Opinión
La Comarca de Puertollano


 
Por sus inversiones
los conoceréis

Isabel Quintanilla

Diputada regional y concejal
del PSOE en Manzanares

Como en años anteriores, los diputados del PP que no se dejan ver por la provincia si no es para las fiestas de guardar (y las otras, si viene a cuento) han bajado desde Madrid para vender a la opinión pública las excelencias del Presupuesto fabricado por el Gobierno central, así como su repercusión aquí y ahora. Ponen de relieve, con gran despliegue de cifras, los datos que favorecen a Ciudad Real y dejan a la sombra los rincones que no quieren ni ver ni iluminar.
Como en años anteriores, cuando la oposición saca a la luz esos ángulos obscuros del desván, los diputados cuneros y los que no lo son se apresuran de inmediato a decir que presentarán las enmiendas oportunas para que nadie pueda argumentar que Ciudad Real es una provincia ignorada por la administración central. Se trata de un juego de toma y daca que, tras el caso de León, ya no convence a nadie. Este Gobierno y el partido en el que se sustenta han dejado ver a  las claras que el dinero de los Presupuestos se maneja, más que para perseguir los intereses generales, como instrumento para mantener el poder o para comprarlo. Cueste lo que cueste. Tan descarnada ha sido la compra y la operación en León capital, que hasta los alcaldes del PP se han revelado pidiendo más equidad.
A nadie debería extrañar este comportamiento, puesto que el Gobierno de Aznar se ha caracterizado -el caso mencionado no es más que otro botón de muestra- por un tejer y destejer la túnica de la vida pública ( y no la de Penélope), andar y desandar el mismo camino, mirar para la izquierda mientras desplaza el balón a la derecha, y dárselas de centro reformista mientras cada día apuesta más por intereses conservadores.
Si el reformismo del gobierno Aznar ha de juzgarse, por ejemplo, desde uno de los parámetros más objetivos que los sociólogos usan en la actualidad, el ecologismo, echándole un vistazo a las inversiones que en la provincia se van a hacer en Medio Ambiente, vemos que rayan el cero. El cero más absoluto. Y vemos también que ninguno de los grandes proyectos que se había propuesto el ministerio casi fantasma de Isabel Tocino, como el Plan Hidrológico Nacional o el de residuos sólidos, ha salido adelante.
A escala provincial, la inversión prevista para el año 2000 -un año electoral, que no se olvide- para la regulación de nuestros ríos o para la mejora de las presas es de todo punto escasa. Y en parques nacionales, Cabañeros y Las Tablas, aunque se ha mejorado, queda todavía mucho por hacer. (El reformismo de Aznar no pasa, pues, ni por el medio ambiente, ni por la promoción de la mujer, ni por la libertad de información, tres piedras de toque, tres criterios de juicio universalmente admitidos. De ahí que su pretendido reformismo y el centrismo que lleva aparejado no pasen de ser una palabra vacía).
Tampoco son para tirar cohetes las cifras previstas en la variante de Ciudad Real (27 millones en el dos mil), ni en la autovía de Puertollano-Ciudad Real (250 millones), ni en la variante de Puertollano, ni en otros enlaces en bienes e infraestructuras destinados al uso general, cuyas inversiones previstas se desgranan a lo largo de cuatro o cinco años, como el cuento de nunca acabar. ¿Y por qué ser menos críticos cuando no han previsto ni una sola peseta para el trasvase del Tajo a La Mancha? ¿Y por qué ser menos críticos desde el campo de la política cuando organismos sociales como los empresarios, la Cámara de Comercio o los sindicatos han planteado reivindicaciones urgentes en este sentido?
A nadie le gusta usar el victimismo como arma política, aunque dé buenos resultados como ha demostrado Pujol; tampoco gusta mostrar las llagas de la propia tierra en vivo y en directo; por cuando los Presupuestos del Estado se usan por el Gobierno y sus representantes en la provincia como instrumento de la propaganda más vergonzosa, no obstante sus carencias, uno se pregunta si el victimismo pujoliano o el chantajismo leonés no serán las únicas armas que entienden Aznar y sus ministros.
Evidentemente desde un partido estatal con visión integradora, como aquel en el que milito, los planteamientos alicortos no tienen cabida. Por eso rechazo tanto el victimismo como el chantaje. Pero de ahí a no poner el dedo en la llaga de unos Presupuestos que nos discriminan, va un mundo. Y sin hacer, por falta de espacio y por las exigencias propias de un artículo periodístico, un repaso exhaustivo por las inversiones de Justicia, de Fomento, de Educación y Cultura, o de Trabajo y Asuntos Sociales en la provincia de Ciudad Real, si pienso en líneas generales que a este Gobierno, al que se le ve la pata rastreando las cifras, se le conoce por sus inversiones. Y éstas, ni son reformistas, ni de centro, ni, tanto menos, de izquierdas. A la vista de los números para esta provincia, es, sencillamente, un gobierno con escasa sensibilidad social.

¿Cómo serán  “los trillizos”?


Ignacio Valiente

“¡Bah! ¡Pues no queda hasta el año 2000!”, decíamos antes sin pensar que el tiempo no corre, sino vuela.
Ese año 2000, que antes se nos antojaba lejano, ya lo tenemos a la vuelta de la esquina, y como todo lo nuevo, arrastra una serie de interrogantes propios de la curiosidad e interés del ser humano. “¡La curiosidad os mata!”- oía yo decir a un abuelo, paisano mío, dirigiéndose a tres hijas que tenía y que eran unas “linces” en indagar noticias de la calle-. Y es que no es para menos; cada mil años se da un caso como el que se nos avecina: desde el 999 no se ha vuelto a dar un “parto de trillizos”.
¿Cómo será el 2000? Puede más o menos vislumbrarse. ¿Cómo será el siglo XXI ? Es muy difícil de prever. ¿ Cómo será el tercer milenio? ¡Uh! ¡Ni por lo más remoto! Hay agoreros, vaticinadores, chamanes... ¡qué sé yo cuántos descendientes de Nostra-damus! que dicen saber el futuro de los “trillizos”, cuando el futuro es imprevisible, máxime si son cien, o mil años. Si se hubiesen cumplido las profecías de tantos vaticinadores que nos han encogido el ombligo con el fin del mundo, no hubiéramos llegado a la era de los ordenadores y de los misiles. ¿O acaso estos sofisticados aparatos sean los futuros destructores del “Planeta Azul”? Eso nadie lo sabe, pero no nos debe caber la menor duda de que el armamento existente en el anterior “alumbramiento de trillizos” no tenían el poder destructor de los actuales; y éstos, en manos de una cabeza loca y retorcida, pueden ser los verdaderos ejecutores del tan “cacareado” y temido Apocalipsis.
Pero como el ser humano lo que tiene de asustadizo y supersticioso lo compensa con unas buenas dosis de desconfianza e indiferencia, cuando surge algún pronosticador pasa de sus augurios y trata de vivir; porque como decía un profesor mío: “Olvida y vive, porque algunos recuerdos no te van a dejar vivir”; y yo, ateniéndome a esta sabia máxima, sólo digo que aprovechemos este gran privilegio que Dios nos ha dado de ver y vivir el extraordinario “alumbramiento de trillizos” que se nos avecina; y no pensar cómo van a ser, que eso sólo Dios lo sabe y el futuro nos lo irá diciendo


 
 
 
 
 
 

 


 
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