No hay acuerdo en la negociación del Reglamento de Coordinación de las Policías Locales de Castilla–La Mancha

Los acuerdos irían encaminados a conseguir fomentar un sistema que garantice la Seguridad en Castilla-La Mancha.

CC.OO.

07/05/2005

(Última actualización: 25/08/2008 12:00)

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La Mesa de Coordinación de la Policía Local se reunió el pasado jueves en la Escuela de Protección Ciudadana, para tratar los siguientes puntos:

Reglamento de Coordinación de las Policías Locales de Castilla–La Mancha.

Reglamento de Organización y Régimen Jurídico de la Escuela de Protección Ciudadana.

Debido sobre todo a la gran diferencia de intereses que tienen las distintas partes representadas en la mesa –Junta de Comunidades, Ayuntamientos, Jefes de Policía y resto de Policías-, no se llega a acuerdos que fomenten un sistema que garantice la Seguridad en nuestra Región.

La pretensión de la Junta y de los representantes de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha (FMPC-LM) era imponer ayer mismo sus propuestas de Reglamentos, que a nuestro juicio están muy alejadas tanto de las demandas de los trabajadores como del objetivo de garantizar la prestación de un servicio público de calidad por parte de la Policía Local. Y esto, esencialmente, porque los representantes de las administraciones no entienden las causas –o prefieren no afrontarlas- de la situación caótica que se vive en muchos ayuntamientos de nuestra región, cuyos regidores, desde un concepto caciquil y feudal de su cargo y de su relación con la policía local, utilizan a los agentes como instrumentos a su disposición, para su servicio personal.

CC.OO. seguirá defendiendo en la Mesa su propia propuesta, que tiene dos objetivos fundamentales: mejorar sustancialmente la calidad y la eficacia en la prestación de sus servicios a la ciudadanía por parte de la Policía Local; y garantizar también la dignidad de las condiciones laborales y profesionales de los agentes. Creemos, además, que ambas cuestiones están íntimamente relacionadas, de forma que será imposible ofrecer un servicio de calidad que garantice la seguridad desde unas relaciones laborales sometidas al arbitrio del edil de turno.