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Un hombre de experiencia

Pedro Díaz: “La responsabilidad de lanzar un penalti”

El jugador del CD Puertollano espera ansioso una nueva oportunidad para resarcirse del penalti errado ante la Balompédica Linense. Un jugador profesional que se ha ganado el respeto de la afición puertollanera. Díaz se muestra agradecido por las muestras de apoyo y cariño recibidas

Manuel Martín García

15/03/2012

(Última actualización: 16/03/2012 13:00)

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Corría el minuto 88 del encuentro entre el CD Puertollano y la Balompédica Linense. Después de conseguir el empate dos minutos antes Raúl Medina, una internada de Elthon es sancionada con penalti. Ya no está Sergio Molina, el jugador encargado del equipo de ejecutar estas penas. Los jugadores se miran y Pedro Díaz se decide a ir a por el balón. Su veteranía y sus años de fútbol le convierten en la persona adecuada para afrontar esta faceta, ya que nunca pierde la cara a la responsabilidad y no se achanta ante retos importantes en momentos difíciles.

No es un especialista consumado, pero tampoco es un futbolista que le tenga miedo a los once metros y lo afronta con mucha naturalidad. El colegiado pita y Pedro lanza colocado al poste izquierdo del portero Pagola, que adivina su intención y acaba blocando el balón, el cual no venía con excesiva potencia. El mundo se le viene encima, el estadio clama y ve como se esfuma una nueva remontada del equipo minero. El jugador no acaba de salir de su asombro y le cuesta unos instantes volver al partido.

Después de unos minutos intensos donde Pedro Díaz se ve enrabietado, el partido llega a su fin y el jugador rompe a llorar. Se había escapado una oportunidad única de engancharse a los puestos de arriba y más aún con un rival directo. Su cara es un poema y lo dice todo, sus compañeros le intentan arropar y, sobre todo, destaca la figura de su entrenador Manolo Zúñiga, aportando una nueva clase de señorío y profesionalidad, salvaguardando el trabajo de sus jugadores: “Pedro, tu vales más que un penalti fallado”, le comentó al jugador.

Muchos seguidores, en el momento del fallo, echarían de menos a Sergio Molina, o a otro tipo de jugador que quizás tomará la opción de tirar a romper, pero Pedro es un jugador técnico y prefirió una buena colocación, cosas del fútbol, pues los penaltis sólo los fallan aquellos que se atreven a tirarlos y grandes figuras mundiales han pasado por ese momento crudo y frío de fallar una pena máxima en momentos importantes.

Penaltis que, en muchos casos, les han marcado su trayectoria futbolística. Sin ir más lejos, todos sabemos lo que pudo pasar por la mente de Manolo Zúñiga aquel 18 de Mayo de 1988, en Leverkusen, al fallar uno de los tres penaltis en la tanda definitiva de la final que lo alejaron de conquistar una Copa de la UEFA que ya acariciaban con los dedos. Esto es deporte y a veces tiene estas cosas.

Aunque Pedro Díaz no suela ser uno de los jugadores elegidos a la hora de tomar este tipo de responsabilidades en los equipos en los que ha jugado, no le han faltado oportunidades de lanzar algunos en momentos determinados de su carrera.

Así le recordamos los dos goles conseguidos en el Talavera de la temporada 2004-2005 ante Cartagena (2-0) y Extremadura (3-1). Goles que definieron los resultados de ambos encuentros dando tranquilidad a su equipo. En la temporada 2006-2007, ya en el Linares, cosechó una nueva diana desde el punto fatídico en un Alcalá-Linares (1-3). La temporada pasada, con el Puertollano, fue el encargado de definir un Puertollano-San Roque (1-0) gracias a convertir la pena máxima. La actual temporada consiguió el único gol que ostenta también desde los once metros en un Villanovense-CD Puertollano (1-2) siendo el revulsivo del empate en ese momento para una posterior remontada.

Si miramos la trayectoria de Pedro Díaz lo podemos catalogar como un roquero de la vieja escuela, con equipos a su espalda como Atlético de Madrid juvenil, Torpedo 66, Novelda, Talavera en varias etapas, Linares, Ceuta o Puertollano. Un futbolista que se cuida mucho y que, año tras año, nos ofrece su trabajo y profesionalidad a cargo de los equipos a los que se entrega.

Al talaverano, a sus 33 años (18-06-1977) y 1,72 de altura, lo podemos definir como un extremo derecho de los de toda la vida, de los de agarrarse a la banda y subir pegado a ella hasta línea de fondo y centrar balones, aunque Pedro puede llegar a jugar como referencia de ataque, de media punta, o incluso esta temporada se está adaptando a jugar en ocasiones de lateral derecho o incluso izquierdo como el pasado domingo ante la Balona. Es un jugador diestro muy rápido, de excelente regate, que posee explosividad cada vez que coge el balón en sus pies y que aporta un cambio de ritmo muy marcado en los metros finales que le permite marcar diferencias en el uno contra uno, además de aportar grandes asistencias medidas a sus compañeros de ataque al tener una gran visión de juego. Es también un jugador con finalización de jugada y gol, aunque cada vez se prodigue menos en esta faceta.

Por su edad es un jugador veterano, con muchísimo conocimiento de la categoría y, además de su clase y sus desbordes, nos da ese poso que dan los años para afrontar momentos difíciles e igualados. Es bajito pero ratonero, aunque los años a uno le hagan perder punta de velocidad, pero le dan el saber dosificarse y colocarse con mayor facilidad a la hora de encarar a un contrario. Es trabajador y se adapta a lo que le pidan. Es un jugador que hace grupo y es respetado por sus compañeros y entrenadores.

Verdaderamente, Pedro no falló el penalti, pues el balón iba bien dirigido hacía meta, más bien habría que elogiar la labor del meta rival que adivinó la trayectoria del balón. No nos quedemos con el resquemor del fallo, sino con el trabajo y las ganas que puso Pedro y todo el equipo para intentar sacar un partido complicado y, ante todo, recordemos los puntos que nos ha podido aportar con sus pases y sus asistencias.

La liga aún no ha dictaminado su fin, y quedan puntos por disputar, por lo que la plantilla, una vez más, se encomienda a luchar hasta el último suspiro por la meta de los play off y quién nos dice que lo que el domingo fueron penas y pesar para Pedro Díaz, en un futuro puedan ser alegrías y satisfacción por una buena definición suya.

Esto es el fútbol y lo que lo hace ser tan interesante es su incertidumbre, no le demos más importancia que la que tiene.