Puertollano

Vecinos de Pedro y Ambrosio insisten en la buena relación afectiva que unía a ambos hermanos

Un crimen que nadie logra explicarse

J. Carlos Sanz

26/10/2010

(Última actualización: 27/10/2010 12:00)

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En el barrio del Carmen no dan crédito. Las caras de estupefacción esculpidas en los vecinos reflejan el sentir general ante el escabroso crimen. Pedro (66 años) decidió acabar con la vida de su hermano menor, Ambrosio (62 años), disparándole con una escopeta para posteriormente suicidarse con el mismo arma. Lo peor es que nadie se explica el porqué y una atmósfera de conmoción se aposenta en el día después del crimen. Este medio ha podido hablar con personas que les conocían y todos coinciden en señalar la buena relación afectiva que unía a Pedro y Ambrosio.

Pero ayer algo inexplicable pasó por la mente del primero quien acabó con la vida de su hermano en una huerta aledaña al parque del Terri. Antes de cometer el asesinato, Pedro dejó escritas dos notas donde al parecer manifestaba su intención de quitar la vida a su hermano. Una de las notas fue descubierta por el hijo del presunto asesino que de inmediato avisó a la comisaría del CNP de Puertollano. Sin embargo, ya era demasiado tarde.

Los vecinos especulan como posible móvil de este crimen, el hecho de que ayer Ambrosio, el cual tenía una discapacidad psíquica, iba a ser trasladado a una residencia de mayores en Ciudad Real. Aunque vivía en su propia casa, Ambrosio solía recibir cuidados de su hermano mayor; además, recientemente había fallecido un tercer hermano a causa de un cáncer, acontecimiento que al parecer provocó que Pedro atravesara por un episodio depresivo.

¿Fue todo esto lo que acarreó el truculento desenlace? Es probable pero en el vecindario siguen dándole vueltas a lo sucedido; nadie termina de creérselo. “No encontramos respuestas, todos nos preguntamos el porqué” aseguraba una de las cariacontecidas vecinas que esta mañana se arremolinaba en una de las esquinas de la calle Fernando El Católico, donde vivía Ambrosio. La mujer perjura que entre ambos nunca hubo disputas familiares, incide en lo mucho que Pedro cuidaba de Ambrosio “que tenía problemas mentales”. Menciona la fase depresiva por la que estaba atravesando Pedro (así se lo confirmó uno de los hijos) y muestra su incredulidad, “nunca pensé que iba a matar a su hermano”.

La misma carga de desolación se desprendía de las palabras de uno de los mejores amigos de Pedro y Ambrosio. “La verdad no me lo explico, siempre se han querido mucho, esto no se lo esperaba nadie del barrio” repetía varias veces este hombre que aseguraba haber hablado ayer por la mañana con el asesinado y también haber trabajado 18 años junto a Pedro, “conozco a los hijos, a su mujer desde que se casaron”.

Se inclina por la muerte del tercer hermano, meses atrás, como posible causa de un trastorno anímico en Pedro pero deja claro que en el bar que el presunto asesino y Ambrosio frecuentaban nunca se habían oído comentarios extraños. “Esto ha sido una bomba para el barrio” agrega este hombre que no termina de explicarse el crimen; “todavía me tiemblan las piernas” susurraba con voz queda. Un sinfín de interrogantes inunda las calles del barrio del Carmen.