Ciudad Real

Dentro de los Seminarios de Investigación

El Hospital de Ciudad Real se ocupa de la investigación actual en la enfermedad de Parkinson

• El prestigioso investigador José López Barneo señalaba que la línea de investigación que sigue actualmente se basa en revitalizar la zona del cerebro afectada por la destrucción de neuronas.

La Comarca

08/02/2013

(Última actualización: 08/02/2013 12:00)

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El doctor José López Barneo, director del Instituto de Biomedicina de Sevilla ha asegurado hoy en Ciudad Real que la línea de investigación que sigue su equipo, para parar o disminuir la progresión del Parkinson, está basada en revitalizar la zona del cerebro, deteriorada por la destrucción de neuronas.

Así lo indicó el investigador, en el transcurso de la conferencia “Neuroprotección en la enfermedad de Parkinson” que ha impartido dentro de los Seminarios de Investigación, organizados por la Gerencia de Atención Integrada, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) y en los que colabora la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-la Mancha.

El investigador López Barneo indicó que la enfermedad neurodegenerativa de Parkinson se produce por la destrucción, por causas desconocidas, de neuronas productoras de dopamina - neurotrasmisor que trasmite información de una neurona a otra - . Estas neuronas están situadas en la zona del cerebro conocida como “sustancia negra”.

La terapia clásica basada en la administración de dopamina, no logra frenar la progresión de la enfermedad, por lo que se buscan nuevas estrategias terapéuticas para tratar el Parkinson. La línea de investigación seguida por el equipo del doctor López Barneo se centra en la obtención de la molécula, conocida como DGNF, ya que es un factor neurotrófico, que se caracteriza por la revitalización de la zona del cerebro afectada.

Enfermedad de Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central, caracterizado por la muerte de neuronas en una parte del cerebro denominada sustancia negra. Esto conlleva una disfunción en la regulación de las principales estructuras cerebrales implicadas en el control del movimiento.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson son la lentitud, la rigidez o el temblor. Manifestaciones típicas son la inexpresividad facial, la escasez de movimientos automáticos, como parpadeo o braceo al caminar. La mayor incidencia del Parkinson se da a partir de los 60 años, aumentando progresivamente hasta los 80. Afecta por igual a hombres y mujeres.

Dentro de las enfermedades neurodegenerativas, ocupa el segundo puesto, en función del número de personas que la padecen, detrás del Alzheimer, situándose el número de afectados en España, entre los 250.000 y 300.000.