Provincia

Tras el primer estudio osteológico

La Agrupación de Represaliados en Valdenoceda (Burgos) busca a siete familias descendientes de exhumados de las cuales una de ellas es de Ciudad Real

En la cárcel de Valdenoceda murieron un total de 154 personas. La Agrupación exhumó en 2007 un total de 116 restos e identificó con el estudio osteológico dieciocho de ellos. Once de esas familias han aparecido

La Comarca

14/10/2014

(Última actualización: 15/10/2014 00:11)

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La Agrupación de Familiares de Represaliados en Valdenoceda (Burgos) busca a siete familias de toda España (una de ellas, de Ciudad Real), descendientes de presos republicanos fallecidos en Valdenoceda cuyos restos han sido identificados tras el primer estudio osteológico realizado por los antropólogos de Aranzadi y de la Universidad Autónoma de Madrid.

En la prisión de Valdenoceda (Burgos), que estuvo abierta desde finales de 1938 hasta agosto de 1943, se tiene constancia oficial de la muerte de 154 presos republicanos. En 2007, la Agrupación pudo exhumar 116 restos. Tras el estudio antropológico y osteológico de cada restos (que contrastaba las características de cada uno de ellos con los informes y expedientes penitenciarios) se pudo identificar osteológicamente a un total de 18 restos. Durante estos años, han aparecido 11 familias descendientes, a las que se realizó prueba de ADN, que confirmaron las identidades de cada uno. Quedan por localizar familiares descendientes de otros 7 presos, para poder tomar una simple muestra de saliva de cada descendientes vivo y realizar las pertinentes pruebas de ADN.

Se trata de las familias de:

José Carrasco Valiño, que nació en Campillo de Llerena, en la provincia de Badajoz, pero vivía en Picón, Ciudad Real. Falleció el 7 de agosto de 1942. Casó con Francisca Sánchez Gallego. Dejó dos hijos, que creemos podrían haber emigrado a Cataluña.

Sebastián Martínez Tomás, de Madrid, murió en Valdenoceda el 10 de julio de 1942. Era albañil y estaba casado con Rosa López Carro. Dejó 2 hijos y 1 hija. Tenía su domicilio en el barrio de Tetuán de las Victorias.

Antonio Abad Vara, nacido en Getafe, una localidad muy poblada del sur de Madrid, que murió en Valdenoceda el 4 de septiembre de 1942. Estaba casado con Julia Sanz. Dejó 1 hijo y 4 hijas. Creemos que alguno de sus descendientes puede vivir en alguna otra localidad del sur de Madrid (Móstoles o Alcorcón).

Valentín Legarda Arbe, de Santurde (Álava). Valentín era el veterinario de Sotoscueva (Burgos) y su yerno era alcalde de esa población por Izquierda Republicana. Dejó viuda (estaba casado con Carmen Acaiturri), sin hijos. Murió el 10 de diciembre de 1939.

Teodoro Pérez Martín, natural de Miraflores de la Sierra, en Madrid, cuya familia pasó a residir en Aranjuez, en donde no los encontramos. Teodoro era industrial y estaba casado, aunque desconocemos el nombre de su esposa. A su muerte, ocurrida el 18 de octubre de 1941, dejó viuda y un hijo.

Anselmo Montero Hernández, nacido en Majadahonda, que se trasladó a vivir, antes de su detención, a Aravaca, dos localidades de Madrid. Era pocero. Murió el 3 de agosto de 1941. Era viudo y a su muerte dejó 1 hijo y 2 hijas, que pasaron a ser huérfanos de padre y madre. En el expediente parece leerse también que podría residir en Valdeconejos, localidad de Madrid.

Bonifacio García Alcalde, de Roa de Duero (Burgos). Murió el 29 de octubre de 1941. Era vendedor ambulante y estaba soltero. Era hijo de Ildefonso García y de Juliana Alcalde.

Si alguien tiene alguna noticia de su paradero puede hacerlo a través del correo electrónico de la agrupación (valdenoceda.exhumacion@gmail.com), con el objetivo de conseguir la localización de esas 7 familias y poder realizar pruebas, muy sencillas, sin coste alguno, de ADN.

La prisión de Valdenoceda

La prisión de Valdenoceda estuvo abierta desde finales de 1938 hasta agosto de 1943 en la localidad de Valdenoceda (norte de Burgos). Se convirtió, de hecho, en una terrible cárcel de exterminio, dadas las condiciones de vida de los presos, sin apenas comida. La inmensa mayoría de las muertes se produjeron por colitis epidémica, que no era otra cosa que el impacto del hambre y del frío sobre el cuerpo humano.

Allí murieron oficialmente 154 personas, que fueron enterradas bien en el cementerio viejo (11 de ellos), en plena calle (2) o en un solar de Instituciones Penitenciarias (141, donde se han exhumado a los 7 mencionados).

La Agrupación, que se constituyó formalmente en 2005 y que inició en 2007 los primeros trabajos de exhumación, ha conseguido exhumar a un total de 116 restos (como señalábamos al comienzo), ha podido contactar con 101 familias de toda España y ha identificado 50 restos, muchos de los cuales reposan por fin en su pueblo, con su familia. Los restos identificados osteológicamente de las 7 personas mencionadas se encuentran en Valdenoceda, en el panteón que la Agrupación construyó en el cementerio de la localidad, en caja individual y con chapa identificativa, para poder ser entregados inmediatamente al familiar cuando se le localice o, en caso contrario, para que permanezca enterrado dignamente.