Gil-Ortega ve en Barreda al “verdadero verdugo” de la región que también va a hundir al aeropuerto

“Si se le dan 140 millones a un proyecto privado, por qué no se hace lo mismo en Puertollano también con una empresa privada que cierra plantas o con pequeños empresarios que han cerrado su comercio y podrían haber salvado el negocio”

La Comarca

08/06/2010

(Última actualización: 09/06/2010 12:00)

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El diputado regional Francisco Gil-Ortega aseguró hoy en Puertollano que “Barreda se está convirtiendo en el verdadero verdugo de esta región”. “Lo que toca da en quiebra”, apostilló.

En este sentido, explicó que Barreda “hunde a CCM, retira el Estatuto, va a hundir, aunque no quiera, al Aeropuerto y son más de 200.000 los parados en Castilla-La Mancha”. “Da miedo y hasta los pájaros vuelan cuando lo ven venir”, añadió.

En cuanto al aplazamiento de Barreda para conceder el aval de 140 millones “a unos cuantos” empresarios del Aeropuerto de Ciudad Real, el dirigente político explicó que lo hizo porque “el asunto tenía muy mala venta, cierto tufillo a cercanía” y no se podía explicar por qué se ayudaba a unos pocos y al resto no. Además, acusó la prisa que tiene Barreda por dar los 140 millones, “como si le estuvieran quemando en las manos”.

Ahora, denunció, “sabemos que todo ha sido una doble farsa porque, además de aprobarse ayer la concesión del aval -ya que está en el orden del día del próximo Pleno en las Cortes y son mayoría-, se presentaron con la creación de una empresa pública aeroportuaria de Castilla-La Mancha”.

Por ello, lamentó la estrategia socialista de buscar “un receso trampa” para culpar a Cospedal, como también intentan hacerlo con asuntos como el de CCM o el Estatuto y, en este sentido, cree que “ya va teniendo gracia que quien gobierna 30 años en esta región no tenga culpa de nada”.

“Para qué la reunión” si ya estaba decidido

“Al final se van a salir con la suya y van a conceder 140 millones de euros de dinero público a unos cuantos”, criticó Gil-Ortega, denunciando el “paripé” que han orquestado los socialistas, ya que la mesa que fija el orden del día del Pleno ya había incorporado el tema del aval y de la empresa pública aeroportuaria, por la mañana, cuando la reunión sobre el aeropuerto era por la tarde. “Para qué queremos reunirnos si ya habéis decidido que se va a hacer”, se preguntó.

Movimientos ante unas elecciones complicadas para los socialistas

Asimismo, se preguntó la razón de ser de esta nueva empresa pública cuando Barreda ha dicho que va a reducir a la mitad el número de empresas públicas. Sobre este asunto, Gil-Ortega dijo haber oído que “puede ocurrir que el presidente de la empresa pública sea el alcalde de una importante ciudad de Ciudad Real que tiene experiencia aeroportuaria, aunque haya sido un fracaso la fundación que ha presidido”.

Esto puede ser así, a juicio del parlamentario ciudadrealeño, “porque Barreda no da puntada sin hilo e igual que ocurre en Ciudad Real, donde ha puesto a Valverde para comerle el terreno a Nemesio de Lara, puede hacer cualquier cosa para cambiar a los candidatos”, ante unas elecciones que se les presentan complicadas a los socialistas de esta región y de esta provincial.

Además, Gil-Ortega se preguntó que “si se le dan 140 millones a un proyecto privado, por qué no se hace lo mismo en Puertollano también con una empresa privada que cierra plantas o con pequeños empresarios que han cerrado su comercio y podrían haber salvado el negocio”.

El dirigente popular subrayó que, tanto como ex alcalde de Ciudad Real, así como miembro del PP, el apoyo al aeropuerto es indudable, ya que queremos lo mejor para nuestro aeropuerto.

El PP volverá a preguntar por Virtus en las Cortes

Por otro lado, Gil-Ortega criticó que Barreda también ha sabido salir de Puertollano y de la Fundación Virtus, dejándose en el camino 2,1 millones de euros, retirando a sus consejeras y sin dar explicaciones de dónde está el dinero que falta. Para el parlamentario “alguna intención hay cuando se hacen las cosas así” y anunció que en el próximo Pleno el PP volverá a preguntar, otra vez, por todo lo ocurrido.

Para Gil-Ortega “el único consuelo” es que queda sólo un año para las elecciones y, entonces, “tendremos la oportunidad de hacer balance y ver qué se ha hecho en estos 30 años de gobierno socialista”.