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En nota de prensa

CCOO asegura que la JCCM tuvo que crear 18 plazas, la mayoría de alto nivel retributivo, para acoger a ex empleados de la Sindicatura de Cuentas

El sindicato considera que la Administración Pública necesita reformas para ganar eficiencia y transparencia, sí. Pero las que se están haciendo en Castilla-La Mancha van en la dirección opuesta, por más que Cospedal se empeñe en intoxicar a la ciudadanía con ahorros inexistentes

La Comarca

13/08/2014

(Última actualización: 14/08/2014 08:09)

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El Gobierno de Cospedal, con gran malestar por parte del director general de la Función Pública, tuvo que crear ex profeso 18 plazas de funcionarios en la Administración de CLM para acoger a 18 ex empleados de la suprimida sindicatura de Cuentas a los que no se les encontraba otro destino, afirman desde el Sector Autonómico de la FSC-CCOO CLM.

Tres de estas nuevas plazas son del nivel 30; y otras cuatro del 29; los más altos y mejor retribuidos en las administraciones públicas españolas. Ocho más corresponden al nivel 26, nivel a partir del cual nuestra comunidad autónoma, y salvo en casos excepciones, sólo se accede por procedimientos arbitrarios: libre designación o concursos ‘singularizados’.

En la reunión en la que anunció a los agentes sociales la creación de estas plazas, el propio director general de la Función Pública de CLM, José Manuel de la Fuente, dejó traslucir su malestar.

“Después de suprimir miles de plazas y de despedir a miles de empleados públicos, al señor De la Fuente no le debió gustar nada verse en la obligación de crear plazas como consecuencia de Supresión de la Sindicatura de Cuentas” señala Ramón David González, responsable del Sector Autonómico de la FSC-CCOO de CLM. “De hecho, De la Fuente fue incapaz de argumentar el sentido o necesidad de estas plazas con nombres y apellidos, que simplemente se vio en la obligación de crear sin otro motivo que el imperativo legal”.

El pasado 24 de abril, la presidencia de la Junta de Comunidades de CLM publicó en el DOCM la Ley 1/2014, de Supresión de la Sindicatura de Cuentas. Mes y medio después, el 10 de junio, se crearon ex profeso estas 18 nuevas plazas en la Administración de CLM, distribuidas entre las consejerías de Presidencia y Administraciones Públicas (5), hacienda (8), Fomento (3) y Agricultura (2), para colocar a los ex empleados de la sindicatura para los que no se encontraba otros destinos.

Ese mismo día, el ex Síndico de Cuentas de CLM, Miguel Ángel Cabezas de Herrera, fue asignado a una plaza de técnico superior en la Consejería de Educación, Grupo A nivel 22; a la que no ha acudido desde entonces, a la espera de que se cree para él una plaza que satisfaga su aspiración a llegar lo más alto posible en su carrera profesional dentro de la Administración de CLM.

“No se explica que no vaya a trabajar y por ello hemos reclamado públicamente explicaciones que seguimos esperando, pero sí se comprende su frustración y su despecho por el destino al que le ha enviado Cospedal. Al menos 24 de sus ex empleados en la Sindicatura han consolidado y han sido destinados a plazas con niveles superiores al 22, que es el que le han dado al él”, apunta González.

La carrera profesional de los funcionarios de la JCCM

El malestar del ex síndico es tanto más comprensible porque él mismo seleccionó a 22 de esos 24 ex empleados suyos con niveles iguales o superiores al 26. Los cuatro auditores y el secretario general, con niveles 30, accedieron a sus plazas en la Sindicatura por libre designación del propio Cabezas de Herrera; al igual que los cuatro jefes de área, con nivel 29.

También los jefes de equipo (3) y los letrados (2), con nivel 28; un “asesor” con nivel 27; y los tres supervisores, los tres jefes de unidad y el “responsable de proyectos” a los que se les otorgó un nivel 26, fueron seleccionados mediante “concursos singularizados”.

De este nivel para arriba, sólo los dos jefes de servicio, con nivel 28, accedieron a sus plazas en la Sindicatura mediante concursos de méritos.

Todas estas personas, al igual que los otros 22 funcionarios y dos laborales que trabajaban en la suprimida Sindicatura de Cuentas, han tenido que ser reubicados en la Administración Autonómica, obligada por el ordenamiento jurídico y por la propia Ley de Supresión de la Sindicatura a seguir pagando sus nóminas, respetando los niveles retributivos que hubieran consolidado mientras estuvieron trabajando en el extinto órgano de fiscalización de la JCCM.

“La Ley de Supresión argumenta en su exposición de motivos ‘razones de austeridad en el gasto y de mayor eficiencia’. Sin embargo, el ahorro conseguido, como ya denunció CCOO, es mínimo, puesto que el 94% del Presupuesto de la Sindicatura se iba en costes salariales que la JCCM tiene que seguir pagando. Y respecto a la ‘mayor eficiencia’…, que le pregunten al señor De la Fuente qué opina sobre la eficiencia de las 18 plazas que tuvo que crear por mandato legal”, indica González.

“La supresión de la Sindicatura de Cuentas es un claro ejemplo de lo que ocurre en CLM y en su Administración Pública. Por un lado, el Gobierno argumenta demagógicamente un ahorro inexistente para eliminar un órgano de fiscalización. Por otro lado, el propio órgano de fiscalización, como toda la JCCM, nutre ‘a dedo’ todos los puestos funcionariales de nivel igual o superior al 26”, denuncia el responsable de CCOO.

“La Ley 4/2011 del Empleo Público de Castilla la Mancha reconoce el derecho de todos los funcionarios de carrera a la progresión profesional; pero jamás se han implantado en esta comunidad autónoma los mecanismos que hagan posible esa carrera profesional”, explica González.

“En nuestra región, a lo máximo que puede aspirarse mediante la acumulación de experiencia y la demostración de mérito y capacidad es a un nivel 25. Salvo puestos muy excepcionales, a los niveles 26, 27, 28, 29 y 30 sólo se accede mediante libre designación o concursos singularizados. O sea, mediante la arbitrariedad del jefe político de turno”

“Los funcionarios deben acceder al puesto de trabajo tras pasar un duro sistema selectivo -una oposición que requiere años de preparación- y por el que se adquieren las competencias y conocimientos precisos para desarrollar trabajo en puestos de responsabilidad de manera técnica y objetiva.

Sin embargo, desde los Jefes de Servicio en adelante la forma de provisión de las plazas es, por regla general, la libre designación, de manera que es claramente discrecional y atenta contra la transparencia de un Concurso de Méritos en el que por experiencia, antigüedad o méritos pueda el funcionario demostrar su valía y capacidad”, recalca González

“La Administración Pública necesita reformas para ganar eficiencia y transparencia. Sí. Pero las que se están haciendo en Castilla-La Mancha van en la dirección opuesta; por más que Cospedal y sus adláteres se empeñen en intoxicar a la ciudadanía con ahorros inexistentes”