Cultura

En el Ateneo de Madrid

Presentación del libro Galdós y La Mancha, de José Esteban

Éxito de Almud, ediciones de Castilla-La Mancha

José Belló Aliaga

08/04/2011

(Última actualización: 08/04/2011 14:00)

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Se ha presentado en el Ateneo de Madrid, calle del Prado, 21, en el salón “Nueva Estafeta”, el libro de José Esteban, Galdós y La Mancha, que hace el número 18 de Biblioteca Añil Literaria.

Con una notable asistencia de público, la presentación fue llevada a cabo, junto al autor de la obra, por el escritor y periodista, Isabelo Herreros, que coordinó el acto, y el profesor universitario y especialista en la obra de Benito Pérez Galdós, José Luis Mora García.

Todos coincidieron en que el Ateneo era el sitio adecuado para la ocasión dada la estrecha vinculación de la institución con Pérez Galdós.

Éxito de Almud

La convocatoria de la presentación ha constituido un gran éxito para Almud, ediciones de Castilla-La Mancha, que ha editado el libro, muy bien recibido y elogiado por los asistentes.

Reconocimiento que se hizo extensivo por parte de los intervinientes en la presentación, al editor Alfonso González Calero, por la excelente edición del libro, por su “limpieza de letra”, en expresión de José Luis Mora, y al que definió además como “un libro de placer”.

Galdós y La Mancha

Durante la presentación de Galdós y La Mancha, se destacó el legado de Cervantes y la presencia del Quijote en la narrativa galdosiana, y cómo, a partir del viaje que hizo Galdós, en 1862, desde su ciudad natal- Las Palmas- a la península, para iniciar en Madrid sus estudios de Derecho, tomó contacto enseguida con La Mancha.

Llegó concretamente a Alcázar de San Juan, tras desembarcar en Cádiz, desplazarse desde allí a Córdoba y viajar posteriormente desde la capital andaluza al importante nudo ferroviario manchego, por ferrocarril.

En la extensa bibliografía de Benito Pérez Galdós, hombres y mujeres manchegos ocupan un lugar muy destacado, como queda plasmado en la obra de José Esteban.

“Pequeña joya”

El especialista en la obra galdosiana, José Luis Mora, calificó Galdós y La Mancha, como “una pequeña joya”, “lo he leído de un tirón”- añadió, y continuó” en el libro se encuentra un Galdós de dimensiones ideales, abarcables, que ayudan a conocer y entender su extensa obra, tan inmensa que hay que tomarla por partes, y permite situar al lector junto a personajes muy próximos, como si fueran de la familia”.

“Yo me he sentido parte del libro, mi apellido Mora me delata”, afirmó José Luis Mora, y concluyó “el libro es una guía tan útil como interesante”.

“Recorremos La Mancha, en un amplio recorrido, a través de este libro”, dijo el escritor y periodista Isabelo Herreros, quién hizo referencia a personajes y lugares manchegos que se citan en la obra.

Lugares manchegos

Isabelo Herreros, afirmó que:” los lectores de Galdós y la Mancha encontrarán citas de lugares como Bargas, Torralba de Calatrava, Consuegra, Daimiel, Herencia, Horcajo, Almagro, Valdepeñas, Argamasilla, Corral de Almaguer, Peralbillo de Calatrava, Villares de Tajo, Tomelloso, Olías del Rey, Miguelturra, Aldea del Rey, Illescas, Quintanar de la Orden, Ajofrín, Miguel Esteban, Villanueva del Cardete, Madridejos, Puerto Lápice o Tembleque, por citar algunos”.

Esquema de la obra

La obra de José Esteban se describe fundamentalmente en tres partes: La Mancha en la obra de Galdós; la familia Miquis, y la ciudad de Toledo.

Toledo es la ciudad preferida de Pérez Galdós a la que dedicó la segunda parte de Ángel Guerra, mitad ángel, mitad guerrero, según explicó José Luis Mora.

“En la primera parte, añadió Herreros, “Esteban relata una visita de Galdós a Quintanar de la Orden en el mes de 1909 donde intervino en un mitin republicano en su plaza de toros ante cinco mil personas, a quienes dijo que La Mancha era para él el solar literario de España y el «altar en que se consagra con el símbolo más perdurable de la unidad de la patria», en referencia al Quijote de Cervantes, al que denominaba “el Evangelio del lenguaje”.

La familia Miquis

La familia Miquis es oriunda de El Toboso, que desde El doctor Centeno (1883) tiene presencia en otras obras de Benito Pérez Galdós. Las páginas de El doctor Centeno cobijan igualmente a unos cuantos personajes enloquecidos de clara estirpe quijotesca, entre los cuales sobresale el protagonista, Alejandro Miquis, el iluso estudiante que sueña con alcanzar la gloria como autor teatral, quien, al revés que don Quijote, lejos de arrepentirse de sus errores, muere reivindicando unos ideales por completo opuestos al buen sentido que intentaban inculcarle sus amigos.

Censo de personajes manchegos

El libro incluye además de todo ello un interesante y delicioso censo de personajes manchegos en la obra de Galdós, que supera el centenar.

Y concluye con “Un olvidado texto de Galdós: Ciudades viejas. El Toboso” escrito en 1915 como parte de una serie de artículos sobre «ciudades viejas» para el semanario La Esfera, de la que únicamente se publicó el dedicado a esta localidad.

El autor

José Esteban es de Sigüenza, (Guadalajara), en dónde nació en 1936; escritor, editor, folclorista, paremiólogo, y periodista ha producido interesantes obras de ensayo literario e investigaciones paremiológicas.

Escritor disperso, ha cultivado todos los géneros literarios. Como novelista es autor de El Himno de Riego (1984), La España peregrina (1986), El año que voló papá (1988) y Café Gijón (1996). Ha elaborado ediciones críticas de la literatura aforística de José Bergamín, de Las siete Cucas de Eugenio Noel y de Lazarillo español de Ciro Bayo.

Entre sus últimos títulos figuran Breviario del cocido, Vituperio (y algún elogio) de la errata (2001), Ventas y mesones en tiempos de Cervantes (2006) y ¡Judas… Hi.. de puta! Insultos y animadversión entre españoles (2003). Parte de sus trabajos en prensa han sido recopilados en Escarceos periodísticos (2007). Recientemente se ha hecho cargo de la edición de Historia de Cardenio de William Shakespeare y John Fletcher.

Apasionado galdosiano

José Esteban, apasionado galdosiano ha dedicado al novelista canario varios libros, como Guadalajara en la obra de Galdós (1985) y La cocina de Galdós (1992), además del presentado en el Ateneo.

Comentó, jocosamente, cómo llegó a conocer al director de cine Buñuel, en México, que no tuvo con él, según refirió, un trato inicial muy cordial. Sin embargo, cuando Esteban le comentó que era un apasionado galdosiano, cambió radicalmente la actitud de Buñuel e incluso José Esteban llegó a asesorarle en la película Nazarín.

Un vago muy trabajador

En Almud, José Esteban, ya había publicado Castilla-La Mancha vista por los viajeros hispanoamericanos en 1999. Sobre Galdós y La Mancha, José Esteban afirmó que “me he divertido mucho escribiéndolo porque si no me divierto no escribo”. Y añadió: “he trabajado mucho en él porque soy un vago muy trabajador”.