Región

Compartiendo diálogos conmigo mismo

Volver a sentir el aliento

La Comarca

02/05/2014

(Última actualización: 05/05/2014 19:47)

Imprimir

Marinero no hay mar para tantas lágrimas.

Tampoco hay camino para evadirse.

Ni horizonte sobre el que perderse.

Ni cielo sobre el que soñar.

Ni vida para revivir.

Todo parece quebrarse hasta los recuerdos.

Cuesta recobrar las galerías del alma.

No hay más que sollozos.

Silva el viento sólo.

Sólo suspira dolor.

Nos acosan cien mil dioses mundanos.

Los ídolos nos obsesionan sin cesar.

Nos persiguen amores que no son.

Historias que nos hacen morir.

Morir de desespero.

Quién pudiera volver a los más hondos versos.

A poder caminar por la vía láctea de un latido.

A soñar como las aguas cuando ruedan.

A ser parte del pulso y de la vida.

A ser el soplo de Dios.

Víctor Corcoba Herrero

corcoba@telefonica.net

2 de mayo de 2014