Opinión

Artículo de opinión Ángel López Jiménez

Bajó el telón del Festival de Almagro

Ángel López Jiménez

31/07/2014

(Última actualización: 01/08/2014 06:09)

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La 37 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro ha mantenido el tipo: digamos que se ha apuntalado tras el declive que se advirtió en los dos últimos años. Su directora, Natalia Menéndez, ha realizado un buen trabajo de dirección artística tras levantar la voz el año pasado con aquella reivindicación de que no se podía recortar más el presupuesto para mantener un evento teatral con mínima calidad.

El Ministerio de Cultura este año ha elevado su asignación y ha permitido la presencia en Almagro no sólo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, sino la Joven Compañía, coproducciones con Ron Lalá y Lliure, además del Centro Dramático Nacional. Casi un 30 % del Festival ha ido por esta dirección, si bien es verdad que otro Ministerio, como el de Montoro, se lleva en impuesto del IVA un 21% del presupuesto, que es toda una barbaridad fiscal si nos comparamos con otros países europeos en su apoyo a la cultura y la creación.

En el balance se ha informado de que el porcentaje de ocupación ha sido de un 93,83% frente al 90,47% de la edición pasada. Las entradas vendidas se han incrementado en un 7,11%; en 2013 se vendió el 78,63% del aforo frente al 85,47% de 2014. El total de espectadores y visitantes de esta 37ª edición ha sido de 45.212 personas. Así pues, la respuesta del público ha sido buena. Quizás una mayor promoción por parte de las instituciones habría logrado el lleno total. Se ha notado la butaca vacía del ministro Wert, que sigue sin dignarse a visitar la “capital del teatro”.

En esta ocasión sí vino por Almagro a la inauguración del Festival la presidenta del Gobierno Regional, vino rápido y se machó veloz. No le gustaron las palabras reivindicativas por la cultura de Julia Gutiérrez Caba No se la ha vuelto a ver en este julio teatral almagreño. Sigue sin comprender la relevancia de Almagro en el valor cultural veraniego de Castilla-La Mancha. Su apoyo económico al Festival es bastante diferente a lo que hace la actual Junta de Extremadura con Mérida. El estreno anual que se encargaba a una compañía teatral castellano-manchega ha desaparecido y la labor de promoción turística a partir del Festival también. ¡Qué bien habría quedado la presidenta anunciando para Almagro un Centro Superior de Arte Dramático! Lo prometieron en campaña electoral, pero ha debido emigrar esta promesa al país de los olvidos.

Pero las buenas cifras de espectadores, los directores escénicos y los renombrados artistas que han pasado por Almagro en esta edición del Festival no pueden evitar nuestras reflexiones personales para mejorar en sucesivos años. Vayan dos: la primera, quizás va siendo hora de pensar en programar cambios en los tiempos, por ejemplo, abarcar cinco fines de semana, descansando los lunes y dando algún día más de estancia a los premiados Barroco Infantil y Off Almagro. Y la segunda, muchos espectáculos sólo están en cartel un día o dos, y ello es muy problemático para que muchas personas puedan elegir las obras a presenciar. Determinados espectáculos deben estar más días en cartel.

En este 2014 lamentamos que en el 60 cumpleaños de la rehabilitación del Corral de Comedias no haya habido una especial celebración de ello por parte del Festival. Haber dedicado alguna producción a ese evento habría servido para exponer una sensibilidad excelente ante un espacio teatral soberbio, por su historia y por sus cualidades. ¿Podría ser en la 38 edición con la producción del Festival en torno a “La Hidalga del Valle”?

Por último, y al margen del Festival, estos días hemos conocido el proyecto de formación teatral que ha convocado la Fundación del Festival de Almagro para elegir 6 proyectos internacionales con objeto de celebrar en otoño una especie de máster teatral con directores escénicos y técnicos teatrales de primer orden. La iniciativa es muy interesante, pero NO para realizar en un “teatro principal” de Madrid. Esa formación y la muestra correspondiente se deben realizar en Almagro, en su Teatro Principal. Por el buen nombre del propio Festival y de Almagro, debe rectificarse lo antes posible esta torpe decisión tan desafortunada. “Ensayando los Clásicos” sí, pero en Almagro.