Daimiel

Así lo definía el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra

Testimonios de cuatro mujeres daimieleñas: “Un espejo en el que debemos mirarnos mujeres y hombres”

Han protagonizado el acto institucional con el que el Ayuntamiento de Daimiel ha celebrado este viernes el Día Internacional de la Mujer

La Comarca

06/03/2015

(Última actualización: 07/03/2015 20:40)

Imprimir

El Teatro Ayala albergaba este viernes el acto institucional con el que el Ayuntamiento de Daimiel ha visibilizado en el municipio del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo. Un acto centrado este año en el reconocimiento de los logros que, a pesar de las adversidades, es capaz de conseguir la mujer. “Un día muy especial para los que trabajamos por la Igualdad” en palabras de la concejal de Mujer, María del Carmen Torija, que también, y recordando el lema de la ONU para este año, "Empoderando a las mujeres, empoderando a la humanidad, imagínalo", incidía una vez más en la importancia “de la libertad de elección sobre la vida y el futuro", haciendo hincapié en la protección de los menores y de las madres en riesgo de exclusión.

“La igualdad”, consideraba, “debe enfocarse como la necesidad de tener todas las oportunidades en todos los ámbitos de la vida, algo para lo que es imprescindible la educación en igualdad desde la infancia”, un objetivo para el que, “a pesar de los logros obtenidos, aún queda trabajo con hacer”, insistía, añadiendo que “todos los días se necesita la chispa de una mujer para que una familia salga adelante”.

Seguidamente las profesionales del Centro de Mujer, Cristina Sánchez de la Nieta, Sara Astillero y Esther Gordillo procedían a la lectura de un manifiesto en el que se recordaba a las mujeres que sufren la desigualdad de género y se reconocía el trabajo de “asociaciones, colectivos y mujeres anónimas que contribuyen a avanzar en el objetivo de la Igualdad”.

Para ello, “es necesario trabajar por un cambio de mentalidad a nivel general, y lograr un reparto equilibrado de responsabilidades, tareas y funciones y por garantizar una participación equitativa en las diferentes esferas de la vida”, prestando especial atención al ámbito doméstico.

Según el manifiesto, “el gobierno de Castilla–La Mancha sostiene su compromiso de trabajo por la igualdad social en la comunidad apostando por campañas de sensibilización se la sociedad, favoreciendo el empleo femenino y trabajando por la puesta en marcha de políticas sanitarias y de bienestar social que compensen los equilibrios existentes entre mujeres y hombres”.

Por todo ello, “es importante el trabajo de toda la sociedad, luchando activamente por la eliminación de cualquier manifestación de discriminación hacia la mujer”.

Una vez leído el manifiesto, se procesión a la proyección del corto "La Gran Osa", protagonizada por Asunción Balaguer, centrado en el logro su protagonista de conseguir la alfabetización en edad avanzada. Un mensaje que saltaba de la pantalla a la realidad gracias a los emotivos e ilustrativos testimonios de cuatro mujeres daimieleñas

Así, María de las Cruces Cano compartía con el público las dificultades con las que se encontró, en plena época de crianza de sus hijos, para retomar sus estudios, cualificarse y obtener un empleo. Un acceso a los estudios que tampoco tuvo fácil María Paz Martín Pozuelo que, para conseguir su Licenciatura en Geografía e Historia tuvo que compaginar trabajo y estudios, primero en Ciudad Real y después en Madrid. Acabada esa primera etapa forma, Paz Martín-Pozuelo, con el apoyo de su marido, no se detuvo aquí y completó el Doctorado que le abrió las puertas de la Universidad de Carlos III, de la que es profesora titular del Departamento Biblioteconomía y Documentación.

Previamente también se escuchaban el testimonios de Julia García-Consuegra, que tomó el mando de la empresa familiar. Un negocio, el de la cerrajería y carpintería metálica, eminentemente masculino y donde a pesar de las dificultades hacía valer las que para que ella son las claves de la superación personal: “trabajar, ser constante, y seguir adelante con lo que venga”. Un lema que también podía representar a Francisca Ruiz de la Sierra que, a pesar de no tener estudios, consiguió sacarse el carné de conducir a los cincuenta años para poder acompañar a uno de sus hijos a las visitas médicas que requería su enfermedad.

Sin duda, cuatros ejemplos que, como subrayaba el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, “son un espejo en el que debemos mirarnos hombres y mujeres”, y que merecen que pasen “del anonimato a la primera línea” para aprender de “su capacidad para hacer realidad sus sueños”. Y es que en el discurso con el que se ha cerrado el acto, Sierra ha recalcado “el firme compromiso” del Ayuntamiento de Daimiel y de su Centro de Mujer en las líneas de actuación que ha apuntado la FEMP, al hilo de la celebración de este 8 de marzo. Así, el primer edil aseguraba que para “consolidar modelos de igualdad en la vida pública” es indispensable “potenciar la participación de las mujeres en todos los ámbitos”. Al mismo tiempo, consideraba esencial que esos “conocimientos y experiencias” se compartan entre las administraciones para “construir sociedades más libres y justas”. “Mi felicitación a todas las personas que buscan y creen en la igualdad, excluyendo cualquier tipo de superioridad de género”, concluía Sierra.

Posteriormente, el primer edil ha asistido a la comida de convivencia que las asociaciones locales femeninas han compartido al mediodía en el restaurante “Las Brujas”. El colofón a la celebración del Día de la Mujer en Daimiel lo pondrá esta noche la obra de teatro “Femenino Singular”, a partir de las 20:30 horas en el Ayala.