Puertollano

Publicado por Intuición Grupo Editorial sale a la venta al precio de 10 euros

La casa de cultura de Puertollano acogió la presentación del poemario de Chema T. Fabero: “Babia-Detroit”

El acto contó con la presencia del concejal Luis Pizarro; del autor del libro Chema T. Fabero, del editor Julián Gómez y la presentación del mismo corrió a cargo del periodista Manuel Valero.

La Comarca

31/01/2009

(Última actualización: 02/02/2009 13:00)

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Chema Fabero e Intuición Grupo Editorial presentaron en la tarde del pasado viernes el poemario “Babia-Detroit”, en un acto que tuvo lugar en la casa de cultura de Puertollano, con el periodista Manuel Valero como presentador del libro y del concejal del ayuntamiento de Puertollano, Luis Pizarro. El edil fue el primero de la mesa presidencial en tomar la palabra ante un patio de butacas que contaba con la presencia de muchas personas relacionadas con el mundo de la cultura como los poetas Enrique López Buill, Manuel Muñoz, Manuel Velasco, Manuel Juliá; de los dibujantes Alcobendas y Santiago Torres o de las actrices Ana Torres Lara y Manuela Escudero.

El acto se inició con la intervención del concejal Luis Pizarro que se mostró muy satisfecho con el hecho de que en la última semana se hayan presentado dos libros en Puertollano, con la colaboración del ayuntamiento, y felicitó al autor y al editor del poemario por esta nueva “aventura” literaria animándoles a seguir en esta línea.

Después tomó la palabra Julián Gómez, como representante de la editorial, que explicó el porqué de la edición de este libro basándose en la calidad de la poesía de Chema así como en la relación de amistad existente entre ambos que les ha llevado a coeditar este poemario. También tuvo palabras de recuerdo para el grupo de teatro “Enea” y de su director Pablo Céspedes, en lo que él denominó como “germen” de la inquietud cultural de muchos de los presentes para terminar su intervención con un símil al comparar al mundo de la poesía local con una mina de carbón y a sus poetas como las distintas calidades de mineral existentes en la misma.

A continuación intervino el presentador del poemario, manolo Valero, que definió a Chema, tanto como persona como poeta, y a su poemario. Chema Torres Fabero puso el punto final al acto con un tono divertido y coloquial, casi familiar, ya que a las lecturas de poemas, que el mismo hizo, las salpicó con las voces del poeta y amigo: Manuel Velasco, como de la reconocida actriz nacional, y sobrina del autor, Ana Torres, y de su esposa también actriz, Manuela Escudero.

Texto de la presentación de Manuel Valero

Chema, poeta

Hay dos clases de poetas: los de vocación y los de profesión.

Hay dos clases de poetas: los que se enfrentan a la lírica con muchísimo respeto -son palabras mayores- y los que pretenden hacerse respetar bajo la impostura del rapsoda. Hay dos clases de poetas: los especialistas del concurso y los que no compiten porque eso no les compete.

Hay dos clases de poetas: los amanerados del lugar común y la metáfora con fórceps, y los de discurso natural que no encuentran la manera de ubicar su musa en el lugar poco común de un Parnaso merecido.

Hay dos clases de poetas: los buenos y los malos.

Pues bien, José María Torres Fabero, Chema, para amigos, enemigos, neutros, acreedores e indiferentes es un poeta de vocación, respetuoso, poco competitivo por no decir, incompetente concursal, y buscador incansable. Por eso tiene un sitio en el club de los poetas solitarios. Chema es un poeta como la copa de un pino o como la copa de un bar que para el caso hasta puede ser lo mismo. Y es un héroe loco en estos tiempos en los que la lírica desaparece también en el escaparate de las vanidades de cinco minutos gloriosos, y en el prontuario de lo superfluo. Y es absolutamente coherente.

Y no digo esto porque yo sea amigo, compañero de afanes y compadre de momentos estelares y más allá, sino porque es la verdad.

Babia-Detroit es una fruta madurada durante demasiado tiempo. ¿Qué ha estado haciendo el poeta mientras tanto? Barrunto que entre escenarios, soledades, ocupaciones varias, y varias ocupaciones, recogiendo el fruto del tiempo para fermentarlo en los versos decentes.

Ha tenido el poeta Chema la deferencia de evocar en cabecera de poema a poetas paisanos y compadres en un alarde de camaradería inusual. Juliá, Velasco, Castro y otros milicianos de la cosa. La poesía es un arma inerme cargada de muchas cosas.

Chema es un poeta machadiano no sólo por su ligereza de equipaje sino por la serena hondura de sus versos.

Las claves del poeta son solo del poeta. Los demás intuimos. El verso no se explica, se intuye, con mucha más claridad cuanto más agudo es el estremecimiento y más honesta la indagación. Un poeta recompone el pasado, el presente, lo bello, lo eternamente humano y lo fugazmente divino, que es lo que al fin y al cabo es la belleza. Os leo un poema:

VARIO

Pero el pasado ¿no es contrario a su propia consistencia? ¿Puede sobrevivir la ilusión al paso del tiempo, puede existir respecto a lo pretérito?

Julián Marias: “Breve tratado de la ilusión”

Esta noche, cuánta noche sobre el este vierte el corcovado horizonte

Qué mano cerrada solidifica el silencio y lo concluye a su imagen

-palmario puño moldeado con sombra- junto al puerto donde atracan,

y es ofrenda, el yodo sucio sobre sucias mordeduras,

la memoria caudal, el tránsito perpetuo de todos los hombres que fui.

Leído lo cual, digo y mantengo que Chema es un gran poeta en su insignificancia cósmica. O quizá la viceversa. Para que conste a los efectos oportunos o inoportunos. Dios salve al poeta, o sea a Chema. Chema, yo también, T. Fabero.