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Rueda de prensa de la plantilla del Puertollano FS

Merino: “Nosotros sólo queremos que se sepa la verdad”

Los últimos acontecimientos en el seno del equipo de Primera División del Puertollano FS van camino de convertirse en un culebrón en el que, por menos de 100.000 euros, se podría llegar a un final feliz

Cruz Corchero/LC

24/01/2013

(Última actualización: 24/01/2013 12:00)

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Los jugadores y entrenadores del Puertollano Fútbol Sala informaban en rueda de prensa en la que informaron sobre la situación de incertidumbre que vive el equipo después de la dimisión de su anterior presidente y el intento fallido de Pepe Gil Castilla para asumir su presidencia.

El capitán del conjunto minero, Alberto Merino, destacó en un comunicado que: “En estos momentos no tenemos ningún tipo de apoyo y si no conseguimos lo conseguimos el club podría desaparecer en 3 ó 4 semanas”. Después de esta seria advertencia, Merino entró a explicar pormenorizadamente lo que, según la versión de la plantilla, realmente ha ocurrido: “Nos reunimos con Gil Castilla en dos ocasiones. En la primera nos dijo, entre otras cosas, que nos iban a ceder jugadores del Inter Movistar en enero, que él iba a poner 50.000 euros para pagar a los jugadores y así reducir la deuda, que la actual campaña quedaría cubierta al cien por cien, que iba a renovar a toda la plantilla, pero era imprescindible que antes consiguiésemos la dimisión del anterior presidente, Manuel López Pavón”.

Dimisión de Manuel López

Merino afirmó que “confiando en su palabra” hablaron con Manuel López le comentaron la propuesta de Gil Castilla y él aceptó presentando su carta de dimisión. Al día siguiente se la dieron a Gil Castila quien les entregó 1.500 euros para los abonos del AVE. Después, y siempre según la versión detallada por Merino, convocó una reunión con toda la plantilla en la que se reafirmó en sus promesas anteriores. “Al día siguiente, continuaba Merino, iba a venir al entrenamiento y no vino y al hablar con él esa misma noche nos dijo que se rendía, que lo dejaba, que había descubierto que la deuda era más grande de lo que le dijimos. Pero, al día siguiente se presenta en el vestuario y nos dice que estaba haciendo un papel y que José María iba a venir a vernos, que Javier Lozano quería venir a saludarnos, que nos iban a recoger furgonetas en la estación del AVE y que ya se iban a terminar los bocadillos de mortadela, algo que nos pareció un poco vejatorio”.

“Nos ha tratado como un juguete"

El pívot del Puertollano continuó con su exposición para aseverar que “nos ha tratado como un juguete, con aires de superioridad y sin pudor ninguno. Le llamamos por teléfono y lo tiene siempre apagado, desde ese día no hemos vuelto a saber nada de él. Nosotros sólo queremos que se sepa la verdad”.

El entrenador, David Ramos, también intervino en la rueda de prensa para denunciar la situación pero, como es habitual en él, sin bajar los brazos “Esto nos ha hundido un poco más, nos ha hecho mucho daño, pero vamos a seguir luchando hasta que no podamos más, hasta el final”.

Menos de 100.000 euros para la salvación

Ramos hizo también un llamamiento a la población de Puertollano pidiendo la colaboración de instituciones, organismos públicos o privados, empresas de todo tipo y animó a los ciudadanos a hacerse socios del club.

En cuanto al dinero necesario para la supervivencia del club, Merino subrayó que “las cantidades son irrisorias para un club que está en la máxima categoría del fútbol sala” Y añadió Ramos, “con 100.000 euros se solventarían todas las deudas con la plantilla y gastos de liga por ejemplo y puede que con menos dinero también”.

El próximo sábado, antes del partido contra el Inter Movistar en el Pabellón Antonio Rivilla que se jugará a las 18.30 horas, es muy posible que se lleven a cabo algunas acciones de protesta para dar a conocer la trágica situación del club

A la espera de la versión de Pepe Gil Castilla

Por el momento, Pepe Gil Castilla ha convocado una rueda de presa para esta tarde en la que contará su versión de los hechos para arrojar más luz sobre la situación de un club que tiene un equipo en la máxima categoría del fútbol sala pero que si no recibe las ayudas necesarias que, según la plantilla, serían 100.000 euros, o incluso menos, podría llegar a desaparecer en poco más de un mes.