Puertollano

Multitudinaria manifestación la celebrada esta tarde en la ciudad industrial

Más de 10.000 puertollanenses claman para que no se les arruine el futuro

J. Carlos Sanz

05/06/2012

(Última actualización: 06/06/2012 14:00)

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Siempre se ha asociado el futuro a la incertidumbre. Pero en esta época de monstruosa crisis, el porvenir se vislumbra carente de prosperidad. La ausencia de un relato de esperanza provoca desgaste, deterioro y lo que es peor resignación. Puertollano no sólo no escapa a este sentir mayoritario que la ciudadanía vive en sus carnes, sino que además asiste patidifuso al posible derrumbe de buena parte de lo que se había materializado y construido.

Señalar culpables en la situación que vivimos es un ejercicio renqueante por cuanto la transformación a peor adquiere velocidad de crucero. Sin embargo, la ciudad minera no se arredra, no está dispuesta sin más a colgarse el sambenito de pueblo damnificado por las perniciosas consecuencias de una crisis sistémica que está engulléndolo todo. La sociedad civil de Puertollano empieza a captar el mensaje que desde diversos colectivos, sindicatos y grupos políticos se viene trasladando desde hace tiempo: estamos metidos en un profundo agujero y hay que intentar salir como sea.

Las calles de la localidad se han colapsado con la presencia de más de 10.000 manifestantes (en torno a 6.000 según las fuerzas de seguridad), que convocados por los sindicatos CCOO y UGT, han desfilado para alzar la voz y decir bien clarito a quien corresponda que esta ciudad nunca se da por vencida, nunca capitula antes de tiempo, siempre hace gala de una idiosincrasia batalladora y reivindicativa, cueste lo que cueste. La tradición histórica de una ciudad acostumbrada a abrirse paso en duros períodos de reconversión industrial forma parte de su ADN y hoy ha vuelto a demostrarse.

Se esperaba una gran afluencia de puertollanenses pero las previsiones de los sindicatos se han desbordado lo que otorga a esta manifestación un punto de inflexión en la fase crítica que atraviesa el municipio. Es difícil enumerar la cantidad de colectivos y trabajadores que han estado presentes en la multitudinaria marcha. Han acudido trabajadores de la Fundación Fuente Agria y Emplealia que llevan más de 4 meses sin cobrar por los impagos de la administración regional y el ayuntamiento de Puertollano; también, trabajadores de la mina ENCASUR, el último bastión de la actividad carbonífera en el municipio. Junto a ellos, trabajadores de Elcogas, de Silicio Solar, de Solaria, y de tantas pequeñas y medianas empresas que ven peligrar su actividad productiva.

Pero el tejido social también ha acompañado. Un amplio espectro de colectivos se han sumado a la manifestación, caso de FLAVE, la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de colegios públicos, la Fundación Secretariado Gitano, la Asociación para la Integración Social del discapacitado, la Asociación de Amas de Casa y Consumidores “El Timón”, la asociación Santa Águeda, la Fundación PROCLADE, Cáritas Interparroquial y más asociaciones. Una voluminosa presencia de tejido social, que junto con los miles de puertollanenses que han asistido hacen de esta manifestación la más numerosa que se recuerda; hay que remontarse a la convocada tras los atentados del 11 marzo de 2004 en Madrid para equiparar una protesta tan nutrida.

Porque está en juego el modo de vida que hasta ahora se venía gozando, más dramático incluso, está en riesgo las necesidades básicas de muchísimas familias de Puertollano. Gente diversa pero con el mismo denominador común: su situación de vida contra las cuerdas. Desde la empresaria autónoma con más de 20 años llevando un negocio y que ahora se plantea cerrarlo; o el joven trabajador de Silicio Solar que ya ha sido despedido, con dos hijos de corta edad y su mujer desempleada; hasta la trabajadora de Fundación Fuente Agria que pese a no cobrar desde hace más de 4 meses, demuestra su profesionalidad dando cobertura asistencial a tantos discapacitados intelectuales que lo precisan. En definitiva, la gente lo está pasando realmente mal, peor de lo que nunca pudieron imaginarse y encima tienen el presentimiento de que no se ha tocado fondo, que se aproximan tiempos peores.

Aunque el código genético reivindicativo de la ciudad minera aflora y de qué manera. A la mayoría de la población no se le puede achacar falta de conciencia, quizás sí pocos recursos a la hora de articular su malestar, para encauzar sus protestas, pero en cuanto les tocan en lo más cercano, el pueblo de Puertollano se echa a la calle, encarna una actitud combativa que ya quisieran otros municipios. Es la raigambre de esta ciudad, una población que no admite sin más autos de fe, llamamientos al sacrificio y a la que le da urticaria que le metan el miedo en el cuerpo.

En lo referente a los sindicatos convocantes, destacar la presencia de los Secretarios Regionales de CCOO y UGT, José Luis Gil y Carlos Pedrosa, que una vez más acudieron a Puertollano para dejar patente el compromiso de estos sindicatos con la tesitura socioeconómica que padece el municipio.

Felipe Pérez, Secretario Provincial de CCOO, intervino en una Concha de la música abarrotada para trasladar el compromiso sindical con Puertollano y su comarca. Agradeció la muestra de unidad que días atrás escenificaron los grupos políticos de la corporación pero les pidió mayor implicación con la ciudadanía “porque no tiene sentido que el pueblo vaya por un lado y sus representantes por otro”.

Por su parte Gil, evocaba el carácter peleón de Puertollano, una ciudad “que siempre ha sabido responder y hoy estamos peleando por el presente y futuro de esta comarca”. Tratar de evitar, señaló, que los gobiernos de España y Castilla-La Mancha “nos arruinen el futuro” por lo que ve más necesario que nunca movilizarse para defender la actividad económica de Puertollano y su comarca, “apostando por el empleo, las personas y dando una respuesta sensata que dé tranquilidad”.

Gil ve inadmisible que haya dinero público para salvar a Bankia y no para “salvar el empleo en Puertollano” y exigió al gobierno de Cospedal focalizar su mirada ante lo que está pasando en la ciudad minera, “que dé respuesta y no mire a otro lado, que se comprometa con el presente y futuro de Puertollano”.

El Secretario Regional de CCOO concibe como una iniciativa adecuada la creación de una Mesa por Puertollano y comarca donde estén todos los actores sindicales, políticos y empresariales. Advierte que es el momento de unidad “para pelear por y para Puertollano” y deja claro que no puede haber ningún tipo de singularidad ni de apuesta por diferenciarse. “Las organizaciones sindicales, las fuerzas políticas, el movimiento ciudadano tienen que ser conscientes que nos jugamos todo y por tanto tiene que haber un espacio compartido, sin protagonismos estériles para plantear alternativas y especialmente para defender Puertollano”. De ahí que Gil contempla la posible Mesa por Puertollano como un método adecuado para lograr propuestas y sumar voluntades.

Para Carlos Pedrosa, Secretario Regional de UGT, la coyuntura que atraviesa Puertollano ejemplifica las nefastas consecuencias de las políticas de recortes que desde hace dos años se aplican en la Unión Europa y España. Manifiesta que estas medidas son ineficaces y que en Puertollano se ve de manera concreta con el desmantelamiento de servicios públicos y la caída del tejido industrial. Cree que este afán de recortes tiene un único objetivo, “disponer de mano de obra barata a la hora de la contratación para que España sea el país de los servicios baratos a disposición de las economías centroeuropeas”.

Mensajes críticos contra gobierno central, ejecutivo regional y las doctrinas que se aplican desde Bruselas para evidenciar que sólo se traducen en destrucción de empleo, desplome de la actividad económica y aniquilación de empresas. Efectos secundarios de una senda que parece conducir a Europa a un callejón sin salida.

Esta es la narración de lo que está pasando en España y otros países europeos. Pero en el caso concreto de Puertollano, acuciado por una economía local que puede caer estrepitosamente, buena parte de su ciudadanía quiere cambiar este relato. Hoy han comenzado ese intento al grito de “Esto es Puertollano y no nos van a hundir”. La gente no acepta que se le arruine su futuro ni va a consentir que tenga que vivir peor. No eligieron ese camino, no tomaron esa decisión y quieren cambiar el rumbo de los acontecimientos. Es prematuro sacar conclusiones ante lo que está ocurriendo en Puertollano. El 17 de junio, de nuevo, la ciudadanía de motu propio saldrá a las calles.