Opinión

Carta al director

La reforma laboral a la sombra de una mentira

Marcelino Zornoza (DNI 47054893-K)

08/06/2010

(Última actualización: 09/06/2010 12:00)

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Tras dos años de crisis económica el gobierno ha decidido cambiar de políticas y echarse en brazos de los organismos internacionales que con su incompetencia provocaron la propia crisis. El aumento de la edad legal de jubilación, los recortes sociales justificados en el plan de ajuste y ahora la reforma laboral demuestran que el gobierno de la nación ha cambiado de políticas.

Se han perdido oportunidades de regular y grabar la prácticas financieras especuladoras como por ejemplo en septiembre de 2008, en la que los voceros de la política neoliberal se encontraron con su mayor desconcierto y pedían un paréntesis en la economía de mercado. Esta etapa hubiera requerido de mayor valentía de los gobiernos europeos y de EEUU para poder meter el bisturí al sistema gracias a la debilidad de los que habían provocado la crisis. Ahora con la vuelta a la “normalidad” estas medidas son aun mas dificultosas de tomar. Aunque haya gobiernos conservadores como el alemán que han tomado medidas para prohibir transacciones financieras especulativas, mayo de 2010. ¿Alguien duda o tiene miedo de una fuga de capitales de Alemania? lógicamente no, porque tiene una economía saneada y un sector industrial fuerte con una balanza de pagos positiva. Alemania es un país rico porque tiene ingresos externos gracias a las exportaciones de calidad y el efecto de las importaciones asiáticas se han mitigado por sus exportaciones basadas en productos con valor añadido. El miedo español a meter mano a las grandes flujos especulativos están basados en una economía débil, pobre y basada en la riqueza rápida de la construcción y las malas condiciones laborales.

Tras estas oportunidades perdidas ahora el gobierno se pone a recortar para evitar el crecimiento del déficit y la última reforma de calado, la laboral, se respalda en un gran mentira que por mucho que se repita no será cierta; una disminución de derechos laborales no creará empleo.

Lo sabe la izquierda y la derecha, y lo saben en primera persona los empresarios. Utilizando un símil es como si el peor equipo del mundial se felicitara de un cambio en las reglas que eliminaría la sanción de “el fuera de juego” sin darse cuenta de que eso no les va hacer meter más goles sino al contrario haría más débil su ya debilitada defensa. El cambio de reglas no le generará más goles a favor sino en contra.

Sólo la mejora del equipo le dará réditos deportivos. Sólo un cambio del modelo productivo español mejorara nuestros resultados.

Los empresarios contratan cuando hay trabajo y despiden cuando no lo hay. El trabajador solamente está contratado cuando justifica su salario con la riqueza que genera, no porque sea más barato despedirlo. Es un disparate, que tiene sus contradicciones incluso con la teoría de la economía de mercado.

Al igual que la afirmación/trampa de que rebajando la cuantía de indemnización reduciría la temporalidad, es una trampa y tiene una explicación muy sencilla si lo llevamos al extremo un contrato fijo sin indemnización anularía la temporalidad, claro está porque no habría diferencia en la indemnización económica entre un contrato temporal y uno fijo. Estaríamos igualando parámetros distintos y eso es una trampa inaceptable.

Como estamos en un debate viciado por quienes quieren reducir derechos, tampoco se dicen verdades sustentadas en el estatuto de los trabajadores. Y una de ellas es que la indemnización del despido de 45 días sólo se produce como sanción al despido improcedente e “Indecente” por parte del empresario es decir, sólo se aplica para despidos injustos o a capricho del empresario. Como prueba de ello es que del millón y medio de desempleados nuevos del último año y medio ninguno ha tenido esta indemnización. Quieren rebajar el despido que sanciona a los empresarios incumplidores del estatuto de los trabajadores.

La opinión publicada se empeña en repetir en los diferentes medios de comunicación la “necesaria” reforma laboral para dar confianza a los mercados. Quizás porque la mayoría de “opinadores profesionales”, con contratos mercantiles, no sufrirán ellos ni sus familias, los recortes del gobierno, habría que preguntarles a los trabajadores de a pie de los medios qué piensan de la misma.

No se dan cuenta que los mercados siempre piden más y que el efecto de la reforma durará días y que en poco tiempo pedirán más recortes sociales para especular con más libertad en nuestro país. Especulación que no da trabajo y que exporta la riqueza, en vez de importarla.

Con estas reformas el gobierno asume los principios del empresariado más rancio del país y se aleja del necesario cambio de modelo productivo.

También toma el camino que le faltaba para seguir a los gobiernos socialistas anteriores, rebajar los derechos laborales y precarizar aún más el mercado laboral.

Ante este nuevo tsunami conservador los trabajadores tenemos que salirnos del rebufo de estas mentiras y sólo tenemos una posibilidad para hacernos oír, la movilización general.