Según la Ley que se aprobó en el Congreso de los Diputados el pasado 28 de septiembre

AMACAM PREOCUPADA POR QUE LOS AUTÓNOMOS DE LA CONSTRUCCIÓN NO VAN A PODER SUBCONTRATAR OBRAS

Esta prohibición pudiera atentar contra el principio constitucional de libertad de empresa que reconoce la Constitución en el artículo 38.

La Comarca

26/10/2006

(Última actualización: 24/08/2008 14:00)

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La Asociación de Microempresas y Autónomos de Castilla-La Mancha (AMACAM), presidida por Miguel Ángel García Muñoz, muestra su preocupación tras la aprobación de la Ley reguladora de la Subcontratación en el sector de la Construcción. “Hasta que esta normativa no se publique en el Boletín Oficial de Estado, un albañil podrá subcontratar a cuantos autónomos quiera para realizar, por ejemplo, una promoción de viviendas. Ahora, una vez se haga efectiva la ley cambiará. Tanto que el mismo trabajador por cuenta propia no podrá subcontratar alguna parte de su obra a otro autónomo”.

La Ley 32/2006 de 18 de octubre, (BOE del 19 de octubre de 2006), reguladora de la subcontratación en el sector de la Construcción, y que entrará en vigor a los 6 meses de su publicación, en abril de 2007, además de establecer trabas burocráticas, -sobre un sector cuyas notas predominantes son la flexibilidad y sencillez de sus negocios-, las empresas contratistas y subcontratistas de la construcción están obligadas a estar inscritas en determinados Registros de Empresas Acreditadas, disponer de unos mínimos de trabajadores contratados con carácter indefinido, y tener en cada obra que se realice un libro de subcontratación. Asimismo, penaliza a los Trabajadores Autónomos de la Construcción, que no dispongan de trabajadores asalariados a su cargo, con no poder subcontratar las obras que previamente a él hayan sido encomendadas, ni a otras empresas contratistas ni a otros trabajadores autónomos.

Esta prohibición pudiera atentar contra el principio constitucional de libertad de empresa que reconoce la Constitución en el artículo 38 y que, establece que en el marco de una economía de mercado, “cualquier forma de organización empresarial es lícita, como es lógico, siempre que no contraríe lo establecido en el ordenamiento jurídico”, apuntó García.

Amacam entiende que sin intención alguna, pone en confrontación los intereses del constructor que tenga un trabajador asalariado, con los intereses de otro autónomo que no lo tenga, ya que concede una serie de privilegios al primero que el segundo no puede conseguir, lo cual también pudiera vulnerar lo establecido en el artículo 14 de la Constitución Española. El primero pudiera subcontratar hasta en tres ocasiones, mientras que el segundo no puede subcontratar ni una sola vez.

Con la utilización de un ejemplo será más fácil de entender:

-El trabajador autónomo sin personal asalariado no puede contratar directamente con el promotor de la obra.

-El trabajador autónomo no puede subcontratar los trabajos a él encomendados ni a otras empresas subcontratistas ni a otros trabajadores autónomos.

Es decir que si un autónomo, sin asalariado, se le encomienda unos trabajos (por ejemplo el pintar cuatro viviendas de reciente construcción), este no se podrá poner en contacto con otro autónomo pintor para subcontratarle el pintado de dos de estas viviendas, puesto que la Ley lo prohibirá expresamente, dentro de 6 meses, esto es, cuando la Ley entre en vigor.

A este respecto, Amacam piensa que en vez de poner trabas al autónomo que no tiene asalariados se podría incentivar a éste concediéndole una serie de ayudas para la contratación de personal, así se crearían nuevos puestos de trabajo.