Puertollano

Se han invertido 6 millones de € para proceder a la remodelación de la escombrera en un parque de ocio

La resurrección del Terri

J. Carlos Sanz

04/06/2010

(Última actualización: 04/06/2010 12:00)

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Tras 15 meses de remodelación, esta mañana se abría al público el parque minero del Terri que aparte de su recuperación como espacio para ocio y disfrute posee una dimensión simbólica, rendir homenaje al pasado minero de Puertollano. La escombrera comenzó a materializarse en el año 1917, a través de la actividad minera de la Sociedad Minero Metalúrgica Peñarroya (SMMP), y llegó a alcanzar los 110 metros de altura. Una vez clausurada la actividad económica de la SMMP, los terrenos del Terri y la Central Termoeléctrica pasaron a manos de particulares entrando en una fase de abandono y deterioro progresivo que felizmente acabó cuando hace unos años, el equipo de Gobierno de Puertollano recuperó esos terrenos para acometer dos proyectos que tenían como objetivo la recuperación de espacios industriales para ser reconvertidos en parque recreativo y en palacio de congresos y exposiciones.

En el caso del Terri, y con cargo a los fondos MINER, se han necesitado 6 millones de € para su reconversión en parque visitable. “Las ruinas dan que pensar” sacaba a relucir Joaquín Hermoso Murillo, alcalde de Puertollano, y que junto a José Valverde, Delegado Provincial de la JCCM, descubrieron la placa conmemorativa con la que se procedía a la botadura oficial de esta montaña hecha de escorias. Lo que en Antropología Urbana se concibe como vestigios del pasado, esas ruinas de edificios o lugares, sufre en este caso concreto una transformación sustancial para hacer del Terri un espacio accesible y rodeado de un aura emblemática con objeto de reconocer el pasado minero de la ciudad.

El propio Hermoso Murillo quiso sumarse a la coletilla “el monte de los mineros, el monte de los esfuerzos” que ya acuñara semanas atrás José Lorenzo Agudo cuando impartió una conferencia sobre el Terri en la Casa de Cultura. A modo de flashback, el alcalde recordaba esa pátina de desolación que acompañaba a la escombrera del Terri en el pasado reciente, “hubo quienes aseguraban que afeaba la entrada a la ciudad por la carretera Córdoba” añadía el alcalde recordando el aspecto inerte que presentaba la joroba urbana.

Agradecimiento a los sindicatos

Sin embargo, se produjo un viraje crucial cuando los sindicatos UGT y CC.OO. propusieron en la mesa de negociación de los fondos MINER la posibilidad de remodelar la escombrera en un parque de ocio, al igual que se hace en otras ciudades europeas. Hermoso Murillo agradeció la labor sindical que se tradujo en la obtención de recursos económicos para resucitar al Terri de su inopia. Para el primer edil puertollanense, esta infraestructura alberga un doble componente: por un lado, la recuperación verde de espacios y por el otro conservar y mantener testigos de un pasado minero.

Precisamente, ese trasfondo simbólico fue destacado por José Valverde, Delegado Provincial de la JCCM, para quien no hay dudas sobre el vínculo entre el Terri y la raigambre industrial de Puertollano. Elemento identitario de la “capital de la energía” como Valverde se refiere al municipio o una manera acertada de casar “tradición y futuro”. Reconoce el Delegado provincial del gobierno autonómico el trabajo realizado en la antigua escombrera, el reverdecimiento de una montaña de escoria que gracias a su remodelación se transforma en espacio vivenciable para los puertollanenses que desde hoy pueden acceder por sus lomas.

Actuaciones realizadas en estos 15 meses

Javier Martínez, Director de la obra y responsable de IMESAPI, la empresa adjudicataria en la remodelación del Terri, ofreció datos que ponen de manifiesto la complejidad de actuaciones llevadas a cabo. Ha habido que adaptar un volumen de tierras superior a los 5.500.000 metros cúbicos y sin que la escombrera perdiera su configuración inicial (tan sólo se ha achatado su cresta para crear una explanada visitable donde destacan varios miradores); se han removido miles de metros cúbicos de tierra, se ha creado un anillo perimetral que circunda al Terri y en sucesivas fases se acometieron otros trabajos como drenaje de cunetas para revestirlas de vegetación de especies autóctonas, proyección de muros para sostener zonas de mayor inestabilidad, así como adornar la infraestructura como iluminación y mobiliario. Destaca el amueblamiento del entorno a través de bancos, fuentes, parque infantil, kiosco y ajardinamiento.

En definitiva, una resurrección en toda regla de una escombrera que desde hoy es un espacio para ser disfrutado por la ciudadanía.