Daimiel

La Hoguera de la Paz prendió con energía el pasado viernes desde las 20:15 horas de la noche

Mucho humo y calor la noche del viernes en la tradicional Hoguera de la Paz

Una noche donde el aire hizo que el humo que la hoguera desprendía fuera intenso. Un humo que fue hacia el lateral de la ermita, lo cuál según indica la tradición popular, es un buen augurio para el año que recién ha empezado. Una hoguera tradicional que contó con los habituales puestos de colación, los pitos y la limonada, y como no, la música alegre y desenfadada de la Banda Municipal

La Comarca

26/01/2014

(Última actualización: 31/01/2014 09:17)

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Muchos fueron los daimieleños que se acercaron hasta la ermita de la Paz para ver arder la tradicional hoguera. Una hoguera que como cada año encendían los hermanos mayores de la cofradía. A pesar del calor que la hoguera desprendía, la noche se presentaba con un aire intenso que hizo que el humo fuera abundante. Un humo que fue hacia el lateral de la ermita, lo cuál según indica la tradición popular, es un buen augurio para el año que recién ha empezado.

Desde la hermandad también prepararon pitos y limonada, cuya recaudación irá a parar a una familia daimieleña con problemas económicos, así lo explicaban los encargados de preparar casi 25 litros de limonada y 30 kilos de pitos, destacando que “casi todo el mundo colabora con un donativo para una causa tan buena”.

La Hoguera ya ardía cuando los pasodobles acompañaban a los que allí se reunían para calentarse un rato con el fuego, y como no muchos ya llevaban las típicas almendras garrapiñadas o una rosca de churros. Varios eran los puestos de colación que se situaban a los alrededores de la hoguera, aunque como manifestaba una de las encargadas de uno de estos puestos, “la gente pregunta mucho el precio y se lo piensan antes de volver a caer en la tentación de comprar estos dulces tan típicos”. Un puesto que se trasladaba desde la provincia de Badajoz para continuar con la tradición de venir cada año a esta hoguera, como ya hacían los abuelos de la actual propietaria del puesto.

De este modo, centenares de familias daimieleñas se acercaron al calor del fuego y a los puestos de chucherías, para no perderse una hoguera, que fue protagonista la noche del viernes, y disfrutar de una tradición que año tras año la hermandad consigue mantener viva.