Puertollano
El derbi provincial se saldó con la victoria por la mínima del Puertollano

UN PUERTOLLANO CON 10 JUGADORES DIO UN BAÑO AL MANCHEGO

Ángel Moreno

10/10/2005

(Última actualización: 25/08/2008 12:00)

Imprimir

Ayer se vivió uno de los mejores derbis provinciales, el duelo entre la UD Puertollano y Manchego enfrentados en el Sánchez Menor. Un estadio que presentaba una imagen inolvidable, 4000 personas en las gradas, aficionados en las taquillas con sus cánticos, bufandas, quien diría, que se disputaba un partido de tercera división. Este derbi no defraudó, hubo tensión, pillería, bonitas jugadas y hasta el gol, que es la salsa de los partidos.

CLARO DOMINIO DE LA UDP

Se recibió al conjunto local con mosaico, tracas y papelillos de diferentes colores, sin duda algo especial para este choque.

El sistema a emplear por Antonio de la Torre, no cambiaría, como se apuntó por el mismo; dos hombres en el centro del campo, Vladimir y Raúl Martín y dos líneas de cuatro, hacían casi imposible llegar a la meta de Luisen. Pero la UD Puertollano, acostumbradas a estas batallas empezaría a sacar petróleo de donde no lo había. Berja a los cinco minutos y desde el circulo central mandaría un cuero a Luisen el cual adelantado tuvo que emplearse para poder mandar el esférico a córner.

Por el contrario el Manchego se mantenía agazapado para buscar su oportunidad, que no era otra cosa que buscar la contra. La siguiente ocasión de gol para los locales llegaría a los diecisiete minutos, Berja seria el encargado de botar una falta desde la banda derecha, para que David Sanz rematara de cabeza, sin consecuencias positivas. El mayor dominio del esférico, y las entradas por bandas presagiaban un primer gol azul, y así fue, a los 26 minutos David Sanz fue el encargado de rematar de forma sensacional y cuero servido desde la izquierda por Carlos Sanz, cruzando bien el cuero y llegando al fondo de las mallas 1-0 y el deliro en las gradas del Sánchez Menor. Entre tanto el Manchego se dedicaba a incurrir una y otra vez en faltas, las cuales merecieron un castigo mayor a varios jugadores. Las dos únicas ocasiones de gol por parte visitante las protagonizaron Vladimir al superar a su marcador y chut a la cepa del poste y Oscar desde unos 20 metros a las manos de Rojas.

La polémica, lógicamente esta servida en los derbis, a los treinta minutos Camacho, realizaba una escalofriante entrada a David Sanz viendo el jugador mancheguista sólo amarilla, por el contrario Luismi vio roja por empujar a Raúl Martín. Con David Sanz en la banda el Manchego volvería por sus fueros, esta vez el encargado de mandar "recadito" fue un expuertollanense, Raúl Martín entró de muy malas maneras sobre Carlos Sanz, esta vez tampoco hubo castigo mayor a la tarjeta amarilla por parte de Moreno Naranjo. La primera mitad acabo con el 1-0 a favor local, con mejor juego y más llegadas a las inmediaciones de Luisen.

CON UNO MENOS Y MEJORES QUE EL RIVAL

La segunda mitad comenzó con la ausencia de David Sanz lesionado y la incorporación de Salva. En estos siguientes cuarenta y cinco minutos vimos a una UD Puertollano replegada atrás y buscando la contra, se cedió el cuero al Manchego, el cual llegando a la línea de tres cuartos perdía el esférico.

Como en la primera mitad se intentó sorprender a Luisen, esta vez Dupi rozó el palo izquierdo. Los locales lo intentaban pero la ausencia de un delantero nato hacia imposible jugadas de peligro en el segundo acto. Pero estaría por llegar la mejor jugada de triangulación local. Berja por la derecha cedería a Salva y éste lo propio con Dupi su pared con Salva fue interceptada por Kapa, el cual vio tarjeta amarilla y por consiguiente el penalti a favor. Penalti que erró Dupi por dos veces al rechace de Luisen. El Manchego realizaría dos ocasiones con cierto peligro ante la meta de Rojas, la primera Raúl Martín colándose hasta la línea de fondo y buscando el centro a Vladimir, Rojas estuvo listo y rápido para interceptar el cuero, pero sin duda la ocasión más clara y donde estuvo el empate la protagonizo Oliver al rematar un esférico mandado desde la izquierda al larguero. El encuentro terminaría ahí.