DOSSIER La Comarca de Puertollano

ESTUDIO SOBRE EL MONUMENTO AL MINERO DE PUERTOLLANO

Un estudio realizado por Iván Góngora Manso que ya fue publicado por La Comarca, edición mensual, a lo largo del año 2001.

Iván Góngora/LC

30/11/2008

(Última actualización: 30/11/2008 13:00)

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Dada la proximidad de la celebración del día del minero en Puertollano rescatamos en nuestras páginas un estudio publicado por nuestro periódico a lo largo del año 2001. En este estudio se narra como se gestó la fabricación, financiación e instalación de uno de los emblemas de nuestra ciudad como es el monumento al minero. Pero este estudio estaría incompleto sin la información sobre el monumento a la minería ubicado unos años después junto a las vías del AVE en el puente de san Agustín.

Publicamos este estudio dividido en cuatro capítulos, en los que cada uno de ellos lleva su bibliografía y notas de prensa, a fin de que la consulta de sus “notas” sea más facil para nuestros lectores ya que, de esta manera, cada una de ellas permanece en el capítulo correspondiente y no, como sería la otra opción, al final del estudio en sí.

Del mismo modo, también le acompañan las fotos que se publicaron en el mismo hace ya siete años.

Estudio sobre el Monumento al Minero de Puertollano (I)

Hace casi veinte años que se inauguró el Monumento al Minero de Puertollano. Una colosal figura de bronce, que emerge orgullosa desde uno de los cerros de la ciudad, haciendo un importante papel en el paisajismo del lugar. De hecho, es difícil que esta obra pase desapercibida, algo que quizás debiéramos preguntar a los viajeros del AVE que van de Madrid a Sevilla o viceversa. Pero, aún pudiendo contemplarlo, seguramente ninguno de esos viajeros conoce realmente de qué obra se trata, si homenajea la labor de los mineros, como es el caso, o es una efigie más del Quijote en tierras manchegas.

Con el tiempo, es habitual que cualquier obra de arte alcance el grado de valor patrimonial, sobre el cual vale la pena hacer un estudio concienzudo. El Monumento al Minero es relativamente joven, y quizás ya ha llegado el momento de saber algo más de él, aunque sin llegar aún a una revelación significativa del valor real de la obra. Este trabajo, pretende por tanto, poner de manifiesto la significación que ha pasado desapercibida para la mayoría de los que han visto el Monumento. Además, tenemos como meta hacer camino, abrir una ventanita de luz en ésta, una de las tantas obras de arte contemporáneo español poco conocida, poco valorada y menos aún estudiada.

En el ámbito nacional, el Monumento al Minero de Puertollano, es una obra totalmente desconocida. Incluso, en su lugar de origen, formando parte de la vida cotidiana de sus habitantes, es poco entendida.

El público en general rechaza el arte que no entiende o del que desconoce las claves. Esto es lo que ocurre en muchas ocasiones con el arte contemporáneo. De todos modos, sea por desconocimiento o no, lo que este estudio pretende mostrar, es la diferencia que hay entre el autor de la obra y el espectador de la misma. En Puertollano, el espectador es a su vez comitente y en cierto grado, protagonista. Algo que el mismo autor reconoció en el momento en el que realizó el proyecto(1). Por eso, y tomando estas particularidades, intentaremos exponer en esta investigación, cada una de las partes desde sus distintas visiones y expectativas.

Crónica

Lo primero fue buscar la bibliografía que hubiese al respecto. Al tratarse de una obra reciente y de un autor no en boca de todos, era muy escaso el material existente. Apenas había escrito algo sobre el Monumento al Minero, y por otro lado, era complicado conseguir material sobre Pepe Noja, el autor. Pero, si había un lugar indicado para iniciar la investigación, ese era sin duda Puertollano, el lugar donde se ubicaba la obra y salvo el autor, todo lo relacionado con la misma y con la minería.

Nos trasladamos al lugar para buscar datos que pudieran ayudar a plantear la hipótesis. Se realizaron por un lado las primeras consultas planteadas a los vecinos de la localidad. Con ello, se dio con la principal obra que trata el Monumento al Minero, “Historia de la Minería en Puertollano”(2). En este libro se recogen datos históricos de Puertollano y su labor minera. También la información que pudiera interesar a cualquiera de los habitantes de cómo fue la creación de dicho monumento. Claro que, en esta obra se trata de un modo soslayado el Monumento al Minero.

El libro al que nos hemos referido de Luis Fernando Ramírez, contenía una bibliografía muy útil para documentar la creación del Minero. De este modo, la obra sirvió para localizar las fuentes de archivo, situar el monumento cronológicamente y buscar en esos años precisos los datos que pudieran servir en nuestra investigación.

A principios de noviembre del 2001 se hizo un nuevo viaje a Puertollano. Localizamos al autor de Historia de la Minería en Puertollano: Luis Fernando Ramírez, y nos entrevistamos con él. Además de ser habitante de Puertollano y de haber escrito sobre la minería y el Monumento al Minero, es el Director del Archivo Municipal, algo que nos sirvió de mucho más adelante. Nos prestó su ayuda en nuestra búsqueda de documentación en la Casa de la Cultura. Allí localizamos toda la prensa escrita referida el Minero entre los años 1981 a 1983. Sacamos los artículos del diario Lanza y la Gaceta Municipal que trataban el tema. En otra ocasión, pero también a través de Luis Fernando, accedimos al Archivo Municipal. Allí localizamos documentación oficial de la puesta en marcha del proyecto, así como del desarrollo del mismo y actas del Ayuntamiento, a parte de una larga lista de recibos y de modo casual, copias de algunos bocetos del Monumento al Minero.

A mediados de noviembre el tema ya estafa fijado. El material obtenido hasta el momento permitía la reconstrucción histórica del Monumento al Minero, pero nos faltaba la búsqueda más específica de datos. Con todas las fuentes encontradas hasta el momento se pudo plantear un esquema final del trabajo. Lo siguiente sería recabar las opiniones de las partes implicadas.

Se hizo un nuevo viaje a Puertollano en los primeros días de enero del 2002. Se buscó en la Casa de Cultura algunos otros referentes sobre la minería. Luego visitamos el Museo Municipal, donde mantuvimos una entrevista con Raul Menasalvas, el director. Él nos facilitó en esta ocasión una fuente artística. Se trataba de una obra de Manuel Prior Bueno, en ese momento embalada. Una más de esas posibles fuentes que pudo utilizar Noja para la iconografía del Monumento al Minero. Finalmente, Raul Menasalvas, nos ayudó a localizar al autor.

Seguidamente, visitamos el Ayuntamiento para localizar a los responsables de aquel momento. No tuvimos especial suerte debido a que ya eran dos décadas las que nos separaban del tema de nuestra investigación. La persona que en su día fue alcalde de Puertollano, Ramón Fernández Espinosa, había fallecido, por lo que perdíamos su opinión directa. Pero, de cualquier modo, aprovechamos para consultar opiniones de los propios funcionarios, por ejemplo una secretaria de alcaldía, Ana Rivilla, que estuvo presente en aquellos momentos.

Seguidamente buscamos una de las fuentes más estimables para la investigación que llevábamos a cabo, la opinión de los propios mineros. Visitamos una residencia de la Tercera Edad, el Hogar del Pensionista, y allí, nos entrevistamos con algunos de los homenajeados, buscando contrastar puntos de vista. Los mineros nos mostraron su propia forma de ver las cosas y de cotejar el mundo, además de dejarnos su impresión sobre el Monumento.

Finalmente quedaba ya localizar al autor del Monumento al Minero, Pepe Noja, el cual se encontraba en Madrid. Contactamos con él por teléfono y nos concedió una entrevista. Esta se realizó el día 14 de enero de 2002 y en ella, respondió sin problemas a todas las cuestiones que le planteamos. La conversación fue grabada y utilizada posteriormente como testimonio oral en lo que se refiere a la perspectiva del autor.

La creación del Monumento al Minero es, ante todo, una producción curiosa. Nos referimos a que guarda numerosas particularidades dentro del campo de los monumentos. No se trata de una conmemoración de un hecho referente a la historia de la nación, ni tampoco es una conmemoración de la historia militar. No homenajea a ningún individuo en particular, sino a un colectivo de trabajadores; es decir, un referente civil y anónimo y exclusivo del lugar en el que está. Tampoco señala un hecho arbitrario que hubiese acaecido en algún momento en particular. Presenta una imagen simbólica, y no por ello es un recordatorio de virtudes, ni es una obra de arte que decore el paisaje. Las raíces de esta obra van mucho más allá y su significado también. Pero antes de dar explicaciones, vamos a relatar las características propias del lugar.

Puertollano

Lo primero es establecer las raíces mineras de Puertollano. Hablamos de una ciudad que en su origen pre-minero, no pasaba de ser un reducto agrario de unas 1.800 personas, y que en su etapa final, alcanzaba casi los 50.000 habitantes(3). Geológicamente dispone de una situación especial al poseer una cuenca minera de más de 100 kilómetros cuadrados aproximadamente, con una riqueza estratigráfica muy productiva. Cualidades que han marcado la historia de Puertollano como la de una población minera. Historia que se inicia en el año 1873 y con un importante desarrollo económico bajo el fruto de este mineral, que llega hasta 1975. Llegó a tener abiertos 150 pozos de extracción de carbón, dando trabajo a la gran parte de la población, que había abandonado casi cualquier actividad agropecuaria. Era a su vez el centro económico y cultural de la comarca [Rámirez: op.cit., pág 21].

A mediados del siglo XX Puertollano comienza a ampliar su actividad, creando una importante industria [Rodríguez Espinosa: op.cit., pág 91]. Por una lado daba salida al mineral extraído en las minas, pero por otro se iba transformando hacia una actividad industrial fundamental para el país, y que todavía continúa en torno a la empresa Repsol YPF. Así, para cuando llegó la crisis de la explotación minera, Puertollano se había reciclado con vistas al futuro por medio del refinamiento del petróleo. Pero por otro lado, esta ciudad sabía de la deuda que tenía con aquellos que fueron trabajadores en las minas [Rámirez: op.cit., pág 195]. No fue por tanto, un hecho casual, que a principios de los ochenta surgiera la idea de homenajear el sufrido esfuerzo que supuso para todos aquellos trabajadores y para sus familias.

Ya sabemos por tanto que la obra sería una especie de recompensa a la dura labor de aquellos hombres que dejaron parte de su vida en las minas. Pero es importante resaltar que otra de las peculiaridades de este monumento, es que fue sufragado en una parte por el mismo pueblo [Rámirez: op.cit., pág 195]. Una respuesta clara por parte de los habitantes que conocían muy bien las raíces de la ciudad. Puertollano no tiene orígenes terratenientes, es decir, no hay familias de larga herencia en esta tierra. Pero se puede preguntar a cualquier persona y seguro que tiene o ha tenido algún pariente relacionado con la minería. Esto responde un poco a la colaboración de todos, pero también apoya el especial aprecio que se tenía a la obra. El Monumento al Minero iba a ser un importante símbolo para la ciudad y para sus ciudadanos. Un homenaje al trabajo y a las personas, a la tradición y al esfuerzo conjunto que han existido siempre en este lugar.

Además, hay una idea que no se debe dejar pasar. El Monumento al Minero no sería la primera consideración hacia los mineros, en Puertollano. En 1958 se realizó el Monumento a los Caídos en el trabajo [Rámirez: op.cit., pág 189], que homenajeaba las lamentables pérdidas de vidas humanas. Más próximo en el tiempo, se recuerda nuevamente la actividad, con el Monumento a la Minería(4) realizado en el año 2000. Lo importante a destacar, es la impresionante actitud que se tuvo ante la creación del Monumento al Minero, por eso, merece la pena desarrollar cómo fue desde su origen la creación de la obra.

Notas

1) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La persona y su contexto”, año 1982.

2) Luis Fernando Ramírez Madrid, Historia de la minería en Puer-tollano (Ed. Ediciones Puerto-llano, Ciudad Real, 1994).

3) Eduardo Rodríguez Espinosa: “La mineria del carbón y su incidencia en la población y configuración comarcal de Puer-tollano”, en Ponencias 4ª Semana de Historia de Puertollano, nº 14 (Biblioteca de auotres manchegos, Excma. Diputación de Ciudad Real, Area de Cultura) pág. 91-92.

4) Más información en el Apéndice B, página 36 y en la página 27-28.

Estudio sobre el Monumento al Minero de Puertollano (II)

La idea de hacer un homenaje de este tipo surge el día 15 de diciembre de 1982, en una campaña radiofónica, que tenía como objetivo recaudar fondos para salvar la degradada situación económica de la empresa Calvo Sotelo(5). Inspirándose en esta misma campaña, se le ocurrió al entonces Concejal de Cultura, la idea de recoger fondos también, para levantar un emblema a la minería.

Desde ese momento y bajo el apoyo de la recién nacida Radio Popular, se instauró un día de emisión con el fin de recaudar dinero para esta campaña. A partir de ahí se fue ampliando el plan de acción. Por un lado continuaron las emisiones radiofónicas, a la que se fueron uniendo diferentes personalidades(6). Desde autoridades del ayuntamiento, a personas relacionadas con otras empresas o colectivos. Sin olvidar tampoco a los mismos vecinos de Puertollano. En general, todos tenían en común el mismo objetivo, la creación del Monumento. Así, por otro lado se formó una comisión organizadora para desarrollar los diferentes esfuerzos conjuntos.

En torno a enero de 1982 se constituía la Comisión Pro-Monumento al Minero (7), encargada de llevar a cabo todo lo relacionado con levantar la obra. Dos de sus principales labores fueron organizar las recaudaciones y contactar con el artista, Pepe Noja.

El día 7 de enero de 1982 Ramón Fernández Espinosa, el alcalde de Puertollano(8), llamó al que sería autor del Monumento al Minero. Pepe Noja se encontraba por aquel entonces realizando el monumento a la Paz de Nueva York, así como el de la Constitución en Vitoria(9). Lo primero que hizo tras recibir el encargo fue tomar contacto con Puertollano, las costumbres, la gente, el arraigue minero, etc. De hecho tardó un tiempo antes de aceptar aquel proyecto, y hasta que no le gustó la idea no lo hizo(10). Cuando finalmente le gustó la idea y accedió a colaborar, renunció a cobrar debido al magnífico alegato que se estaba haciendo en ese homenaje(11). Pero desde el primer punto de encuentro hasta que se elaboraron los primeros bocetos pasaron varios meses en los que se fueron gestando las distintas ideas de cómo debía ser el monumento.

En origen se tenía la idea de establecer una placa de mármol negro situada en una plaza del centro urbano(12). Hubo seguidamente un interés por poner esta misma placa en un lugar todavía más significativo: sobre una torreta de pozo(13). El Pozo Norte, era un importante elemento y con mucho significado para los trabajadores, además tenía su propio valor artístico.

Pero la idea de la placa cayó en cuanto que el artista tomó el proyecto(14). Parece ser que Noja no quería prestar otro tipo de homenaje a los mineros que no fuera dirigido hacia la persona, y ¿qué mejor que hacerlo con una figura humana(15). Por eso se pensó en una estatua de un minero, la cual iría en lo alto de la torreta del Pozo Norte.

No pasó demasiado tiempo cuando de nuevo y como ocurriera con la idea de la placa, Pepe Noja desestimara el uso de la torreta, así como también el hecho de ubicar la obra en el paseo principal de la ciudad, el Paseo de San Gregorio. En primer lugar, la altura de 27 metros que tenía la torreta hacía difícil percibir nada situado encima. Tras quitarla del proyecto, se pudo ampliar la altura del propio monumento que rondaría ahora los 10 metros(16). En segundo lugar, establecerla en el Paseo de San Gregorio, era algo que tampoco gustaba al escultor porque pensaba que se perdería visión de la obra(17). Hay que tener en cuenta que la anchura de esta calle, dista mucho de las grandes avenidas de ciudades como Madrid o Barcelona, donde de hecho, sí que se colocan grandes monumentos, no se pierden perspectivas. Pero, en un lugar como el Paseo de San Gregorio de Puertollano, la obra, tal como se aprecia actualmente, hubiera perdido varios puntos de vista.

Por último, y para fijar las características que iba a llevar finalmente la escultura, se estableció, también por decisión del artista(18), usar bronce en vez de mármol. Otra decisión lógica dentro de la escultura, ya que el mármol no serviría en ningún caso para esculturas de gran tamaño como esta. Por otra parte se necesitaba de un material duradero y capaz de resaltar las formas lo suficiente.

De un modo casual según cuenta el propio autor(19) se dio con el lugar que actualmente emplaza el Monumento al Minero, nos referimos al Cerro de Santa Ana. Este fue también uno de los primeros problemas, ya que el cerro era un terreno particular y pese a que el principal propietario cedió su parte, sus sobrinos, poseedores de otras tres partes intentaron cobrar por esto. Finalmente se consiguió sin mayores problemas(20).

Pasaría aún todo el verano hasta que comenzaran a aparecer los primeros bocetos, y con ellos, las primeras polémicas. De hecho la primera imagen que llegó fue el boceto de la cabeza(21). En ella, el artista buscaba establecer un minero que fuera característico y simbólico de todo aquello que se quería expresar. Debía ser por tanto, la imagen de un hombre maduro, que hubiese sufrido el desgaste que produce la mina en la tez de un hombre(22). Curiosamente y ante todo pronóstico, Noja presentó la figura de un hombre con barba, un elemento que no era propio en los mineros. El mismo autor ha reconocido posteriormente que fue un error. En la entrevista realizada con él dijo: “vi tan sólo un caso entre cada mil”(23). Algunos pensaron, que Noja intentó hacer un autorretrato..., él afirma: “en aquella época la barba estaba de moda, era un símbolo de autoridad y firmeza”(24).

Los siguientes bocetos reflejaban ya un aspecto muy próximo al que tuvo finalmente el Monumento al Minero. Una estatua de bloques, según designa el propio autor, correspondiendo al estilo escultórico que practicaba en aquel momento y que heredó de Pablo Serrano. Se trata de un minero emergente de la tierra, en donde deja su vida extrayendo el negro mineral. Prescinde por otro lado de la mayor parte de los instrumentos propios de la minería como el pico o el casco y se limita tan solo a señalar la carbura(25). Detalles que dieron también su propia polémica(26), pero que fue calmada poco a poco.

A finales de año el aspecto último que iba a llevar la obra escultórica de Pepe Noja estaba bastante fijado. A partir de aquí ya es todo labor de taller en lo que se refiere a la creación misma del objeto artístico. Pero no debemos olvidar que las expectativas dentro de los ciudadanos seguían siendo enormes. En ningún momento cesaron las campañas de radio, ni la recaudación de fondos. En vez de eso fueron incrementándose y se puede decir que la campaña Pro-Monumento al Minero estaba en uno de sus mejores momentos llegados a finales de 1982. Alcanza su cenit con la fiesta en la discoteca Drag de la localidad(27). En ella se subastaron toda una serie de bienes como los bocetos del Minero, e incluso participó el mismo Pepe Noja pujando por alguno de los artículos.

A principios del año 1983 comienzan las obras de habilitación del cerro de Santa Ana, que durarán aproximadamente un mes y medio. A mediados de febrero se colocarían las dos piezas que componen el monumento al minero, tras lo cual llegaría la inauguración.

¡Cuantos han caído en el transcurso de esta lucha! ¡Cuántos están sufriendo de la enfermedad profesional de la silicosis! Muchos. Los que se “fueron”, lo verán desde el otro mundo, y los que aún no se han “ido” tendrán la ocasión de ver y contemplar ese monumento recordatorio del esfuerzo minero, del sacrificio continuado de los hombres de la mina de ver un monumento a la heroicidad del trabajo, realizado con tesón y alegria [...] Y quedará instalado en un lugar visible donde podrá ser visto de todas las miradas que quedarán plasmadas en el recuerdo de Puertollano y su historia. [...](28).

La inauguración

El día 26 de febrero de 1983 se inaugura el Monumento al Minero. Tras todo el esfuerzo prestado en la labor, era ya una realidad: un obelisco elevado sobre la cima de Puertollano.

Qué bello ejemplo de solidaridad; qué acto tan elocuente, el de esa multitud que llenaba el cerro, unidos en un abrazo fraternal; por ese sentimiento de amor que enlaza los corazones unidos por un mismo ideal; por esa cosa tan íntima, tan interior, tan arraigada, tan dentro de nosotros, que en su espontaneidad, brata de nuestros corazones para despertar en nosotros el recuerdo, la admiración, respeto y devoción hacia aquellos mineros que hoy recordamos con verdadero cariño y admiración(29).

Las expectativas hasta este momento habían sido enormes. El pueblo de Puertollano había vivido de una forma intensa la creación de esta obra. Desde los inicios con las emisiones radiofónicas, la recaudación de fondos, la subasta de la discoteca Drag, la fiesta de la inauguración, etc. Pero aquí se da un punto de inflexión. Se deja de hablar del Monumento al Minero como ese símbolo que va a ser, y se empieza a hablar del “Mazinger-Z” en las tertulias de corro (según cita el mismo autor en la entrevista). Más o menos se veía como a la gente del lugar, todos aquellos que de un modo u otro eran partícipes de este monumento, se sentían defraudados. Simplemente digamos que en general, la gente no veía un verdadero minero en la imagen del Monumento que se había realizado.

En la actualidad

Citamos algunas opiniones de los que en su día fueron mineros. José María Balseras, estuvo en la mina más de veinte años. Pasó por casi todos los puestos y conocía a fondo la minería. Cuando hablamos con él, se expresó en estos términos(30): No parece ni minero ni ná, parece un astronauta”. “Si alguna vez viera al autor le diría; tú no has visto una mina”. Finalmente su impresión fue de decepción grandísima. También se recogieron otros testimonios como los de Manuel Ruiz: “Ni minero ni nada, un robot”, o de Eugenio Peñalver: “Debe tener alguna simbología, pero no lo entiendo”.

Estas personas parece que no veían exactamente un minero. A fin de cuentas, era casi lo único que querían. Además, durante las entrevistas, señalaron también el hecho de que al Minero le faltaba el equipamiento estándar que ellos consideraban propio de la imagen de un minero: “¿Dónde está el casco, el pico, las alforjas, etc.?”(31). Por otro lado, todos los entrevistados coincidían en señalar que una nueva escultura (de la que hablaremos más tarde) situada junto al puente de San Agustín, y que también homenajeaba la labor de los mineros, sí les gustaba más(32). Se referían al Monumento a la Minería, inaugurado en el 2000 y hecho por el mismo autor, Pepe Noja, pero de estilo realista. Hay que destacar sin embargo, que estas opiniones estaban basadas en la comparación de ambos monumentos, por lo que no debemos considerarlas objetivas a la hora de criticar el monumento que nos ocupa.

Como es habitual en todas las obras públicas, y esta no iba a ser menos, el Minero fue acribillado a graffitis recientemente. De forma anónima y sin permiso se borraron los signos de vandalismo(33). Se trata de un hecho revelador si nos paramos a pensar que el colosal Minero estuvo en tela de juicio con la intención de ser retirado(34). Sin embargo quedó en un insignificante suceso, debido a que el apoyo popular a estas alturas ya no admitía propuestas de tal índole. Ahora mismo, basándonos en las numerosas entrevistas realizadas, podemos decir que el Monumento al Minero, es para los puertollanenses el gran monumento, una figura intocable de su localidad, con la que se sienten identificados a pesar de todo, y de la que hablan con una mezcla curiosa de cariño e ironía.

Por último, y apoyando la anterior idea, intuimos que la gente quiere a su Minero, por las reacciones que ante las entrevistas realizadas tomaron: en principio prácticamente todos, reaccionaban con una sonrisa casi burlona, pero no podían esconder el orgullo que para ellos representaba el hecho de que alguien se interesara e hiciera una investigación sobre el Monumento al Minero.

Notas

5) García Sánchez “campaña para la erección del Monumento al Minero”: en Diario Lanza, 16 de diciembre de 1982, pág 15.

6) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “Historia de un minero”, año 1983.

7) Comisión Pro-Monumento al Minero: Acta de la reunión celebrada el sábado, día 9 de enero de 1982, para la constitución de la Comisión Pro-Monumento al Minero.

8) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “Historia de un minero”, año 1983.

9) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La persona y su contexto”, año 1982.

10) Entrevista a Pepe Noja, Madrid, 14 de enero de 2002.

11) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

12) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

13) Una torrera o castillete metálico es una especie de ascensor usado en las minas para subir a la superficie el material extraído. Figura 7.

14) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

15) Entrevista Pepe Noja.

16) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

17) Entrevista Pepe Noja.

18) Entrevista Pepe Noja.

19) Entrevista Pepe Noja.

20) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

21) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

22) Entrevista a Pepe Noja.

23) Entrevista a Pepe Noja.

24) Entrevista a Pepe Noja.

25) La carbura es un tipo de lámpara que funciona con una piedra de carburo, que al contacto con el agua produce la emanación del gas acetileno, muy inflamable, con lo que se produce la luz. Figura 10.

26) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983.

27) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “Los apuntes originales del Monumento al Minero y la cabeza de la figura central se subastaron en una Discoteca local”, año 1982.

28) Manolín de la Casa Grande: “Del monumento al minero: Gracias a todos, amigos” en Lanza, 25 de febrero de 1983, pág. 15.

29) Julián Sánchez Vizcaíno H.: “Llegó y pasó la inauguración del monumento al minero” en Lanza, 6 de marzo de 1983, pág. 15.

30) Entrevista realizada a José María Balseras, un minero jubilado, el día 2 de enero de 2002.

31) Entrevista realizada a José María Balseras.

32) Entrevista realizada a Manuel Ruiz, un minero jubilado, el día 2 de enero de 2002.

33) Entrevista al Director del Museo Municipal, Raul Menasalvas, el día 2 de enero de 2002.

34) Entrevista a Pepe Noja.

Estudio sobre el Monumento al Minero de Puertollano (III)

En una reunión celebrada el día 9 de enero de 1982, se constituye oficialmente la Comisión Pro-Monumento al Minero. En esa misma reunión se fijaron unos objetivos básicos a cumplir:

-Llevar a cabo una labor pública y de promoción del Monumento al Minero.

-Elaborar las actividades, así como los asistentes a los programas de radio.

-Extender en sus diversos estamentos sociales el apoyo a la campaña.

-Supervisión de ingresos. [...](35).

Así mismo se aclaraba el carácter abierto de esta comisión y el sentido de repartir el trabajo entre todos. Presidida por Ramón Fernández Espinosa, el alcalde de Puertollano en ese momento y con nueve personas más queda formado en origen la Comisión. Básicamente guardaba las tareas de divulgación, control y programación, más todo aquello encaminado a la materialización del citado monumento(36).

La comisión Pro-Monumento al Minero fue desarrollando sin mayores problemas aquellos objetivos que estableció en primera instancia. Pero además también realizó labores no citadas en su origen. Por ejemplo, desde la Comisión se movilizó a la Alcaldía para que localizara al autor, o también para que recaudara fondos de las grandes empresas de Puertollano y Ciudad Real, y de las entidades bancarias(37). Quizás fuera sólo un referente publicitario, pero, prácticamente la totalidad de las empresas de la zona fueron partícipes, y con cantidades importantes. No hay que olvidar tampoco que desde aquí se llevaba la recaudación de los habitantes. Fondos que iban a parar a una cuenta en Banco Español de Crédito(38).

La Comisión organizaba a aquellas personas que iban a ir al programa de Radio Popular. Desde allí también se recogían numerosas donaciones, al ser este el principal punto de difusión del proyecto del Minero. Instituyó el día del Minero. Realizó los trámites en la cesión del Cerro Santa Ana. Tuvo la idea de la subasta y contrató la Discoteca Drag, consiguiendo recaudar 318.200 ptas(39). Se organizó la inauguración del Monumento. En realidad, todas estas acciones no eran más que obligaciones lógicas a realizar por parte de esta organización, pero lo que hay detrás de lo visible, es un buen hacer y un saber tirar adelante en cada momento. No estaba falta de ilusión y en todo momento respondió de forma brillante y organizada a todo el trabajo que había que llevar a cabo.

Por supuesto, no todo fueron éxitos. Hubo otras interesantes ideas que, en cambio, no llegaron a realizarse. Por ejemplo, para la inauguración, se pretendía traer al Rey Juan Carlos I, el cual ya había visitado con anterioridad Puer-tollano(40). Pero no llegaría a darse nunca esa citada visita. Faltó también la asistencia de otras autoridades invitadas como el Presidente del Gobierno y algunos ministros(41).

El Ayuntamiento

El Ayuntamiento, por otro lado, tuvo sus propias aportaciones en el proyecto. Oficialmente se refiere al Monumento al Minero en el Acta Municipal del 24 de febrero de 1983, donde agradece la labor del autor.

1º. Que conste en Acta el Agradecimiento de la Corporación Municipal en su nombre y en el de los Ciudadanos de Puertollano al escultor de reconocido prestigio mundial PEPE NOJA, artífice del Monumento al Minero, por su gran labor y esfuerzo hecho de forma totalmente gratuita y desinteresada. 2º. Que se traslade al antes mencionado escultor PEPE NOJA, certificación de este acuerdo para su constancia, satisfacción y efectos oportunos(42).

Es importante referirse al presupuesto de la obra, difícil de acometer para el ayuntamiento. Como hemos visto el autor parece que no cobró, pero la obra manejaba unas cifras, en su momento, de escándalo. El presupuesto fue este:

-Obra .....................17.000.000 pts.

-Infraestructura.....5.000.000 pts.

-Varios........................500.000 pts.

TOTAL.............22.500.000 pts(43)

Con las aportaciones recaudadas, se consiguió casi un 40 % del total de la obra, pero aún con esto, la situación se prestaba difícil para el Ayuntamiento. En ese momento se enfrentaba a una difícil situación debido a la aplicación de la Reforma Fiscal. Se planteó la duda de si era posible cubrir el coste de la obra, llevándose incluso a votación. Fue un momento en el que toda la campaña se podría haber venido abajo, aunque finalmente se siguió adelante y el Ayuntamiento hizo frente al pago de la obra con los presupuestos del año siguiente [Rámirez: op.cit., págs. 196-197].

Por tanto, concluimos que la Comisión Pro-Monumento al Minero, el Ayuntamiento y el resto de instituciones, Radio Popular, el diario Lanza, etc., perseguían y apoyaban un único objetivo; la creación del este monumento. Se honraría con él la peligrosa labor de los mineros, a la que tanto debe Puertollano, la provincia de Ciudad Real y también el país. De un modo totalmente desinteresado se desarrolló una labor encomiable. Aunque quizás se pueda decir, que al final, con la obra puesta en su lugar, no hubo demasiados agradecimientos. Se obvió muchas de las acciones realizadas, se dieron ciertas críticas, e incluso se afirmó que con todo esto, alguien se llenó los bolsillos(44) “Esta obra se hizo para enriquecer a cuatro de aquí”. Esto son cosas que no se pueden demostrar y tampoco nos toca a nosotros hacerlo.

El autor

El mismo Pepe Noja decía en su entrevista “Lo bonito del arte es que tiene mil interpretaciones, una por cada espectador”(45). Quizás el arte deba ser precisamente eso, la interpretación de cada uno.

En esta ocasión, hablamos de una obra de arte, que aunque no parece tener más que una interpretación principal: la imagen simbólica de la minería, puede ser difícil dar con ella sin las claves precisas. Será interesante que, al intentar mostrar el concepto que encierra, partamos de la base del propio artista, ya que las ideas últimas del Monumento al Minero son suyas, además de la situación, el material y el color. No tendría sentido comenzar a mirar la obra directamente, o desde otro lugar.

¿Quién es el autor?

En torno a la década de los años sesenta Pepe Noja es piloto comercial en la línea holandesa KFL. Debido a un problema físico, debe abandonar su carrera como piloto. Será la misma empresa holandesa la que se encargue de reintegrarle a la vida civil mediante un plan de reciclaje. Tras observar sus actitudes psicológicas ingresa becado en la escuela de Bellas Artes de Ámsterdam. Allí se licencia por sus dotes con el dibujo. Demostró en poco tiempo sus dotes artísticas, siendo premiado con dos bienales de pintura en la década de los sesenta. Primero en Río de Janeiro y luego en Venecia(46). Pero estas serán las escasas aportaciones que dé en el campo de la pintura, ya que lo abandonará para dedicarse por entero a la escultura, donde actualmente sigue trabajando.

Noja tuvo como maestros a Henry Moore y al célebre escultor español Pablo Serrano(47). De ellos recibe el estilo de escultura de bloques que por ejemplo vemos en el Monumento al Minero(48). Pero a su vez se desliga de las vanguardias que por ejemplo se establecen en un nuestro país, así como también rechaza movimientos artísticos encajonados. Pese a no ser muy reconocido como un gran creador actualmente, en su carrera de escultor alberga la cifra de 62 monumentos en ciudades como Nueva York, Ámsterdam, Tokio o Madrid. Actualmente se encuentra realizando uno para la localidad de Móstoles, en la provincia de Madrid.

El encargo

Pepe Noja recibe el encargo el día 7 de enero de 1982. En ese momento se encontraba realizando el monumento a la Paz en Nueva York y había obtenido el encargo del monumento conmemorativo de los niños en Ortuella. Según cuenta: “yo pude haber sido elegido por mi estilo. Ese aspecto duro que tiene”(49). Podría haber sido uno de los objetivos que se pretendieron en el Monumento al Minero, pero esta idea no tendría sentido si realmente la primera intención era la de crear una placa de mármol. Lo que si parece seguro, es que tras contactar con él, se presenta en Puertollano. Allí Noka busca palpar el ambiente antes de enfrentarse con la creación.

Como fuente para la obra, establece la figura de un hombre. “La persona, del minero, es lo que importa destacar, es lo que importa que se vea, la figura de un hombre”(50). Pero aún partiendo de la figura de un hombre, Noja debe respirar la vida de un minero, mancharse de hollín, saber algo más profundo, para no quedarse en la mera apariencia. Por eso, a continuación se dedica a hablar con la gente de la localidad, las autoridades y sobre todo con los mineros. Hace todo este tipo de elencos para tomar contacto directo, y así, con el tiempo preparar los bocetos iniciales(51).

Podríamos hablar de otras fuentes en las que posiblemente se inspirara. Por ejemplo la imagen simbólica establecida en “El Minero”, que años antes había pintado Manuel Prior Bueno, sin embargo él no se refiere a ninguna fuente y no necesariamente tuvo que partir de una obra artística. Las miles de fotografías de la minería que existían, pudieron servirle perfectamente para encontrar un modelo.

Nuestro artista, Pepe Noja, en la práctica tuvo dos errores. El primero es la comentada barba, un elemento que por lógica no podía poner en uso. El segundo fue dar salida a un cierto toque de abstracción en la obra, algo que no se practicaba demasiado en el arte de la localidad, ni siquiera en la capital de Provincia, Ciudad Real. Cabe destacar según cuenta el mismo autor, que en ningún momento tuvo condicionantes que influyeran en su obra(52). Esto nos podría servir para valorar la obra como netamente suya, pero sólo de un modo teórico. Es bastante difícil encontrar algo que se mantenga al margen de condicionamientos exteriores y mucho más difícil es encontrar esto dentro de la Historia del Arte.

En un principio se le exigía algo más próximo a la realidad de lo que él tenía imaginado o estaba dispuesto a hacer. “Me pedían que hiciera una fotografía de un minero, y yo no estoy dispuesto a hacer un ninot para quemar en las fallas”(53). Aunque la obra tiene enlaces de realismo, en sí es una abstracción, una recreación personal de un símbolo, es decir, bajo sus formas propias de bloques, cubos y cilindros, va añadiendo formas ancladas en la realidad(54). En este caso son las manos y la cabeza. Las manos son de una notable fuerza un parte física en la que Noja se esforzó sobre manera (algo que se ve en los numerosos bocetos que hizo sobre ellas). Pero también es destacable el realismo del rostro. Donde también dar un énfasis especial a la obra.

El bronce viene a ser esa dureza. Sirve como ningún otro metal a las esculturas destinadas a la calle por su resistencia al tiempo y las agresiones. Ahora, en el Minero, Noja resalta las formas, hace que sean visibles y que no pierdan ángulos de visión. Guarda el idealismo propio que simboliza el esfuerzo de los mineros, y la dureza del trabajo. Cuenta Noja: “Emerge de la tierra que es donde el minero deja el sudor y la vida. Con el gesto soberano, de verdadero esplendor, orgulloso de sí mismo”(55).

Pero a su vez se puede decir que carece de símbolos propios de la minería. No lleva pico, ni pala, ni casco, ni alforjas, etc. La minería conlleva distintos tipos de trabajo, pero aquí el autor, prefirió unificar a todos con la carbura. La carbura(56) es una pequeña lámpara de aceite, un instrumento común en la minería de antaño, ya que se sustituye a los años setenta por la linterna de casco. Pepe Noja vio un verdadero símbolo en ella, pues era representativa de la luz de los mineros. “Esa única luz que poseen y que les acompaña dentro de la oscuridad de la tierra”(57). Además de ser un instrumento común en la mayoría de ellos.

Finalmente queda un elemento que es el destinado a unificar la obra en su sentido cívico. Es también el aspecto más reconocido de la obra. Nos referimos a la oquedad en el pecho. Ese hueco que dejó el autor para dar cabida al corazón de todos los ciudadanos de Puertollano, el verdadero espíritu que ahora habita sus calles y sus casas(58).

En general, vemos como las características de la obra se podrían definir como románticas. No debemos olvidar que esta estatua corresponde a su momento como toda obra artística. La década de los ochenta, en España, conllevaba unas actitudes que entroncaban más con valores espirituales y románticos que ahora. Sin olvidar que muchas de estas cosas, se han ido perdido con el ascenso de las nuevas tecnologías. Aún así, pudiera estar de más todo este afán de recargar la obra con excesos idealista.

Notas

35) Comisión Pro-Monumento al Minero: Acta de la reunión celebrada el sábado, día 9 de enero de 1982, para la constitución de la Comisión Pro-Monumento al Minero.

36) Presupuesto estimado de gastos en la realización del Monumento al Minero

37) Comisión Pro-Monumento al Minero: Acta de la reunión celebrada el sábado, día 6 de febrero de 1982, para la constitución de la Comisión Pro-Monumento al Minero.

38) Antonio Illescas Rivas, empleado del Banco Español de Crédito en aquellos años

39) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “Los apuntes originales del Monumento al Minero y la cabeza de la figura central se subastaron en una Discoteca local”, año 1982

40) José Rueda, Un fotógrafo de Prensa en Puertollano (Ed. Ediciones Puertollano, Ciudad Real, 1993) págs 184 y 185. El Príncipe Juan Carlos visita Puertollano el 9 de noviembre de 1964.

41) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La historia de un minero”, año 1983

42) Certificado del Acta de la sesión ordinaria del Ayuntamiento celebrada el 24 de febrero de 1983.

43) Presupuesto estimado de gastos en la realización del Monumento al Minero

44) Entrevista realizada a José María Balseras

45) Entrevista a Pepe Noja

46) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La persona y su contexto”, año 1982

47) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La persona y su contexto”, año 1982

48) Entrevista a Pepe Noja

49) Entrevista a Pepe Noja

50) Entrevista a Pepe Noja

51) Entrevista a Pepe Noja

52) Entrevista a Pepe Noja

53) Entrevista a Pepe Noja

54) Entrevista a Pepe Noja

55) Entrevista a Pepe Noja

56) La carbura es un tipo de lámpara que funciona con una piedra de carburo, que al contacto con el agua produce la emanación del gas acetileno; muy inflamable, con lo que se produce la luz. Figura 10

57) Entrevista a Pepe Noja

58) Boletín Municipal del Ayuntamiento de Puertollano: artículo “La persona y su contexto”, año 1982

Estudio sobre el Monumento al Minero de Puertollano (y IV)

Noja asistió a todas las celebraciones que en honor al Monumento al Minero se hicieron, y a otros actos como el de la discoteca Drag y la inauguración. Acabada la obra abandona el panorama público de Puertollano, pero aún en la actualidad, sigue visitando la ciudad con cierta frecuencia(59). Sin embargo, nada ahuyentó las numerosas críticas que recibió.

Noja no abandonó el mundo de la minería, donde siguió insistiendo como autor al poco tiempo en Asturias. Allí levantó de nuevo un monumento dedicado a este motivo, eso sí, esta vez, no se llegó a realizar ni una escultura, sino tan sólo una placa votiva. Sin embargo, Asturias reconoció su mérito como creador mediante el honor de poner su nombre a una calle(60).

Artísticamente el Minero no es una obra muy conocida hasta el momento. Estudiado desde la óptica formalista, no es precisamente una obra que llame la atención por su estética. No posee la gracia de la escultura clásica, ni el estilismo de la escultura de la Edad Moderna. Tampoco llega a ser una búsqueda de abstracción total ni un descontrol de la forma, no llega a dar muestras de un estilo verdaderamente revolucionario ni original. Por eso, viendo la obra de este modo, no es fácil encajarla en un estilo predefinido rápidamente.

En cierta media, no es una escultura que ofrezca un grado de curiosidad como ofrece la escultura de José Luis Fernández, no llega a ser la originalidad de Tápies, ni tampoco encaja dentro del crudo mundo de Antonio López. En realidad, pertenece más al campo de la creación de monumentos, y aún así, se aleja de las características propias de estos años en nuestro país; es decir, no sigue la estela Chillida(61). Fuera de este campo tampoco encaja con corrientes renovadoras como los “conceptuales” ni vemos aquí tampoco un arte que se mueva por las exposiciones de estos años.

Dentro del tiempo, se puede advertir que se la obra de Noja es de los inicios de la década de los años 80, la etapa que corresponde al ascenso de los socialistas en el poder, en el año 1982. Esto sin ser una referencia directa sobre nuestro tema, no deja de influir en el arte español que se produce en el momento(62). Pero Noja responde más a una formación exterior a nuestras fronteras. De hecho se convierte en poco tiempo en una especie de artista-embajador de nuestro país, realizando obras en Nueva York, como es el Monumento a la Paz, en nombre de España

De cualquier modo, es lógico, y seguramente se buscara algo diferente a los estilos excesivamente innovadores para el aspecto de este homenaje. Desde el principio, con El Monumento al Minero se buscaba ante todo crear un símbolo, un estandarte, un icono de Puertollano, una clara primacía del significado ante la forma. Una obra demasiado renovadora, conceptual, minimalista o simplemente totalmente abstracta, no hubiera sido aceptada ni hubiera encajado. Por eso, Noja crea un minero anclado hasta cierto punto en la realidad.

Se eligió a Noja, seguramente por su estilo. De no haber sido así, se hubiera cometido un error de base. La dureza, el robusto volumen, o el estilo de bloques eran buenas opciones de antemano. En realidad, no eran más que características que venían con el autor y se ajustaban al estilo estético pretendido. El cierto toque abstracto viene de la mano de las tendencias artísticas contemporáneas. No hay que olvidar que el arte como reproducción de la realidad, se encuentra perdido desde hace ya más de un siglo. Por ejemplo con la llegada de la fotografía. Hablando de expresión artística claro, debido a que el uso de las formas plásticas como pintura y escultura continúan siendo utilizadas con sentido ensalzador, en miles de representaciones. Un ejemplo práctico de esto, puede ser el retrato de la baronesa y el barón Thyssen, situado en la planta de entrada del Museo Thyssen-Bornemisza. Así, como a su vez se siguen haciendo numerosos monumentos de exhibición pública que hacen esta misma función con esculturas realistas. La sensación, es, que quizás, en Puertollano con el Monumento al Minero se buscara esto mismo. Dar una representación gloriosa de un minero, un minero anónimo pero que pareciera eso, un trabajador de minas.

Monumento a la Minería del 2000

Hace dos años surge la necesidad de cubrir un hueco urbanístico. La zona que queda abierta con la creación del puente de San Agustín. Al estar situada entre dos barriadas eminentemente mineras; El Carmen y Las Mercedes. Se decide cubrir con un pequeño parque y una obra pública. El tema de esta, sería una memoria nuevamente a la minería. No hubo llamamiento y en esta ocasión el proyecto es llevado a concurso. A este se presentaron varios bocetos, que en general no gustaron demasiado. No sin una cierta ironía, finalmente fue elegido el autor del anterior monumento; Pepe Noja, “presenté mi proyecto y gustó, no había mucho donde elegir”(63). No era tan solo coincidencia, Pepe Noja, ya no sólo como artista, simplemente como persona, a estas alturas conocía bastante bien a esta gente, y sabía perfectamente lo que querían.

Cuando Noja presenta su proyecto, ya había pasado el plazo(64) aunque igualmente, obtiene el encargo. La obra, ahora sí, la realiza en un estilo netamente realista. Él mismo autor lo llama “boceto”, “boceto del verdadero Minero, que es el que está en el alto del cerro” refiriéndose a su propio Monumento al Minero(65). El Monumento a la Minería, se inaugura el 4 de mayo de 2000. Un acontecimiento que no llegó a la trascendencia que obtuvo el Monumento al Minero en el año 1983.

Son obras totalmente distintas aún siendo dos imágenes de la minería. Pero esta última creación de Noja gusta más, aunque sólo hasta cierto punto. La razón puede estar en que es totalmente realista. No es más que un escena minera, curiosamente, mal desarrollada. Entendiendo esto último como algo que no se le escapa a la gente(66), ya que Noja puede que intente mostrar dos momentos en una misma escena, por un lado levantar la galería, y por otro picar la pared. Sin embargo, juntos son incompatibles desde el punto de vista realista claro, pero no desde un modo conceptual. Vemos en cierto modo la mentalidad existente al respecto de la obra de arte y un curioso apego por la realidad.

Conclusión

Hasta el momento hemos ido desarrollando la creación de una obra de arte. Un monumento destinado a inmortalizar las raíces mineras de un lugar. Un imagen significativa de un devenir histórico. Con un fuerte sentimiento de cohesión entre todos los ciudadanos para colaborar en el proyecto, que sin duda, llama la atención por ser no menos, que un elemento curioso del lugar. A su vez hemos percibido como el autor siente especial esta labor que realiza.

En un principio carecía de herencia minera por completo, pero va introduciendo sus propias raíces dentro del mundo de la minería en Puertollano, para finalmente, quedar sumergido dentro de este mundillo medio manchego, medio andaluz de una ciudad limítrofe entre Ciudad Real y Córdoba.

Noja realiza una efigie y se siente amigo de la causa, y, pese a ser criticado, vuelve y realiza el mismo homenaje a la minería. Todo por conmemorar aquello en lo que él también cree.

Nadie duda del esfuerzo realizado por el autor, pero tras la creación, y como ya hemos visto, surge una cierta disconformidad por parte del pueblo. La hipótesis que aquí trabajamos intenta encontrar esa imprecisión entre el arte y el sentimiento popular. A partir de ahora vamos a intentar llegar a esto.

La crítica moderna es la encargada de señalar cual es aquella obra de arte que vale y cual, no, y por regla general, se considera que el arte no parte de la belleza, pero en muchas ocasiones se nutre de esta. Pero, cuando el encargado de realizar esta crítica es el público en general, otra serie de juicios menos intelectuales y más referidos a la óptica de la estética son hechos. Con respecto al arte contemporáneo, encontrar formas cubiertas de hedonismo por encima de creaciones que apelan al intelecto es difícil. Una especie de norma básica que sigue la abstracción, ya que a partir de la introducción de formas cada vez más abstractas y separadas de la realidad, el arte ha tendido hacia un modo de expresión intelectual.

En nuestro caso, la discusión parece haber dado un giro a la hora de entablar un juicio sobre la obra de arte en sí. Nos referimos a las preocupaciones sobre si es o no es un minero el tan querido Monumento al Minero, y el por qué no lleva casco... El arte no debe ser sólo la creación a partir de unos juicios del público, sino que debe tener de un motivo de expresión, ya sea religioso, político, cultural, ético, estético, partiendo de un individuo o un colectivo... Sea el motivo el que sea, lo importante es expresar a fin de cuentas. En nuestro caso no deja de ser eso mismo, expresión, y además ¡de qué modo!: 17 m de bronce en el alto del paisaje ( iluminado por la noche se ve a 15 km de distancia). El Minero es una forma artística más. A estas alturas innegable, importando bien poco la mayor parte de las opiniones.

El Monumento al Minero es el hijo de un deseo popular, modelado por un artista contemporáneo que lo ha convertido en vanguardia. Una vanguardia que no habla en términos internacionales, que no es revolución, ni pertenece a la más pronta historia del arte español, pero no por ello deja de ser arte. Una creación que expresa la idea de un pueblo minero, que siente sus raíces de un modo importante, siendo esta idea originaria del pueblo, no del artista. Por supuesto, Noja añade sus propios valores, por ejemplo la oquedad en el pecho, o la luz de la carbura, pero esto ya no importa tanto porque el verdadero símbolo estaba creado desde hacía mucho tiempo. Lo único que se hace después, es darle cuerpo y forma para contener la idea y que perviva con el paso del tiempo.

Que sea una obra criticada en su propia casa, puede ser debido a una falta de entendimiento, simplemente por ser una obra de arte expresada en unos términos difíciles, o imprecisos. Se puede decir esto, antes que alegar que la obra no tiene aprecio estético y no interesa, porque en realidad, de una manera u otra, está en boca de todos. Nadie se ha olvidado del Minero ni desconoce su existencia. Quizás falte entender que el Monumento al Minero más allá de su forma, tamaño, color y herramientas, es la expresión artística de un pueblo caminando a la cumbre del siglo XX.

Por lo tanto el error estaría en no querer entender el arte dentro de lo que es: medio de expresión. El arte contemporáneo se escapa a nuestro entendimiento en numerosas ocasiones, por no conocer las claves. Pero, no en base a esta falta nuestra se puede cuestionar su valor. Quedarnos en el mero juicio del gusto, o de la curiosidad es muy poco interesante. La cuestión es intentar llegar más allá, encontrar significado a lo que se quiere decir mediante una creación del tipo artístico, o, llegado el caso, inventarse uno si es preciso. Con respecto al Monumento al Minero, no es muy difícil buscar su significado: el nombre es una primera clave, pero la forma y el color dan la pista definitiva. Lo que sí parece claro, es que en ningún caso habla de algo distinto, ya que le Monumento al Minero muestra el carbón, las minas y los mineros de Puertollano, y mira con su dura expresión desde su cima del Cerro Santa Ana saludando a la población que representa.

El arte moderno no debe quedarse en la mera apariencia. Cuando lo hace, como puede ser el caso de las corrientes hiperrealistas, lo utiliza como un medio de expresión. Pero si todo lo que se busca, es un sentido plástico de la realidad, existen medios mucho más próximos como son el cine o la fotografía. La escultura del siglo XX tiene la necesidad de expresarse de un modo más conceptual, en base a nuevos modos de expresión propios del momento [Bozal, op. cit. Pág 543].

Aquí no parece que interese el camino artístico elegido. No será todo culpa del artista, ni tampoco que el arte conceptual no se entienda. Si estuviéramos hablando de un obra de Picasso esto no importaría, ya que tendría un precio o un valor artístico, sólo por el renombre, que no dejaría hueco para que el público no entendido se pudiera expresar. En Monumento al Minero es una obra virgen y no catalogada en este sentido, y contiene su propio valor por defecto. El valor de su significado es lo que hace más grande al monumento, y es algo que difícilmente se aprecia.

Esa diferencia entre el creador y el espectador en Puertollano, se traslada fuera de la particularidad del lugar y de la obra, a la verdadera pregunta: ¿por qué no es apreciado el arte contemporáneo? Una sencilla respuesta, por ejemplo, sería porque es hermético. Pero no debemos ser simplistas. Intentaremos contestar mediante el análisis de algunas de las causas por las que el Monumento al Minero no es apreciado.

Los mineros son gente sencilla, virtud apreciable en su modo de expresarse y en su manera de entender la vida. Como es lógico, ellos no tienen por qué entender de antemano las claves del complejo mundo artístico puesto que no forma parte de sus vidas ni les es necesario. Pero, como protagonistas del homenaje que el pueblo les hace, tienen derecho a opinar sobre las diferentes conmemoraciones que a su causa se han hecho, y, demostrado queda que, aunque digan que no les gusta el Monumento al Minero, han estado ahí, apoyando, viendo y comentando, y sobre todo, sintiéndose protagonistas como son de un homenaje que lleva el nombre y el corazón de cada uno de ellos.

Por otro lado, El Monumento a la Minería es aparentemente más apreciado por el pueblo aunque tuvo menos expectativas, está más oculto y es mucho más pequeño, Sin duda, posee menos valor como obra artística, pero se entiende mejor, y es mucho más nítido a la perspectiva de los mineros, porque refleja más la esencia de la minería. Dejémoslo simplemente en que es más fotográfico, más real y mucho más próximo a lo que se esperaba. Aunque no sea sabido popularmente, la idea de Noja es la del pueblo, y existía antes de que empezara todo, y se decidiera construir un homenaje como El Monumento al Minero.

Parece complicado, pero podríamos decir que el arte contemporáneo no deja de ser un campo elitista, diseñado explícitamente para unos pocos que poseen las claves. No parece haberse superado esas barreras que se establecieron con las vanguardias de principios del siglo XX. Quedando pocos motivos de expresión destinados a un público más amplio y menos entendido en la materia. Pero en este caso, tampoco se trata de hacer arte de cualquier cosa como pretendía Andy Warhol. Digamos que el arte no es valido por llamarse arte, ni tampoco es mejor por ser abstracto. Debe tener unas ciertas leyes, o al menos interesar a unos pocos. Pepe Noja está en contra de todo lo anterior, e intenta crear en cierta medida, y a su modo, algo claro y próximo y las claves se las da sin lugar a dudas el lugar y su cultura. Estaban allí, no hubiera sido lógico buscar fuera.

Todo lo que digamos puede ser hablar por hablar ya que no es sólo el arte contemporáneo el que no es ampliamente apreciado por su complejidad. Ocurre que el propio Velázquez, uno de los pintores que más próximos de la realidad naturalista, muchas veces tampoco es apreciado desde la perspectiva del publico general no entendido, al que el Arte no tiene por qué interesar.

Se podría haber realizado el Monumento al Minero, en un puro estilo fotográfico. Sin duda, hubiera desencajado dentro del contexto del arte contemporáneo. Sería una especie de coloso de Rodas pero en la Mancha, una especie de anécdota para contar en los años venideros.

De las cosas que hacen verdaderamente grande a este monumento es esa mezcla de la tradición de la tierra con el toque artístico de arte de vanguardia. Aunque parezca que en un principio, nada tiene que ver, da la casualidad que a la hora de la verdad es todo un nuevo mundo. Por lo demás, como hemos visto, es difícil encajar el dividido mundo de la creación artística con el público no entendido ya sean mineros o profesores de matemáticas. Lo que nos interesa es ver que de puntos de partida muy diversos se puede llegar a creaciones verdaderamente interesantes. Es muy difícil unir las opiniones de los artistas y los críticos, ya sean más o menos importantes los unos o los otros. En nuestro caso particular, la diferencia entre Pepe Noja y la opinión pública más general, y en especial la de los mineros, está clara. Por eso quizás una importante la labor de los historiadores del arte es la de acercar el arte al pueblo, recopilar las piezas perdidas u olvidadas, montarlas de nuevo y darles un significado renovado.

Las opiniones, son simplemente eso, opiniones... Pero para bien o para mal, lo que aquí tenemos con este minero, no es otra cosa que un símbolo de Puertollano, así como la mezquita es símbolo de Córdoba. En muchas ocasiones, el verdadero arte, se va depositando en las obras como un residuo sólido, que con el tiempo permite ver otra cosa, dejando sentir la verdadera esencia del arte. Aquella parte que se esconde dentro y que muestra la forma más importante: la idea.

APENDICE A

Ficha del Monumento al Minero

Nombre de la obra: Monumento al Minero

Nombre del autor: José Noja

Año de realización: 1983

Emplazamiento: Puertollano

Técnica: Escultura

Material: Bronce

Medidas: 17 m x 5 m x 3 m

Este monumento fue inaugurado el día 26 de febrero de 1983, y se encuentra situado en el cerro de Santa Ana. Es una pieza fija, colocada al aire libre tras colocarse en su lugar de destino jamás ha sido desplazada. Está formada por dos piezas, una primera que corresponde a las piernas, y la segunda que es el tronco y la cabeza. Es la insigne figura de un minero bajo un estilo neorrealista.

APENDICE B

Ficha del Monumento a la Minería

Nombre de la obra: Monumento a la Minería

Nombre del autor: José Noja

Año de realización: 2000

Emplazamiento: Puertollano

Técnica: Escultura

Material: Bronce

Medidas: 2.7 m x 4.5 m x 2.3 m

Este monumento fue inaugurado el día 4 de mayo de 2000, emplazándose en el puente de San Agustín. El conjunto es una única pieza. Representa a un grupo de mineros trabajando dentro de una galería, en un estilo realista.

NOTAS

59) Entrevista al Director del Museo, Raul Menasalvas

60) Entrevista a Pepe Noja

61) Valeriano Bozal: Pintura y escultura Española del siglo XX (1939-1990), Summa Artis, vol. XXXVII, (Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1992) pág. 507

62) Anna María Guasch, El arte último del siglo XX Del posminimalismo a lo multicul-tural, (Ed. Alianza Forma, Madrid, 2000) pág. 297

63) Entrevista a Pepe Noja

64) Entrevista a Raul Menasalvas

65) Entrevista a Pepe Noja

66) Entrevista realizada a Eugenio Peñalver, un minero jubilado, el día 2 de enero de 2002

BIBLIOGRAFÍA

- A.M.P. Libro de Actas, creación de la Comisión Pro Monumento al Minero, 9 de febrero de 1982.

- A.M.P. Libro de Actas, sesión plenaria correspondiente al 24 de Febrero de 1983. Sobre el acto inaugural del Monumento.

- A.M.P. Actas de las reuniones de la Comisión Pro-Monumento al Minero, en las fechas siguientes: 9 de enero de 1982, 26 de enero de 1982, 30 de enero de 1982 4 de febrero de 1982, 6 de febrero de 1982, 13 de febrero de 1982, 20 de febrero de 1982.

- A.M.P. Resumen de la Campaña Pro-Monumento al Minero.

-Boletín Municipal del Ayuntamiento, años 82 y 83.

- Artículo con la relación de los lotes subastados para la financiación del Monumento. Diciembre de 1982.

- Artículo con la historia de la creación del Monumento, Marzo’83.

- Entrevista con el autor, Pepe Noja, Mayo de 1982.

- Diario Lanza, artículos recogidos entre los años 1981 a 1983.

- OÑA, Joaquín: Una visión fotográfica de Puertollano, Ed. Ediciones Puertollano, Ciudad Real, 1992.

- BOZAL, Valeriano: Pintura y escultura Española del siglo XX (1939-1990), Summa Artis, vol. XXXVII, Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1992.

- RAMÍREZ MADRID, Luis Fernando: Historia de la minería en Puertollano, Ed. Ediciones Puertollano, Ciudad Real, 1994.

- MARÍA GUASCH, Anna: El arte último del siglo XX Del posmi-nimalismo a lo multicultural, Ed. Alianza Forma, Madrid, 2000.

- RODRÍGUEZ ESPINOSA, Eduardo: La mineria del carbón y su incidencia en la población y configuración comarcal de Puertollano en Ponencias 4ª Semana de Historia de Puertollano, nº 14, Biblioteca de autores manchegos, Excma. Diputación, Area de Cultura.

- RUEDA MOZOS, José y DELGADO BEDMAR, José Domingo: Un fotógrafo de Prensa en Puertollano, Ed. Ediciones Puertollano, Ciudad Real, 1993.