Opinión

Nota de prensa UPyD CLM

La apelación al “voto útil” por los partidos viejos

Jesús M. Ruiz Ormeño

10/01/2014

(Última actualización: 10/01/2014 22:01)

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Hace apenas unos días, Rafael Hernando, portavoz adjunto del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, dijo que votar a partidos como UPyD en las elecciones europeas, era “tirar el voto”, y que “había que apostar por partidos fuertes que defiendan los intereses de España en Europa”.

La apelación de este dirigente del Partido Popular al mal llamado “voto útil” ni es nueva ni con seguridad será la última vez que se haga en este año electoral, en que se celebran las elecciones al Parlamento Europeo. En mi opinión, estas declaraciones son profundamente antidemocráticas, además de suponer, un insulto a la inteligencia de los españoles, pensando que la mayoría de éstos siguen creyendo que sólo los “partidos viejos”, PP y PSOE, van a defender mejor los intereses generales del país en Europa; y una prueba del temor que existe en las direcciones de ambos partidos al ascenso de partidos como es el caso de UPyD, que está conectando mejor con las ansias de regeneración de la política que anhelan muchos ciudadanos para de verdad cambiar las cosas.

Con casi total seguridad, este dirigente tampoco debe ser ajeno a las encuestas o estudios de opinión que en los últimos años vienen reflejando el dato incuestionable de que el apoyo a los “partidos viejos” disminuye progresivamente, que sólo las injustas leyes electorales vigentes impiden la plasmación real en los distintos Parlamentos del aumento constante de los hasta ahora partidos minoritarios. Incluso de estas encuestas, una de las más completas, como es la del CIS, expresa un dato muy revelador como es, que cuanto menor es la edad de los electores más disminuye el apoyo a PSOE y PP, que además tienen su gran caladero de votos en los ciudadanos de más de 60 años; de lo que se deduce que este sostén, aunque solo sea por cuestiones generacionales, todavía disminuirá más en el futuro inmediato.

Dicho lo anterior, conviene indicar que es precisamente en las elecciones europeas, donde la llamada al repetido “voto útil” de los partidos mayoritarios encuentra un obstáculo fundamental con la existencia de un único distrito electoral, al ser éste todo el territorio nacional; por lo que los resultados reflejarán exactamente y de manera proporcional el apoyo obtenido por todas las formaciones políticas sin el sesgo o los factores de corrección que establece la Ley D’Hondt, como sí ocurre con el resto de las elecciones, ya sean nacionales, autonómicas o locales.

El sistema proporcional corregido supone la aplicación de la formula del matemático y jurista belga Víctor D’Hondt, dicho sistema electoral fue establecido en nuestro país durante la época de la Transición por el temor a que hubiera una excesiva atomización del Parlamento, que impidiera los necesarios consensos en aquellos momentos trascendentales, y para evitar que las formaciones más reaccionarias, tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda pudieran obtener una representación importante, lo que hubiera supuesto, sin duda, un serio obstáculo a la convivencia.

Ni que decir tiene, que las dos razones anteriormente expuestas como causa de la elección de la formula D’Hondt en la actualidad no existen, por lo que si no se reforman las leyes electorales es por intereses puramente partidistas de PP y PSOE que no quieren perder cuotas de poder, al igual que pasa con los intereses de los partidos nacionalistas, muy beneficiados también por las normas electorales que han existido desde la restauración de la democracia, que les ha supuesto durante todos estos años obtener una sobrerrepresentación en la Carrera de San Jerónimo, de la que sin duda se han aprovechado con creces.

Para terminar, en Castilla-La Mancha, bajo la excusa de la austeridad, asistiremos este año a una vuelta de tuerca más de la legislación electoral, con la reforma del artículo 10 del Estatuto de Autonomía que actualmente se está debatiendo en las Cortes Generales, que disminuirá prácticamente a la mitad el número de los diputados autonómicos, lo que posteriormente supondrá la modificación de la ley electoral autonómica, y que salvo que en dicha norma se establezca la implantación de un distrito electoral único, contribuirá al blindaje del bipartidismo, impidiendo con ello que se plasme en las Cortes Regionales el pluralismo que realmente existe en nuestra región.

Fuente: Jesús M. Ruiz Ormeño; Responsable de Estudios y Programas del Consejo Territorial de UPyD en Castilla-La Mancha