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CD Puertollano

Las parejas de baile en el ataque del CD Puertollano

Estudio comparativo de las distintas parejas de baile utilizadas por Manolo Zúñiga para la delantera del CD Puertollano. La salida de Sergio Molina se ha notado en el aspecto goleador. Guerra y Moreno, llamados a resolver la sequía goleadora en lo que resta de temporada

Manuel Martín

29/02/2012

(Última actualización: 01/03/2012 12:00)

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Parejas de Baile

Sin duda que la marcha de Sergio Molina del CD Puertollano ha generado a su entrenador Manolo Zúñiga auténticos quebraderos de cabeza a la hora de componer la dupla de hombres de ataque en el equipo industrial.

Y es que Molina había participado en 20 de los 21 partidos de liga en los que perteneció a la plantilla minera, siendo pieza indiscutible a la hora de dar estabilidad goleadora al equipo. Sus once goles se complementaban a los 22 de sus compañeros, siendo el equipo manchego, en ese periplo, el quinto equipo más realizador del grupo con una media de 1,57 goles marcados por partido.

Malos resultados y pocos goles marcados desde la marcha de Molina

Desde la marcha de Molina al Albacete han trascurrido cinco jornadas de liga, donde el equipo, quitando los dos partidos que no ha disputado por la retirada federativa de Sporting Villanueva y Poli Ejido, ha acumulado dos empates en su terreno de juego y una derrota en Ceuta, preocupando mucho su falta de pegada de cara al marco contrario, con tan sólo un solo gol convertido en estos tres partidos, más aún revertiendo su efectividad en casa, donde contaba con una media de 1,9 goles marcados por encuentro.

Las combinaciones de jugadores en la dupla de ataque a lo largo de la liga han sido varias, dependiendo de las circunstancias de cada momento. De por medio, lesiones, tarjetas o decisiones técnicas, nos han ofrecido estas parejas de baile en los inicios de los partidos a lo largo de la liga, las cuales vamos a abordar.

Sergio Molina y Guerra, la dupla más rentable

Era la propuesta inicial de Manolo Zúñiga, muy apoyada con la presencia de un Fran Piera que contribuyó de una forma muy determinante en las doce jornadas que estuvo en el club siendo, sin ningún género de duda, otros de los bastiones que sustentaban los buenos resultados y la capacidad goleadora del conjunto azul.

Así, en este periodo de tiempo, el CD Puertollano era el cuarto equipo máximo realizador, con medias de 1,71 goles marcados por partido y de 2,00 en los partidos de casa. La dupla Molina-Guerra coincidió en doce ocasiones de inicio, dándose siete victorias, un empate y cuatro derrotas para los azules, consiguiendo 22 puntos de los 36 posibles, lo que supone un 61 % de los puntos totales en esos doce partidos. Los goles cosechados fueron catorce, lo que supone una media de 1,16 por partido.

Sergio Molina y Moreno, más efectividad de cara al gol

Coincidieron en seis partidos de inicio, confluyendo, por lo general, por las ausencias de Guerra por lesión. Los resultados de esta pareja con el equipo fueron dos victorias, tres empates y una derrota, lo que supone conseguir 9 puntos de los 18 puestos en juego. Eso significa conseguir el 50 % de los puntos posibles. En cuestión de goles, el equipo mejoró mucho en esta faceta con catorce goles y media de 2,3 goles marcados por encuentro.

Sergio Molina y Carrascosa, las circunstancias por las lesiones de los dos delanteros centros

Dos han sido las oportunidades que el canterano de Tomelloso ha tenido de demostrar sus dotes desde el inicio de partido coincidiendo con la lesión de Moreno y la última fase de recuperación de Guerra.

Sus números junto Molina son de una victoria y una derrota, consiguiendo tres de los seis puntos en juego, lo que supone un 25 % de puntos. Los goles conseguidos por el equipo fueron tres, uno de ellos del canterano ante el Badajoz y la media de goles conseguidos fueron de 1,5.

Guerra-Pedro Díaz-Elthon, los bandas de media punta

La marcha de Sergio Molina y la lesión de Moreno hicieron a Manolo Zúñiga el replantearse una nueva visión de ataque, quedando Guerra más sólo en punta de ataque y dejándose acompañar bien por Pedro Díaz o bien por Elthon, jugadores más de banda que segunda punta.

Los resultados de esta alternativa fueron una victoria, un empate y una derrota, sumando 4 puntos de 9 posibles, lo que supone un 44 % de los puntos. Los goles conseguidos fueron dos en tres partidos lo que supone una media de 0,66 goles marcados por encuentro.

O bien por la marcha de Sergio Molina, referente en el equipo, o por de la falta de un jugador que sea media punta al cien por cien, el equipo ha notado mucho su rendimiento de cara al gol.

Carrascosa y Guerra, probando con lo que tenemos

A la espera de la recuperación de Moreno, es la última alternativa que utilizó Zúñiga, con resultado de empate a uno en casa. Una alternativa más que no acaba de dar la chispa al conjunto minero para recuperarse de su apatía a la hora de conseguir más goles.

Guerra y Moreno, la esperanza de recuperar el gol

Es la dupla más deseada y esperada por la afición minera, pues son nuestros dos hombres más ofensivos en estos momentos en el equipo, dos jugadores que han pasado por sendos periplos largos de inactividad por largas lesiones y que hasta ahora no han coincidido de inicio en ningún partido de liga, aunque si han compartido minutos juntos en los terrenos de juego, concretamente en cinco partidos, compartiendo 158 minutos, lo que supone un 7,90 % de todos los minutos que van de liga.

En estos partidos en los que coincidieron en el terreno de juego el equipo consiguió una victoria, dos empates y dos derrotas. Pero lo mejor es que el conjunto minero sumó cuatro goles con ambos jugadores sobre el terreno de juego, destacando uno de cada delantero centro (Guerra y Moreno). También destacar que la presencia de Sergio Molina, delimitaba una de las dos plazas de ataque, y Manolo Zúñiga optó, hasta en tres partidos, por sustituir uno por otro al considerarlos como jugadores de una misma posición y desempeños similares.

Antonio Moreno, musculatura de cristal

El malagueño no juega un partido de liga desde la jornada 18, en la que se lesionó un 18 de diciembre ante su ex equipo, el Cádiz, y dos meses después se presenta como la última esperanza del equipo azul de cara a reencontrarse con el gol. Un Moreno que aglutina tan sólo dos dianas en liga pero del que se espera que de su máximo rendimiento en esta fase tan decisiva del campeonato.

Jugador con experiencia en partidos importantes, como pueden ser las liguillas de ascenso con conjuntos como Sevilla Atlético, con Manolo Jiménez, Lorca, Pontevedra o Cádiz, o equipos a sus espaldas como Extremadura o Partizán de Belgrado.

Su altura, 1,83, le hacen ser un delantero centro bregador, que destaca en el trabajo colectivo y, sobre todo, en su juego aéreo donde es muy efectivo. Es un delantero de las características de Carlos Aranda, jugador del Zaragoza, con mucho pundonor, garra y entrega y de esos delanteros que se están continuamente peleando con los centrales.

Es un futbolista que destaca más jugando acompañado de otra punta de ataque, ya que como única referencia arriba pierde mucho. No lo podemos destacar como un jugador excesivamente goleador, aunque podemos recordar los once goles en Marbella en media temporada en la campaña 2009-2010, o los ocho con el Sevilla Atlético en la 2005-2006.

Es un jugador que ofrece un buen rendimiento en no más de 60 minutos de juego, y su principal telón de Aquiles son las lesiones, en las cuales suele recaer con bastante asiduidad. Podemos recordarle una rotura en un dedo del pie en Pontevedra en la segunda mitad de la temporada 2009-2010, perdiéndose gran parte de la competición, o problemas con sus tobillos o de su bíceps femoral que lo dejan fuera del terreno de juego en bastantes ocasiones, lo que le conlleva a no tener mucha continuidad.

Una pareja por descubrir

Moreno y Guerra son dos jugadores que no dan su máximo rendimiento de cara al gol cuando se encuentran solos en punta de ataque pero, a la par, son dos jugadores que si saben acoplarse el uno al otro pueden formar una pareja de ataque letal y temido para nuestros rivales.

El compartir responsabilidades y el quitarse el uno al otro las férreas defensas de encima, pueden ser nuestra carta oculta de cara a este final de temporada.

Mes decisivo

En este mes nos enfrentamos a conjuntos que, en estos momentos, postulan por estas plazas de ascenso y los partidos ante el Betis B, Linense y Lucena, pueden ser trascendentales para ver las posibilidades reales de conjunto minero.

Es momento de reivindicarse y ver hasta dónde podemos llegar. Puede ser el momento de Guerra y Moreno o de otros jugadores. El baile continúa y no debemos dejar de estar en danza.