Opinión

Nota de prensa CCOO

Carta abierta de los trabajadores del mesón Casas Colgadas de Cuenca a Manolo de la Ossa

José Miguel Martínez García

22/11/2013

(Última actualización: 23/11/2013 12:16)

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En contestación a las declaraciones de Manolo de la Ossa en la cadena Ser sobre las condiciones en las que ha conseguido hacerse con la concesión de la explotación hostelera del mesón Casas Colgadas de Cuenca, de titularidad municipal, tenemos que decir que nos sorprenden porque faltan a la verdad.

No entendemos cómo le puede sorprender ahora las condiciones que se encuentra el restaurante, puesto que sabía perfectamente antes de la firma del contrato el estado que se encontraba todo.

En el burofax remitido por Manolo de la Ossa el día 31/10/13, en contestación al enviado por el representante de los trabajadores el 15/10/13 ya decía literalmente “no hay servicio eléctrico, no hay electrodomésticos en la cocina ni en los salones y se ha eliminado casi por completo la instalación de Aire acondicionado”.

También disponía de un informe técnico, emitido por la Sra. Arquitecto Jefe de Sección de Proyectos y Obras a la entrega de llaves por la anterior arrendataria, Mercedes Torres; informe por cierto que responsabiliza de las condiciones que ha quedado el local a la empresa Pedro Torres Pacheco SL, pero en ningún caso a los trabajadores ya que dejaron de trabajar el domingo día 13/10/13, después del servicio de comidas.

Con lo cual, si se buscan responsables del estado “ruinoso y calamitoso” del Mesón, que ningún caso nos apunten a los trabajadores.

Nosotros sólo somos víctimas de una serie de despropósitos por parte de la empresa saliente, de la empresa entrante y del Ayuntamiento de Cuenca.

Antes de que la empresa saliente cerrara al público el mesón, estas tres partes mantuvieron varias reuniones, sin presencia de la representación de los trabajadores, en las que no fueron capaces o no quisieron llegar a ningún acuerdo para que el estado de las instalaciones no estuvieran en las condiciones que dicen encontrase.

Por lo que se ve, en lo único que estuvieron de acuerdo es en que ni el Ayuntamiento, ni la empresa saliente, ni la empresa entrante, se harían cargo de nuestros contratos. Ni de nuestra continuidad en nuestro centro de trabajo mediante la correspondiente subrogación de los contratos; ni de la resolución de estos contratos con las indemnizaciones correspondientes y con la aportación de la documentación precisa para que, al menos, podamos acceder a las prestaciones por desempleo.

En sus declaraciones, Manolo de la Ossa dice que “es difícil pensar en estos momentos en los trabajadores porque es un año durísimo”, dado que “la reforma del local va a suponer una mayor cuantía de lo previsto”.

Indicar a este respecto que el pliego de condiciones –en el que el ayuntamiento se olvidó de requerir la subrogación de nuestros contratos; pero no de incluir como requisito para optar a la concesión estar en posesión de una estrella Michelín, galardón que tan meritoriamente se ha ganado el señor de la Ossa y que ningún otro hostelero conquense posee- otorga a la empresa adjudicataria cinco años de plazo para realizar esas reformas.

Pensamos que el año durísimo es el que estamos pasando los trabajadores, que en muchos de los meses transcurridos no hemos cobrado nuestras nóminas –aún se nos deben tres meses y medio, de los que tampoco nadie se hace cargo.

Un año que vamos a acabar en la calle y sin prestación por desempleo; y que sólo será el primero de los años durísimos que se nos avecinan a nosotros y a nuestras familias.

Fdo: José Miguel Martínez García (delegado sindical) y sus compañeros trabajadores del Mesón Casas Colgadas de Cuenca.