La Campaña contra el Hambre presente en el Octavario de la Virgen del Sagrario

Voluntarios y voluntarias de Manos Unidas de Toledo han participado en la celebración eucarística presida por D. Daniel Fernández Fernández

La Comarca

09/08/2013

(Última actualización: 10/08/2013 20:35)

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La Presidenta-Delegada de Manos Unidas en Toledo, María Antigua Díaz–Toledo, ha agradecido, a la Esclavitud de la Virgen del Sagrario y al Cabildo de la Catedral, la oportunidad de participar y hacer presente ante la Patrona de Toledo “el trabajo de los que aportan voz a los más pobres de los pobres”

Para que desaparezca el hambre en el mundo, con este claro y enérgico mensaje se han presentado ante la Virgen del Sagrario los voluntarios y voluntarias de Manos Unidas Toledo, convocados por la Esclavitud de la Virgen del Sagrario, dentro del intenso programa de actos religiosos que se están realizando como preparación para la fiesta de la Virgen del Sagrario.

Daniel Fernández Fernández, quien presidía la celebración eucarística, ha tenido una especial mención para estos voluntarios, destacando los 18 proyectos que tiene encomendados para este año la Delegación de Manos Unidas, en los que colaboran parroquias, grupos, instituciones y la propia Santa Iglesia Catedral Primada. Un logro conjunto de muchos actores y responsables solidarios, que reflejan y trabajan siguiendo la imitación de Jesucristo, como ha aseverado Daniel Fernández, porque “todos estos voluntarios de Manos Unidas son el reflejo e imitación de Jesucristo, dentro de su labor y compromiso” en la lucha contra el hambre y la pobreza en el mundo.

También ha querido recordar Fernández las palabras del Papa Francisco en su Encíclica “Lumen Fidei”, sobre la fe, dirigiendo la oración final de la misma en este día hacia la Patrona de Toledo, “en oración a María, madre de la Iglesia y madre de nuestra fe”. Sumándose a las palabras del Papa Francisco ha exclamado “¡Madre, ayuda nuestra fe!”, pidiendo que avive en todos nosotros el deseo de “seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa”, culminando la petición a María, bajo la advocación de Nuestra Señora del Sagrario, para que nos enseñe “a mirar con los ojos de Jesús, para que él sea luz en nuestro camino y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros”.

Fuente: Fernando Redondo