Cultura

En el Museo Thyssen-Bornemisza y en la Fundación Caja Madrid

Arquitecturas Pintadas. Del Renacimiento al siglo XVIII

Hasta el 22 de enero de 2012

José Belló Aliaga

21/10/2011

(Última actualización: 22/10/2011 12:00)

Imprimir

Se ha presentado, en rueda de prensa, en la sede del Museo Thyssen-Bornemisza, Paseo del Prado número 8, la exposición Arquitecturas Pintadas, que se podrá visitar tanto en el citado museo como en la Casa de las Alhajas de la Fundación Caja Madrid, Plaza de San Martín número 1, hasta el día 22 de enero del próximo 2012.

Al acto asistieron el Director de la Fundación Caja Madrid, Pio Díaz de Tuesta; el Director Artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana y los comisarios de la exposición, Mar Borobia, Jefa del Departamento de Pintura Antigua del Museo Thyssen-Bornemisza y Delfín Rodríguez, Catedrático de Historia del Arte de la UCM.

Desde el Renacimiento al siglo XVIII

En la exposición Arquitecturas pintadas se presenta un conjunto de más de 140 cuadros desde el Renacimiento al siglo XVIII, en los que arquitecturas y ciudades pintadas son tema principal o fondo para la representación de escenas diversas. El objetivo es mostrar al público la evolución de estos decorados o escenarios arquitectónicos y el abanico de matices que contribuiría a su independencia como género ya en el siglo XVIII.

Las arquitecturas pintadas fueron una de las opciones elegidas por muchos artistas para resaltar las escenas y los episodios representados en sus cuadros; grandes pintores tanto de la órbita mediterránea como del norte de Europa, desde el siglo XIV al XVIII: Duccio di Buoninsegna, Canaletto, Giovanni Paolo Panini, Tintoretto, Gaspar van Wittel, Hubert Robert, Maerten van Heemskerck o Hans Vredeman de Vries, entre otros.

Comisarios

Los comisarios son Delfín Rodríguez, catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, y Mar Borobia, Jefa de conservación de Pintura Antigua del Museo Thyssen‐ Bornemisza, y la exposición reúne la obra de muchos de estos prestigiosos artistas, procedente de colecciones particulares y museos de todo el mundo, con préstamos destacados de, entre otros, los Museos Vaticanos, la National Gallery of Art de Washington, la Galleria degli Uffizi, el Museo del Prado o, muy especialmente, Patrimonio Nacional.

Significado

Pintar arquitecturas significa establecer la escena del movimiento o de la posición de las figuras, dotarlas de un lugar verosímil espacial y visual, histórico o mítico, legendario o imaginario, incluso convertirse en innovadores proyectos arquitectónicos pintados, o en elocuentes fragmentos de construcciones que guían, con muros y huecos, las emociones e historias representadas. La vinculación de la pintura de arquitecturas y ciudades al viaje es otro aspecto fundamental en este proyecto, así como analizar las aportaciones y soluciones arquitectónicas que, en ocasiones, los propios artistas realizan en sus obras.

Tras su aparente objetividad, las arquitecturas pintadas ‐ciudades, palacios, construcciones efímeras, ruinas, proyectos‐ esconden símbolos, recuerdos o formas de propaganda política o religiosa de alcance en ocasiones mucho más complejo. Los pintores de arquitecturas y ciudades, cuya especialización fue aumentando a lo largo sobre todo de los siglos XVII y XVIII, atendían con su obra la demanda del poder político o religioso y de los intelectuales. Unas veces pintaban edificios fabulosos, inspirados en narraciones de viajeros, antiguos o modernos, o en textos de origen religioso o profano; escenarios y arquitecturas cargados de resonancias y símbolos sagrados o políticos, convertidos en signos de lujo o distinción de personalidades, en emblema de ciudades y naciones, o en recuerdo o exaltación de triunfos y viajes.

Otras veces pintaban edificios en construcción o contemporáneos de la pintura, introduciendo el propio proceso de edificación en lo representado ‐máquinas, instrumentos, operarios; pintan también ruinas, identificadas en escenas religiosas, como la Natividad o la Adoración de los Reyes Magos, con la destrucción de un pasado pagano sobre el que se levanta la “nueva arquitectura” del Cristianismo o la representación de los órdenes arquitectónicos clásicos como símbolo del nuevo orden del Humanismo.

Las arquitecturas pintadas se vieron pronto implicadas en la teoría misma de los sistemas de representación, especialmente en la perspectiva, y en la propia teoría arquitectónica.

Recorrido de la exposición

El recorrido de la exposición se organiza siguiendo un orden cronológico y temático al mismo tiempo, con una primera parte en las salas del Museo Thyssen‐Bornemisza que abarca los siglos XIV al XVII, una época en la que la pintura de arquitecturas y vistas de ciudades se considera un género menor, pero en la que con frecuencia se utilizan como fondos de las escenas ‐religiosas, históricas, mitológicas,…‐ y van cobrando cada vez mayor protagonismo, hasta llegar a su triunfo como género independiente en el siglo XVIII, etapa que centrará la atención del visitante en las salas de la Fundación Caja Madrid, con la obra de los grandes maestros de las vedute, paisajes de ruinas, caprichos, etc.

Museo Thyssen‐Bornemisza

Ciudades para vivir o soñar, urbes reales, imaginarias, sorprendentes o de ensueño, ocupan los fondos de los cuadros que pueden verse en las primeras salas de la exposición. Duccio di Buoninsegna, Francesco d’Antonio o Benedetto Bonfigli, entre otros artistas de los siglos XIV y XV, introducen a través de sus obras en el tema de “La arquitectura como escenario”, con espacios pintados para el desarrollo del género de la pintura religiosa.

La temática religiosa protagoniza también el capítulo siguiente, “Perspectiva y espacio”, con un conjunto de otras que muestran la importancia de este recurso, al mismo tiempo pictórico y arquitectónico, fundamental en el arte del Renacimiento y en la evolución de la pintura a partir de entonces. Veremos aquí obras de Fra Carnevale, Gentile Bellini o Tintoretto, entre otros.

La ciudad histórica y la ciudad ideal

Los dos capítulos siguientes, “La ciudad histórica: memoria y ruinas” y “La ciudad ideal”, introducen el componente simbólico, la ensoñación, el recuerdo, la emoción o la fantasía como un elemento más del paisaje arquitectónico que rodea escenas diversas. Así lo vemos en obras tanto de artistas italianos, como Vittore Carpaccio, como del norte de Europa, como Maeten van Hemskerck. A continuación, “Arquitecturas y ciudades legendarias” y “Arquitecturas imaginarias y fantásticas”, ilustrarán el tema del viaje y su papel fundamental en el desarrollo de las arquitecturas pintadas como género independiente.

Viajes

Viajes reales e imaginarios, viajes en el tiempo o en el espacio que conducen a la representación de lugares históricos o legendarios Babilonia, la Torre de Babel, el Coloso de Rodas o el faro de Alejandría, edificios, ruinas o ciudades enteras surgidas en parte o por completo de la imaginación del pintor.

La antigüedad como paisaje

El recorrido continúa con un espacio dedicado a “La Antigüedad como paisaje”, con la obra de grandes artistas del siglo XVII, como Annibale Carraci o Claudio de Lorena, en la que la escena religiosa o histórica representada se convierte ya en un mero pretexto anecdótico para presentar grandes paisajes con elementos clásicos y de la Antigüedad. Por último, vistas de ciudades como Roma o Nápoles, o de algunos de sus edificios y monumentos más emblemáticos, protagonizan “La ciudad moderna como metáfora del poder”, con obras de Viviano Codazzi o Gaspar van Wittel, entre otros, que cerrará el recorrido por las salas.

Fundación Caja Madrid

“Las ciudades del Grand Tour” reciben al público en las primeras salas de la Fundación Caja Madrid. Las vistas de arquitecturas y ciudades como recuerdos de un viaje real e histórico aparecen ya desde el Renacimiento, pero es sobre todo en el siglo XVIII, con el auge del conocido como Grand Tour, cuando el género de las vedute alcanza su máximo apogeo.

En este primer espacio están presente la obra de todos sus principales representantes: Canaletto, Guardi, Bellotto, Van Wittel, Zocchi, Panini, Marieschi, vistas de diversas ciudades italianas, particularmente Venecia, con un fuerte componente topográfico, que se convirtieron en auténticas postales o recuerdos para los nobles, intelectuales o artistas europeos que no quisieron perderse este viaje iniciático por el arte y la cultura italiana a lo largo del siglo XVIII.

El desarrollo del género y su extensión más allá de Italia podrá verse en el siguiente capítulo: “La imagen de la ciudad y la arquitectura en Europa”, con vistas, entre otras ciudades, de Madrid, como las representaciones de Atocha, la calle de Alcalá o el Palacio Real de la mano del pintor Antonio Joli.

Caprichos arquitectónicos

La visión de otros viajeros del Grand Tour que parecían extraviados, dejándose sorprender por lo que veían y confundiéndolo con sueños y proyectos de futuro, condujo a la aparición de un nuevo género, el capriccio. El espacio dedicado a los “Caprichos arquitectónicos” reúne diversos ejemplos de artistas como Canaletto, Bellotto o Panini, en los que las vistas y arquitecturas de ciudades reales y monumentos históricos se mezclan con lugares y edificios fantásticos o imaginarios, en ocasiones vinculadas con nuevas ideas artísticas y arquitectónicas o a mensajes iniciáticos. Lo mismo ocurre con el tema de las ruinas, otro subgénero del paisaje arquitectónico que tuvo una gran difusión en el siglo XVIII y que en la exposición se recoge en el capítulo “La poética de las ruinas”, con obras de Marco Ricci, Hubert Robert, o Claude Joseph Vernet, entre otros. La ruina se vincula al tema del transcurrir del tiempo, no sólo el histórico sino cotidiano, un viaje tanto al pasado como al presente que invita también a soñar en el futuro.

La exposición termina con un espacio dedicado a “La ruina y la memoria como proyectos”, en la que se presenta un conjunto de grabados de Giovanni Battista Piranesi.

Actividades relacionadas

Del 26 de octubre de 2011 al 18 de enero de 2012, tendrá lugar un curso monográfico organizado al hilo de la exposición. Con el título De pinturas de arquitecturas y ciudades (Relatos, viajes, sueños, ruinas y otros lugares imaginarios), el curso está dirigido por los dos comisarios de la muestra y organizado en colaboración con las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid; contará con la participación de destacados ponentes de prestigio internacional. También relacionado con la exposición, el director artístico del Museo, Guillermo Solana, impartirá un ciclo de conferencias titulado La ciudad moderna, que tendrá lugar en el Museo del 3 de noviembre al 1 de diciembre.