Puertollano

Antonio Laguna, el artista urbano artífice de la obra ha empleado más de 200 kilos de pintura para decorar una superficie que supera los 700 metros cuadrados

UN ESPECTACULAR MURAL DECORA DESDE HOY LA PARED DE LA PISCINA MUNICIPAL

J. Carlos Sanz

16/05/2007

(Última actualización: 25/08/2008 14:00)

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Una borrachera de colores, una auténtica explosión cromática y de figuras decoran desde hoy la inmensa fachada frontal de la piscina municipal. Casi un mes le ha llevado a Antonio Laguna, el artista urbano originario de Almagro, componer un mural cuya línea argumental encriptada está abierta todas las interpretaciones.

Aunque no quiere desvelar las claves de su concepción, Laguna apuntaba que la destrucción natural provocada por el ser humano es la línea temática que sobresale. “Es mejor que cada uno saque sus propias conclusiones”, señalaba el autor para quien lo más importante es que cada persona contemple y adquiera su propio juicio.

UN PROCESO CREATIVO DONDE HA HABIDO INCIDENCIAS

Pese a las inclemencias meteorológicas y la mala jugada que le produjo la plataforma mecánica que ha empleado para la realización del mural, sufrió una avería repentina y a punto estuvo de provocarle un grave accidente, no han sido obstáculos para que Laguna haya concluido satisfactoriamente su trabajo.

A lo que hay que sumarle el complejo estado del soporte, la pared de la piscina estaba muy deteriorada en algunos sitios aparte de ser un criadero de insectos, bacterias y miriadas de microorganismos. “Esta pared está viva porque forma parte de una piscina y hay un montón de organismos que la habitan”, afirma el autor quien finalmente ha conseguido establecer una especie de coexistencia pacífica con tan singular ecosistema. “He aprovechado aquellas partes menos afectadas para componer las figuras”.

LAGUNA PIDE RESPETO PARA SU OBRA

Una composición que se puede leer en ambas direcciones ya que para Laguna “lo importante es que el público tenga un contacto directo con el muro”. Y es que más de 700 metros cuadrados dan para mucho por lo que Laguna espera que el pueblo de Puertollano respete su obra “independientemente de que les guste más o menos. Aunque será el destino el que dicte finalmente su conservación”.

Luis Pizarro, Concejal de Cultura, espera que la actitud respetuosa ante la obra sea perenne “ya que se trata de un trabajo diferente que identifica a Puertollano. Nos sentimos felices de que por fin el muro de la piscina esté decorado como corresponde”. El concejal agradeció a la Policía Local sus labores de coordinación y vigilancia para que Laguna pudiera realizar su trabajo sin problemas y aseguró que esta propuesta será el comienzo de futuros encargos para que los edificios municipales y polígonos industriales de la ciudad se conviertan en destinatarios del arte urbano. “Todas las cosas requieren de un principio. Una vez comenzado este camino, en un futuro habrá otros lugares que se identifiquen singularmente. Creo que merecerá la pena que más adelante existan otros lugares de Puertollano que sean objeto de creatividad”, manifestaba Pizarro.

En definitiva, un trabajo de chinos pues Laguna ha empleado más de 200 kilos de pintura plástica y sintética que ha utilizado a partes iguales.