valor que pueda obtener la empresa agroalimentaria frente a nuestra mera actividad económica, poniendo todo nuestro empeño por garantizar que las decisiones que tomen las industrias alimentarias respecto a la implantación de un sistema de calidad y/o seguridad alimentaria esté fundamentada, aplicando, como enuncia el Principio nº7 de gestión de calidad, un enfoque basado en hechos para la toma de decisiones.

“Si no lo necesitas, no te metas en camisa de once varas”

En este proceso de toma de decisiones, consideramos crucial conocer el enfoque de la empresa alimentaria, hacia dónde “navega”, dónde quiere estar y dónde no. Solo partiendo de esa premisa, y sin dejarse llevar por “lo que nuestro vecino” hace, podrán tomarse decisiones objetivas, basadas en datos.

Partiendo de esa base, desde SIC Agroalimentaria le informamos, en caso de ser necesario, qué protocolo podría tener mejor aceptación, le diagnosticamos las instalaciones para conocer las inversiones funcionales a realizar, lo que, junto con los costes asociados al uso de recursos internos de la empresa durante el proceso de implantación, los de asesoramiento y de certificación le permitirá disponer de la información necesaria para que la dirección de la empresa tome la mejor decisión.

Una vez que está tomada la decisión, razonada y justificada, el “tiro” debe ser certero y para ello, escoger “el mejor arco y las mejores flechas”, no dejando que se escape la presa.

Y es que, la calidad es como los productos que fabricamos…hay que pensar en lo que el cliente, en este caso, el mercado quiere, y no lo que queremos o lo que nos “venden” si no está enfocado a ese mercado.