El Gobierno regional financió con más de 180.000 euros la derivación de 71 usuarios a estas comunidades

LA JUNTA RENUEVA SU COLABORACIÓN CON LAS COMUNIDADES TERAPÉUTICAS PROYECTO RENACIMIENTO, BETEL Y BASIDA

El objetivo es garantizar que los drogodependientes y todas las personas en riesgo de exclusión reciban una asistencia sociosanitaria profesional y cuenten con una plaza en régimen de internado en estas comunidades

La Comarca

16/02/2007

(Última actualización: 25/08/2008 12:00)

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El Gobierno de Castilla-La Mancha a través de la Fundación Sociosanitaria para la Integración Sociolaboral del Enfermo Mental (Fislem) ha renovado su apoyo y colaboración al trabajo que desarrollan Basida de Manzanares y la Fundación provincial contra las Toxicomanias (Re-nacimiento) y la Asociación Betel, ambas de Ciudad Real, que tienen como objetivo ayudar a la rehabilitación y reinserción social de las personas en riesgo de exclusión social, especialmente drogodependientes y personas afectadas por el VIH, que por sus características requieren un acompañamiento profesional.

Así se acordó tras el acuerdo firmado entre el consejero de Sanidad, Roberto Sabrido, en su calidad de presidente del Patronato de la Fundación Fislem, entidad que como novedad comenzará a gestionar estos recursos, y los presidentes de la Asociación Basida, Visitación Adán Villarreal; de la Fundación provincial Contra las Toxicomanías (Re-Nacimiento), Gabriel Vicente Maján; y la Asociación Betel, Francisco José Jiménez Calero.

Durante la firma de este acuerdo, Roberto Sabrido, reiteró que con este convenio, el Gobierno de Castilla-La Mancha garantiza que todas las personas en riesgo de exclusión social (drogodependientes y personas afectadas por el VIH Sida) que necesiten estar en régimen de internado tengan una plaza en estas comunidades terapéuticas y reciban una atención sanitaria de calidad que ayude a su integración en la sociedad.

El consejero de Sanidad recordó que la Junta invertirá este año 1,7 millones de euros, un 13 por ciento más que en 2006, para financiar en su totalidad el ingreso y el tratamiento en régimen de internado de los toxicómanos y drogodependientes en las 12 comunidades terapéuticas de la región.

En total, en los últimos diez años más de 2.200 usuarios han sido atendidos y derivados por las unidades de conductas adictivas (UCAS) a las Comunidades Terapéuticas para su proceso de rehabilitación y reinserción social, con una inversión por parte de Sanidad durante este periodo de 8,4 millones de euros.

Atención integral

Hay que señalar que las comunidades terapéuticas cumplen un papel fundamental en la atención residencial de drogodependientes, al ofertar plazas adecuadas a las distintas patologías de estos pacientes y en un número superior a la demanda que existe en la región, lo que les permite atender a enfermos de otras comunidades autónomas.

La atención asistencial a los drogodependientes en comunidades terapéuticas es una de las actuaciones recogidas en el Plan de Alcoholismo y Drogodependencias de Castilla-La Mancha 2006-2010, que abarca las áreas de prevención, tratamiento e inserción social y formación e investigación.

En el caso de la Asociación Betel de Ciudad Real, creada hace 14 años y que orienta sus actividades en el desarrollo de un programa residencial libre de drogas, dirigido especialmente a personas en riesgo de exclusión social, especialmente a drogodependientes. El año pasado esta comunidad terapéutica atendió a 89 personas.

Por su parte la Asociación Basida, creada hace once años, que cuenta con un centro acogida en Manzanares (Ciudad Real), dispone de 14 plazas para enfermos de sida y otras 4 para drogodependientes que carecen de recursos o apoyo social y familiar. Esta asociación, de carácter benéfico y asistencial, atendió el año pasado a seis personas, lo que supuesto una inversión por parte de la Consejería de Sanidad de 25.000 euros.

Finalmente, la Fundación Provincial contra las Toxicomanías (Proyecto Re-nacimiento Ciudad Real), creada hace once años y que cuenta con 23 plazas, tiene como objetivo prioritario el tratamiento y rehabilitación de drogodependientes. El año pasado fueron derivados de las Unidades de Conductas Adictivas (UCA) 53 usuarios a esta comunidad terapéutica, lo que ha supuesto una inversión por parte de la Consejería de Sanidad de 135.000 euros.