Región

Están gestionados por los registradores

CSI-F denuncia que los expedientes de nacionalidad sufren retrasos de un año, causando graves perjuicios

El sindicato pide un Registro Civil electrónico

La Comarca

12/12/2014

(Última actualización: 12/12/2014 21:51)

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F), como sindicato mayoritario en la administración de Justicia, denuncia que los expedientes de nacionalidad, gestionados por los registradores, están sufriendo retrasos de un año en sus tramitaciones a pesar de que el ministerio aseguró que la digitalización y la resolución de los expedientes por parte de los registradores terminaría con la saturación en la que se encontraban.

A día de hoy, miles de solicitudes de nacionalidad han sido denegadas, lo que ha causado graves perjuicios a los afectados, que han tenido que recurrir la resolución con el consiguiente gasto de tiempo y dinero. CSI-F viene denunciando desde hace meses que la privatización del Registro Civil en manos de los registradores ha estado y está abocada al fracaso y se está poniendo en peligro miles de puestos de trabajo.

CSI-F ha manifestado desde hace meses que el Registro Civil no necesita a los registradores, ya que la única forma de garantizar este servicio público gratuito es que sea gestionado por personal experto, como son los funcionarios de Justicia. CSI-F ya instó el pasado mes de septiembre al ministro de Justicia, Rafael Catalá a que detuviese la privatización del Registro Civil, que tuvo lugar el pasado mes de junio, y le trasladó la posibilidad de crear un Registro civil electrónico que permita agilizar el Registro Civil sin necesidad de entrega alguna a terceras personas, aprovechando la inversión millonaria realizada en un programa informático que funciona y en la digitalización del Registro civil.

Importante ahorro

CSI-F considera que un Registro Civil de esta naturaleza podría ser una realidad si el ministerio y el Gobierno, en vez de estar preocupados en privatizarlo, hubieran aprobado unas sencillas modificaciones de la normativa vigente que habría puesto fin a muchos de los problemas y retrasos que aquejan a este servicio público esencial desde hace años.

Con la creación del Registro civil electrónico se ahorrarían millones de euros y meses de tiempo en la tramitación de certificaciones, traslados de expedientes y en la resolución de expedientes de nacionalidad desahogando al Registro civil central y liberando de trabajo a la Dirección General de Registros y del Notariado.