Se acabó el cuento a las doce

Héctor P.C

09/07/2014

(Última actualización: 10/07/2014 21:33)

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Todo fue demasiado bonito mientras duró, incluso volvimos a soñar con una situación idílica, que fue posible al fútbol del equipo y el trabajo de una directiva que ha remado hasta el final para prolongar las hojas de esta historia de hadas, que recordó en cierta forma a la vivida por Cenicienta.

Este mediodía, a las doce, se acababa el plazo para depositar el aval desorbitado de 400.000 euros ante la RFEF, que ejerció de hada madrina, para convertir la carroza en calabaza, llevándose por medio todo lo hecho esta temporada perfecta, tras haber resultado imposible para el club presentarlo como era requerido, en tiempo y forma.

Los errores pasan factura, y a la que tenía que hacer frente el Puertollano, en forma de deuda anterior, devoró con saña lo merecido, que era el saborear las mieles de la Segunda B la próxima campaña, tras haber demostrado con creces ser los mejores de la categoría de largo.

De nuevo la burocracia nos desahucia , nos quita de un plumazo lo que nos ganamos a pulso sobre el terreno de juego, haciendo bueno aquel dicho de “el fútbol no es justo”.

Y lo peor no es volver a jugar en el infierno, porque a Tercera esta afición está acostumbrada y en los últimos años, ha salido victoriosa de ella; lo es porque lo peor es el temporal que ahora campea sobre el cielo del Cerrú.

Temporal por la más que posible dimisión de Guillermo Fernández al frente de la entidad, como así lo confirmó entre líneas hace unos días; tras haber demostrado ser el mejor capitán para esta nave; y segundo, porque tras una grandísima campaña, tanto el cuerpo técnico, como los jugadores han demostrado estar capacitados para estar en una categoría superior, y por ello, es posible que se desmantele el plantel, empezando por el entrenador, Pablo Franco, que ya lo dejó entrever en la rueda de prensa tras conseguir el ascenso.

El Puertollano no merecía que el fútbol le arrebatase este año la plaza en Segunda B, pero quien siembra vientos, recoge tempestades. Así que, me temo que a pesar de lo ilusionante que sonaba la pretemporada, con encuentros de postín, será duro reenganchar a la parroquia azul, en una vuelta a navegar contracorriente.

Esta tarde, el presidente del Puertollano, Guillermo Fernández dará una rueda de prensa, donde es previsible que confirme su marcha y la vuelta a la dura realidad del equipo, que tendrá que volver a pelear desde la Tercera División.