Provincia

Una retrospectiva de Feria y Fiestas desde la posguerra a la actualidad

Música, tradición y recuerdos en la noche del pregón en Daimiel

Jesús Sevilla, Medalla de Honor “Ciudad de Daimiel” 2012 pregonaba estas fiestas y, después, tenía lugar el concierto conmemorativo del 125 aniversario del nombramiento de Daimiel como Ciudad que unía a la Banda Municipal de Música con el coro de cámara Laminium y la coral Molto Vivace, con Carlos Redondo y Javier Oliver como invitados especiales

La Comarca

25/08/2012

(Última actualización: 26/08/2012 12:00)

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Con los acordes de “Somos de Daimiel” interpretados por la Banda Municipal de Música, Carlos Redondo a la voz y una abarrotada Plaza de España a los coros se ponía el broche de oro, pasadas ya las doce, a una noche muy especial. Este sábado comenzaba de forma oficiosa la Feria y Fiestas de Daimiel con la coronación de las damas, damos, reinas y reyes de las fiestas y la lectura del pregón, este año a cargo de Jesús Sevilla Lozano, al que también se le imponía la Medalla de Honor “Ciudad de Daimiel”.

La velada comenzaba a las 22.00 horas con el empresario y columnista del periódico Las Tablas de Daimiel, Miguel Angel Fanegas, como maestro de ceremonias. Las primeras en pisar el escenario eran Lidia Arroyo González y Alba Colado reinas infantil y juvenil respectivamente del año pasado, para imponer las bandas a sus sucesoras y, por primera vez, sucesores en el puesto durante este año. Así, fuimos conociendo a los damos y damas infantiles, Erica Fernández, Álvaro Fernández, Eva María Honrado, Alonso Rodríguez-Bobada, Mónica Honrado y Javier Carranza, a los damos y damas juveniles, Blanca Gallego, Aarón Mendiola, Luz Maria García-Moreno, Alberto González-Gallego, al rey y a la reina infantiles, los hermanos Julián y Esperanza García-Consuegra, y, por supuesto, al rey y la reina juveniles, Javier Valero y Laura Aguirre. El alcalde Leopoldo Sierra subía seguidamente al escenario para imponerles las bandas a los reyes y reinas, que posteriormente eran coronadas por sus predecesoras.

Una vez cumplido el trámite de la coronación, Fanegas presentaba al pregonero y Medalla de Honor “Ciudad de Daimiel” 2012, Jesús Sevilla Lozano. Después de unos minutos para el recuerdo de su entrada como maquetador en el periódico Las Tablas de Daimiel, que dirige Sevilla, lo definía como “incansable, tenaz, trabajador y luchador”, cualidades que le han servido para mantener la publicación ininterrumpidamente durante más de dos décadas. Sobre todo, Fanegas hacía hincapié en el “daimielismo” del pregonero y en su defensa a ultranza del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

A continuación, el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra subía al escenario acompañado por Jesús Sevilla para imponerle la medalla de honor y dar la enhorabuena a los reyes, reinas, damos y damas de las ferias y al pregonero y medalla de honor por lo que calificaba como un “reconocimiento justo”. En su alocución, Sierra animaba a todos los daimieleños a disfrutar, a pesar de los problemas económicos, de unas ferias en cuya programación, según sus palabras, esta pensada para el disfrute de niños, jóvenes y mayores. Agradecía también a las peñas y asociaciones su participación en las fiestas y a los trabajadores del ayuntamiento que “hacen posible que todos los actos sean una realidad”. Sierra también reivindicaba la feria como una inversión generadora de riqueza económica. Después, el primer edil presentaba al pregonero volviendo a aludir a su trabajo por Daimiel, tanto llevando el nombre de su pueblo y su parque nacional allá por donde va, como manteniendo durante 23 años el periódico Las Tablas de Daimiel.

Jesús Sevilla tomaba la palabra alrededor de las 22.30 horas y comenzaba un pregón en el que, a lo largo de aproximadamente media hora, repasaba los aspectos positivos y negativos de esta celebración desde los años de la “dura posguerra” hasta la actualidad.

Confesando que vive en estas fechas con la nostalgia de una juventud pasada, señalaba, a pesar de los enormes cambios que ha experimentado la celebración, las cosas que permanecen de aquellos años, “la ciudad vibra y se inunda de felicidad” durante los días de feria, fechas de reencuentro con familiares y de beneficio económico. Así y teniendo en cuenta todo lo positivo que trae la Feria y Fiestas, que calificaba como “un tónico necesario” para evadirse por unos días de los problemas económicos, animaba a todos los daimieleños a “colaborar a su esplendor y prestigio”.

En el lado negativo de la feria actual, aludía al desmedido ruido que estas fiestas traen consigo desde la zona del ferial hasta la Plaza de España y a la “perdida de originalidad y primitivo encanto” de estas celebraciones que suelen ser una copia unas de otras en la región. En este sentido, proponía realizar a la ciudadanía una encuesta sobre lo que cambiarían y mantendrían en las ferias en pos de una, según su criterio, necesaria renovación.

Después de felicitar al ayuntamiento actual y anteriores por la “organización y superación año a año” en los extensos programas de actos de las ferias, concluía el pregón recordando que se trata de una celebración en honor a nuestra patrona la Virgen de las Cruces, “algo que algunos parecen olvidar”, a la que dedicaba unas odas que para finalizar recitaba.

Después del pregón llegó el turno de la música. El coro de cámara Laminium, la Coral Molto y la Banda Municipal unían sus fuerzas para ofrecer un concierto muy especial para conmemorar el 125 aniversario del nombramiento de Daimiel como ciudad. Casi hora y media de actuación repleta de clásicos como “Los nardos”, “Carmina Burana” o “La leyenda del beso”.

Como invitados especiales, Javier Oliver, que interpretaba junto a la coral Molto Vivace “El sembrador” de “La rosa del azafrán” y “El sueño imposible” del musical “El hombre de la mancha”, y Carlos Redondo, que hacía lo propio con “Granada” y con el himno oficioso de nuestra localidad “Somos de Daimiel”, que ponía el punto final a una noche para el recuerdo.