Región

Tiene seis horas de duración y está siendo impartido en dos sesiones de fin de semana por el profesor de Jardinería Javier Ariño

El mundo de los bonsáis protagoniza el primer curso de la Primavera Universitaria 2015 de Sigüenza

La Comarca

26/04/2015

(Última actualización: 27/04/2015 14:01)

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En la mañana del sábado comenzó el primero de los cursos de la Primavera Universitaria de Sigüenza, dedicado al delicado y maravilloso mundo de la jardinería de interior y los bonsáis, “o árboles en bandeja”, como explicaba para empezar la primera de sus clases Javier Ariño.

El profesor, que imparte clases de Jardinería y Botánica desde el año 1988, pretende, en las seis horas intensas que está durando el curso, en este y el próximo fin de semana más, “abrir las ventanas de esta técnica maravillosa a los alumnos, de manera que, al terminar, ellos mismos sean capaces de iniciar su propia actividad con los árboles en bandeja, e incluso crear una asociación seguntina del bonsái”, decía ayer.

Para Ariño, lo más bonito del bonsái es “aunque parezca simple, o difícil de entender, la relación que se llega a mantener con el árbol”. Según el formador, existe un diálogo con las plantas, que te transmiten su energía, en un intercambio que, naturalmente, es recíproco”.

El curso lo están siguiendo treinta y cinco alumnos. Para introducirlos en su mundo, Ariño llevó al aula de la Hospedería Portacoeli que aloja la Primavera Universitaria una muestra de diferentes ejemplares. “En realidad, cualquier árbol o arbusto, salvo los de crecimiento rápido, como chopos o eucaliptos, se puede convertir en un bonsái. Entre las especies de la comarca, hablamos de robles, pinos, encinas o frutales”, explicó ayer el profesor. Ariño cuenta entre su colección con ejemplares que “llevan conmigo 36 años, como un aligustre, que trasplanté de un seto abandonado, cuando llevaba allí al menos otros cuarenta años más”. El profesor expuso en clase que en la tradición japonesa hay “bien datados, árboles con una antigüedad de más de 800 años en maceta”.

Ariño comenzó la formación con una breve introducción a la fisiología y al comportamiento de los árboles, con el fin de “hacer entender a los alumnos que trabajamos con seres vivos, sensibles, de manera que las técnicas que se deben llevar a cabo para convertirlos en bonsáis sean lo menos traumáticas posible para ellos”.

A continuación resumió cuáles son esas técnicas, que “básicamente consisten en cortar las raíces pivotantes, favorecer las raíces laterales, de manera que las plantas, en lugar de hacia arriba, lo hagan a lo ancho y parezcan más antiguas y más venerables”. Ariño terminó la primera clase describiendo, y llevando a cabo, un trasplante. “También hemos hablado sobre las clases de tierra que deben contener las macetas que dan pie a los bonsáis, cómo mezclar una buena base, cómo regar, es fundamental un excelente drenaje, cómo abonar, y, una vez hecho el trasplante, cómo podar las raíces”. Ariño trasplantó un pino a una maceta, aprovechando su acción para mostrar a los alumnos cómo se deben podar las raíces para conseguir el diseño deseado. Para la siguiente sesión, quedan la poda de las ramas, el abono y la elección de las plantas adecuadas.

La Primavera Universitaria cuenta con el soporte docente y material de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y Alcalingua, con la organización de la iniciativa Sigüenza UniverSItaria (fundaciones Ciudad de Sigüenza y Martínez Gómez-Gordo, la cátedra Antonio Fernández-Galiano y la Farmacia de la Catedral), el patrocinio del Ayuntamiento de Sigüenza y de Font Vella, entre otros colaboradores.