Región

Con una antigüedad en torno a los 4000 años

Pinturas rupestres en la Pedriza

El pasado lunes fueron visitadas por el Director General de Patrimonio Histórico del Gobierno Regional de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de distintos medios de comunicación

José Belló Aliaga

03/08/2010

(Última actualización: 04/08/2010 12:00)

Imprimir

El Director General de Patrimonio Histórico del Gobierno regional de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por los medios de comunicación, visitó el lunes, día 2, uno de los tesoros más antiguos que se conservan protegidos por la Comunidad de Madrid: las pinturas rupestres del Abrigo de Los Aljibes, en La Pedriza. Durante su visita a las pinturas, que tienen en torno a 4.000 años de antigüedad (fueron creadas entre las fases finales del Neolítico y las primeras etapas de la Edad del Bronce), Martínez-Almeida anunció que la Comunidad estudia diversas alternativas para hacer accesible a todos este tipo de arte primitivo localizado en una veintena de enclaves de los extremos norte y suroeste de la región.

Descubiertas en 1989

Las pinturas del Abrigo de Los Aljibes fueron descubiertas en 1989.

Hasta esa fecha no se conocía ningún enclave con arte rupestre esquemático en la Comunidad de Madrid, por lo que el hallazgo alertó a los investigadores sobre la posible existencia de otras manifestaciones rupestres prehistóricas en el territorio madrileño.

El Abrigo de Los Aljibes se encuentra en las estribaciones orientales de La Pedriza de Manzanares El Real. Se trata de una pequeña oquedad natural (6 metros de profundidad, 2 metros de anchura máxima, 1,50 de altura máxima), que posee amplias vistas sobre el valle del río Manzanares. Las pinturas se ubican en la pared derecha del abrigo, ocupando un panel vertical de 1,25 metros de ancho por 0,80 de alto.

25 figuras antropomorfas

El contenido artístico de este abrigo se compone de varios signos geométricos y hasta 25 figuras antropomorfas de tipo esquemático realizados en color rojo de varios tonos. Los elementos más significativos son sin duda las citadas figuras antropomorfas, realizadas con trazos simples, que parecen conformar una escena.

Debido a las escasas dimensiones del abrigo y la fragilidad de las manifestaciones rupestres, no está abierto al público y se encuentra cerrado mediante unas rejas de seguridad instaladas por la Comunidad.

Arte rupestre prehistórico en la Comunidad de Madrid

Hasta el año 1989, fecha del descubrimiento del Abrigo de Los Aljibes, el arte rupestre prehistórico de la Comunidad de Madrid se reducía a un único yacimiento, la famosa Cueva del Reguerillo, situada en las formaciones calizas del término de Patones, en la que se encontraron a principios del siglo XX grabados que han sido atribuidos al Paleolítico superior. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1944.

Con el paso de los años fueron descubriéndose otros y los hallazgos más recientes de arte rupestre esquemático han tenido lugar en la banda de calizas cretácicas que recorre el término de Guadalix de la Sierra, área donde ya se había señalado anteriormente la presencia de manifestaciones artísticas postpaleolíticas. En el año 2000 se descubrió la figura aislada del arroyo Albalá, en 2001 las pinturas de la Cueva del Quejigal y en 2005 las del Abrigo de los Alcores.

En la actualidad se conocen en la Comunidad de Madrid un total de 19 enclaves con pinturas esquemáticas postpaleolíticas y un único ejemplo de arte rupestre atribuido al Paleolítico superior, los grabados de la Cueva del Reguerillo (Patones).

Dos grandes núcleos de arte esquemático

Se han definido dos grandes núcleos de arte esquemático, situados en las estribaciones del Sistema Central. El primero, en el extremo norte de la Comunidad, cuenta con once estaciones localizadas entre Patones y Guadalix de la Sierra pasando por los municipios de Torremocha del Jarama, Torrelaguna, y El Vellón, otras tres estaciones situadas en los ambientes graníticos de la Pedriza de Manzanares El Real y una más en las proximidades de Buitrago del Lozoya.

El segundo grupo se sitúa en el extremo suroeste de la provincia, en el valle del Alberche, con las cuatro estaciones de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, localizadas todas ellas en el ámbito del Cerro de San Esteban.

Los motivos más frecuentes en las pinturas postpaleolíticas de la región son las barras, las puntuaciones, los motivos abstractos y geométricos y las representaciones esquemáticas de figuras humanas y de animales.

Conservación del Patrimonio

Estas creaciones artísticas de nuestros antepasados son sólo una muestra de la enorme riqueza histórico- artística que se conserva en la región. Hace 25 años, la Comunidad de Madrid asumió las competencias en materia de conservación y difusión del patrimonio histórico, etapa que Martínez-Almeida calificó hoy de “enormemente positiva, ya que durante estos años, el Gobierno regional ha tomado medidas que han permitido que los madrileños disfruten del legado de sus antepasados. Se trata de iniciativas clave como la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, 10/1998; la creación del 1% Cultural, que destina el 1% del presupuesto de obras públicas a financiar actuaciones sobre el patrimonio histórico artístico, y la aprobación del Plan de Yacimientos Visitables, que ha permitido abrir ya al público nueve de los 26 con los que contamos”.

1% cultural

El 1% cultural ha complementado el esfuerzo presupuestario realizado por la Comunidad para restaurar desde restos paleontológicos hasta joyas arquitectónicas de todos los tiempos, incluyendo infraestructuras civiles (la Plaza de Chinchón, la calzada romana de Galapagar; la antigua fábrica de Cervezas El Águila, que alberga la Biblioteca Regional; el Museo Casa Natal de Cervantes…), recintos amurallados (Buitrago del Lozoya…), castillos (Manzanares…), iglesias y conventos (Capilla del Obispo, Convento de las Comendadoras…), etc.

Arqueología preventiva

Además de aprobar la Carta Arqueológica de la Comunidad de Madrid, se ha establecido un control arqueológico y paleontológico sobre todas las obras que se realizan en zonas en las que se estima que puede haber restos. Se trata de una medida conocida como arqueología preventiva que ha permitido dar con hallazgos como la cápsula del tiempo de Cervantes, los restos paleontológicos prehistóricos de la M-30 y de la estación de Metro de Carpetana, o los vestigios arqueológicos del Metro Opera y la estación de Cercanías de Sol, y exponerlos, muchas veces en el mismo lugar en que se localizaron.

Investigación

Por supuesto, la Comunidad ha apoyado la investigación en campañas en diversos yacimientos, entre los que destacan, por mencionar tan solo dos de ellos, el yacimiento paleontológico de Pinilla del Valle y la ciudad romana de Complutum, en Alcalá de Henares; a todo ello se suma la labor de investigación y difusión que realiza la Comunidad y, especialmente, el Museo Arqueológico Regional, cuyas instalaciones, abiertas en 1999, van a ser ampliadas en los próximos meses para ganar espacio destinado al público.

La Comunidad ha organizado durante estos años múltiples exposiciones temporales (ahora mismo pueden visitarse la muestra de la Cápsula del Tiempo de Cervantes en la sede del Gobierno regional, en la Puerta del Sol, y la exposición Oro y Plata en el Museo Arqueológico Regional, en Alcalá de Henares).