El Gobierno de Castilla-La Mancha cederá el ejemplar a una biblioteca cervantina

UNOS ALPINISTAS CASTELLANO-MANCHEGOS ENTREGAN UN “QUIJOTE” DEDICADO POR EL DALAI LAMA AL PRESIDENTE BARREDA

Beatriz Ballester, Fernando Cabañas, José María Alonso y Angel Sánchez son cuatro ciudadrealeños que durante el pasado mes de octubre disfrutaron de un fantástico viaje por el Himalaya del que se trajeron multitud de experiencias y anécdotas y un “Quijote” dedicado por el XIV Dalai Lama, Tenzin Gyatso. El libro lo entregaron esta semana al presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda; el Gobierno regional lo cederá a alguna de las bibliotecas cervantinas de nuestra Comunidad Autónoma.

PRESIDENCIA DE LA JUNTA

12/12/2005

(Última actualización: 24/08/2008 14:00)

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Fernando Cabañas y Beatriz Ballester fueron los encargados de llevar el ejemplar firmado al presidente Barreda, entrevista que aprovecharon para explicarle su breve encuentro con el Dalai Lama y su recorrido por Nepal y el Tibet, la meseta habitada más alta del planeta, a cuatro mil metros sobre el nivel del mar y a los pies de los catorce ocho miles de la cordillera del Himalaya.

La expedición ciudadrealeña partió el 5 de octubre con destino a Dharansala, en la India, capital del Tibet en el exilio desde 1959, año en que el país fue anexionado a la Republica Popular China, para entregarle al Dalai Lama uno de los volúmenes de “Don Quijote de La Mancha” editados este año del IV Centenario. En Dharansala viven alrededor de ciento veinte mil tibetanos.

Según explicaron Beatriz Ballester y Fernando Cabañas, las dos cosas que más les sorprendieron del Dalai Lama fueron la gran cantidad de fotos con dignatarios de todo el mundo que se exhiben en su residencia y el trato tan humano que dispensa a sus huéspedes, tanto que fue el propio Dalai Lama quien los colocó a todos para posar ante las cámaras fotográficas con el “Quijote” en las manos.

Después de este breve encuentro, los ciudadrealeños partieron hacia Nepal y El Tibet con destino al paso del Drogma La, situado en el monte Kailash a cinco mil seiscientos metros de altitud. El paso del Drogma La es un lugar de peregrinación para los budistas y los hindúes al que se llega después de cincuenta y seis kilómetros de ascensión. Al llegar, los peregrinos dejan una de sus prendas como ofrenda y la intención de los alpinistas castellano-manchegos era hacer lo propio con un libro del “Quijote”.

Sin embargo, de camino al monte Kailash, una nevada de treinta y dos horas de duración les dejó incomunicados durante cinco días a cuatro mil doscientos metros de altitud. Al fin, tras un día entero sacando nieve con las palas, lograron desatascar uno de los 4x4 que les transportaba y pudieron llegar a un lugar habitado.

Este retraso en el plan de viaje obligó a los ciudadrealeños a cambiar de destino, ya que, como apuntaron Fernando Cabañas y Beatriz Ballester, las autoridades chinas cobran tanto por entrar al Tibet como por día de estancia y, además, el tiempo se les echaba ya encima y tenían que empezar a pensar en el viaje de regreso.

Por tanto, variaron de rumbo y se dirigieron al campo al campo base desde el que parten las expediciones al Everest, a cinco mil doscientos metros de altura. Allí dejaron como último recuerdo un ejemplar de “Don Quijote de La Mancha” junto al monumento a Leigh-Mallory e Irvine, alpinistas británicos que perecieron en 1924 en uno de los intentos de ascensión al techo de La Tierra: los dos sucumbieron en el intento, pero no se sabe si fue al atacar la cumbre o al descender de ella.

De toda esta aventura, que concluyó el 4 de noviembre con el regreso a Ciudad Real, Beatriz Ballester, Fernando Cabañas, José María Alonso y Angel Sánchez están preparando un documental que desean estrenar dentro de unos meses en las cinco capitales de la región, una petición que trasladaron al presidente de Castilla-La Mancha durante su entrevista.