La procesión de Santa Brígida protagonizó la romería que cada año tiene lugar en el cerro de Almodóvar del Campo

La Comarca

03/05/2012

(Última actualización: 04/05/2012 14:00)

Imprimir

Como cada 1 de mayo, el cerro de Santa Brígida volvió a reunir a cientos de personas en torno a la tradicional romería que se vive con fervor en honor a esta mujer sueca que nació en el año 1303.

Para que todo estuviera a punto, en fechas previas un nutrido grupo de personas compartieron la tarea de dejar como los chorros del oro la ermita que corona esta sierra, a cuya falda se asienta Almodóvar del Campo y desde la cual se puede disfrutar durante todo el año de unas impresionantes vistas.

Y llegado el primer día de este mes de mayo, la costumbre de subir al cerro se volvía a repetir en una jornada un tanto amenazante por lo nublado del firmamento, pero que finalmente respetó para que la fiesta se celebrase como siempre. Oficiada por el sacerdote Óscar Casas, en torno al mediodía tenía lugar la misa con que los vecinos rinden tributo a una santa que, desde su atalaya, vela por este pueblo. En el transcurso de la eucaristía, los fieles ofrecían las tradicionales rosquillas que, más tarde, en la procesión que rodea la ermita, abren la comitiva a lo alto de unas ramas de árbol de las que también penden naranjas y que, al término de este recorrido son brindadas a los presentes.

Durante el resto de la jornada la ermita permanece abierta para que los romeros puedan acercarse a venerar a esta santa, en tanto que en el entorno del cerro son numerosas las familias y grupos de amigos que disfrutan de una comida de campo con buen ánimo y muchas ganas de confraternizar.

El último agasajo a Santa Brígida tiene lugar cada noche del 2 de mayo, cuando hacia las once de la noche la ermita recibe al grupo de mayeros de la Asociación ‘Balálita’ y que, nuevamente, este año congregaba a un buen número de personas.