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Según la estimación municipal, han sido más de 4.500 personas las que han pasado por Pareja en los dos días de Feria Medieval, el 18 y 19 de abril

Feria de Pareja, "por siempre jamás", como manda la tradición desde tiempos del Rey Alfonso X el Sabio

La Comarca

19/04/2015

(Última actualización: 20/04/2015 06:01)

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Pareja ha cumplido fielmente, por segundo año consecutivo, el mandato del rey Alfonso X el Sabio quien, en el año 1259 ordenó a la villa organizar una feria “por siempre, jamás”, como se encargaba de recordar ayer el alcalde de Pareja, Javier del Río. “Y, como servidores públicos que somos, así lo hacemos”, afirmaba el regidor, muy optimista con el magnífico aspecto que presentaba la Plaza Mayor a las doce del mediodía del sábado, llena de público que curioseaba y compraba en los sesenta y siete puestos variopintos y presidida por la Olma Nueva que plantaron los parejanos el pasado día 7 de marzo. Al ambiente, inmejorable, se sumaba la temperatura, que a esa hora era de en torno a veinte grados.

El regidor destacaba que el número de puestos se había duplicado con respecto al año pasado y no se olvidó de agradecer en la apertura de la feria el empeño que ha puesto el pueblo de Pareja “en que hoy luzca como lo hace, decorando en cada balcón y con cerca de dos centenares de parejanos vestidos de medievales; ellos son, sin duda, el principal activo de nuestra feria”, recalcaba ayer. Los puestos, pertenecientes a los sectores de la gastronomía, artesanía, bisutería, ropa, juguetes artesanos o decoración, provenían de diferentes lugares de España, quedaron distribuidos en la Plaza Mayor, cuyas obras de pavimentación están ya a punto de finalizar, ordenados en hileras que dieron lugar a atractivos pasillos multicolores en los que perderse y comprar.

La presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, acompañó a los parejanos en la apertura de la Feria. “Siempre es un inmenso placer recorrer la provincia y comprobar como hay una gran aceptación, como hoy en Pareja, de tradiciones y costumbres. Hace un día estupendo, hay muchísima gente y se percibe una mayor alegría en el consumo. La gente compra, come fuera y pasa el día haciendo turismo de calidad, se percibe un ambiente optimista, cada año la realidad económica es mejor y el turismo lo nota de manera muy positiva. Doy la enhorabuena a la organización de la Feria Medieval por este segundo éxito de participación y público”, valoró la presidenta.

Según las estimaciones municipales, han sido más de 4.500 las personas que han pasado por Pareja en los dos días de la Feria, sin duda, el momento de mayor afluencia de público de todo el año, por encima de las fiestas patronales en honor a la Vírgen de los Remedios. En sus conclusiones de hoy, Del Río ha afirmado que, en sólo dos años, “la II Feria Medieval se ha convertido en un catalizador para el turismo, el comercio y la divulgación de la cultura de Pareja”. Y es que, de los sesenta y siete puestos, quince los habían establecido parejanos o comercios de parejanos, “lo que sin duda resalta el incentivo económico que también tiene la Feria”, ha valorado al término de la feria María Tierraseca, concejala de Cultura y organizadora del evento.

“Creo que Pareja se ha unido para lograr el éxito común de la Feria, y, entre todos, lo hemos conseguido. En la II Edición de la Feria recuperada, ha habido el doble de puestos, el doble de adornos en las calles de Pareja, y el doble de parejanos disfrazados. Lo dije en la presentación de la Feria, y lo repito ahora que contamos con los resultados, la feria de Pareja nació de la inquietud de un pueblo por reivindicarse, y me siento orgullosa de haber comprobado como todos los parejanos se han volcado para que cada actividad haya tenido el lucimiento, la participación y la organización perfectas. Especialmente, agradezco su participación a la Asociación Cultural y de la Mujer de Pareja y a la Asociación de Mayores”, añade la concejala. Las comidas populares de sábado y domingo repartieron en torno a 1.100 raciones cada una de migas el sábado, y de chorizo y caldo el domingo.

Los formadores de la Escuela de Folklore de la Diputación se instalaron en los soportales del Poyo La Fruta. Luis Larriba, profesor de alfarería de la Escuela de Folklore de la Diputación. “Este año veo más ambiente, más puestos, más gente, la feria ha crecido”, afirmaba. Rodeado casi siempre de niños que “me preguntan si mi madre me deja mancharme con el barro”, decía con humor, explicaba que había introducido en su oficio a muchos pequeños aficionados: “A los niños les hipnotiza la magia del barro, son los que menos prejuicios tienen a la hora de valorar un trabajo tan antiguo como la Alfarería”.

Margaría García, la hilandera de la Escuela de Folklore, mostró como se ovillaba la lana, porque “antes, si querías tener un jersey, tenía que ser de esta manera, cogiendo el vellón, lavándolo, escarmenándolo y, con paciencia, sacando un hilito y juntándolo con otro hasta que la lana quedaba lista para tejer. Muchos mayores se han acercado con sus nietos para contarles, con nostalgia, cómo lo hacían ellos cuando eran niños”, decía ayer la artesana.

Laura Redruejo, una de las integrantes de la Asociación Cultural de Pareja, explicaba que “nuestra asociación es humilde y hemos colocado un puesto en la Plaza para recaudar fondos para las actividades que llevamos a cabo todo el año”. Sus integrantes fabricaron pulseras identificativas de Pareja y también recuerdos de la Olma de Pareja. “Este año, la feria ha superado las expectivas con creces, y damos fe, porque nosotros lo hemos vendido ya prácticamente todo”, decía el sábado a mediodía.

Justo Gómez, el herrero de Pareja, tenía también un puesto en una de las esquinas de la Plaza, a la entrada de la calle del Coso. “Estoy haciendo demostraciones para que la gente conozca cómo se maleaba el hierro antiguamente y mostrando algunos de los secretos del oficio”, decía. Justo es cerrajero y “trabajo el hierro de forma moderna, pero también hago forja como afición”, explicaba, mientras varios visitantes seguían atentamente sus evoluciones sobre el yunque. Antiguamente, en Pareja hubo dos fraguas, Justo reprodujo en público algunas formas, inicios de escalera o formas de reja que se fabricaron en la villa. “A la gente le impresiona ver como el hierro caliente toma forma, se moldea y se puede hacer lo que uno quiere con él”, decía mientras terminaba de darle forma a un pequeño escudo de metal.

El Taller La Cayetana, de Posada de Llanes, Asturias, estableció dos puestos en Pareja, uno de tiaras, hechas con alambre y aluminio de colores y con flor natural deshidratada, y otro de quesos de aquella tierra, que fueron dos de los más concurridos, como también lo fue el de bistutería artesanal de Mariano Rico, que llegaba desde Galápagos. “Hay un ambiente estupendo y mucho público”, decía Rico en su estreno en Pareja, con unas preciosas gargantillas en su mostrador como principal reclamo. Manuel Calero, de Talayuela (Cáceres) trajo su artesanía extremeña hasta Pareja. Llamaban la atención sus cochecitos de madera.

Además de los puestos, la organización de la Feria le dio mucha importancia a la música. Además de la Ronda de Pareja, que recordó sus originalísimos “Mayos” actuó la Ronda de Tendilla interpretó “La copla del rondador”, “Los balcones” y una “Jota de las labores”, Albazor y el grupo Las Colmenas, que hicieron su “Canto a Guadalajara” , un villancico adaptado que es “un homenaje a todos los pastores que trabajaban en nuestros campos que hemos recogido en Iriepal” y una jota cuya “música y letra creamos nosotros, acordándonos de nuestra sierra guadalajareña y sus pueblos para rendirles un homenaje”, decía una de sus integrantes, Carolina Moreno. “Agradecemos al Ayuntamiento de Pareja y a la oganización que hayan pensado en la música tradicional”, también como argumento de la feria. La nota de color la ponía anoche la Vianatukada, de Viana de Mondéjar, que alegró son sus sones y tambores el atardecer parejano. Cetrería, exposición de armas, y juegos para niños, volvieron a resultar del agrado del público, que como ya ocurriera el año pasado entre los parejanos, “ya nos han pedido con insistencia la III Edición de la Feria Medieval”, termina Javier del Río.