Puertollano
La Comarca de Puertollano

El oleoducto, de 358 kilómetros de longitud, discurre por tres comunidades y funcionará en unos meses

Bono accionó la válvula del nuevo oleoducto Cartagena-Puertollano

I.S.G./L.C.

El 16 de febrero tuvo lugar en el Complejo Industrial de Repsol YPF de Puertollano el acto de puesta en marcha del nuevo oleoducto Cartagena-Puertollano, al que asistieron José Bono Martínez, Presidente de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha, José Manuel Serra Peris, Secretario de Estado de Industria y Energía, Casimiro Sánchez Calderón, alcalde  de Puertollano, el delegado del Gobierno Carlos Moro, el Presidente de Repsol YPF, Alfonso Cortina y el vicepresidente de la División de Refino y Marketing, Juan Sancho Rof.
El nuevo oleoducto Carta-gena-Puertollano sustituye al anterior, cuyo trazado discurría entre Málaga y Puertollano. La inversión final del oleoducto ha sido de 26.832 millones de pesetas, y ha contado con financiación parcial del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El proyecto se ha desarrollado a lo largo de dos años, ejecutándose las obras de construcción en el último ejercicio.
Cortina destacó que el proyecto que ese día se inauguraba es fruto de una colaboración muy estrecha entre  tres administraciones: la del Estado, la de tres Comunidades Autónomas y la Unión Europea. El presidente de Repsol YPF  señaló también que en este último año la compañía que presidía había dado un salto cualitativo y cuantitativo con la conversión en Repsol YPF, sin olvidar que “nuestros orígenes se encuentran simbolizados en este oleoducto Cartagena-Puertollano, dos ciudades que marcan el eje primordial del que arrancó originariamente esta empresa internacional”.
“El Complejo de Puertollano es en ciertos aspectos el más destacado de la compañía. Desde los tiempos de la empresa nacional Calvo Sotelo se han producido unos lazos de simbiosis muy estrechos entre Castilla-La Mancha y la empresa, que quiere seguir siendo un motor básico para su desarrollo y bienestar”, puntualizó Cortina.
 
 
 

Los datos

El nuevo oleoducto tiene una capacidad de transporte de 7´5 millones de toneladas anuales de crudo a través de una tubería de acero de 22´´ de diámetro y 358 kilómetros de longitud, enterrada a, como mínimo un metro de profundidad desde la parte más alta de la tubería, y totalmente automatizada y telemandada. A lo largo del recorrido se han dispuesto tres estaciones de bombeo, en Cartagena, Pliego y Elche de la Sierra, con una potencia de impulsión de unos 16.000 kw.
El valor estratégico del oleoducto, esencial para el abastecimiento de la creciente demanda de productos derivados del petróleo en la Zona Centro de España, es fundamental. Esto significa que es necesaria su explotación a pleno rendimiento, manteniendo el suministro de crudo en un nivel  superior a los siete millones de toneladas anuales. Tras la construcción del nuevo oleoducto entre Cartagena y Puertollano, se procederá al desmantelamiento de las actuales instalaciones de descarga y almacenamiento en Málaga.
El nacimiento del Proyecto del Oleoducto Cartagena-Puertollano encuentra su justificación en el desarrollo urbano de la ciudad de Málaga. Las instalaciones de Repsol YPF en el puerto de la ciudad y en sus inmediaciones, ubicadas inicialmente en la periferia de Málaga se han visto inmersas en el pujante desarrollo de su núcleo de población.
 
 
 
 

El nuevo trazado

Tras investigar pormenoriza-damente las diferentes opciones posibles mediante un exhaustivo análisis de factores económicos, sociales, medioambientales y logísticos, se optó por Cartagena, donde ya existía una importante actividad petrolera de descarga, almacenamiento y refino. Esto va a suponer un importante crecimiento de la actividad del puerto de Cartagena, que duplicará su tráfico, con la consiguiente repercusión en la actividad económica de la zona.
Para la construcción del oleoducto se ha dividido el trazado en cuatro tramos de longitud similar, asignando diferentes contratistas a cada tramo. En la construcción han participado más de una treintena de empresas especializadas en ingeniería, obra civil, soldadura, líneas eléctricas, montaje de equipos industriales, inspección de calidad y medio ambiente, que han generado 704 empleos directos y 240 indirectos.
Repsol YPF ha extremado desde el primer momento todas las preocupaciones para encontrar una solución que afectase mínimamente al rico patrimonio natural y social de la zona por donde discurre el oleoducto. Cada alternativa de trazado fue objeto de un detallado análisis multi-criterio, en el que los factores medioambientales tuvieron siempre un peso muy destacado. Finalmente se acordó un trazado que salvaba los parques naturales de Sierra Espuña y Carrascoy, cruzaba el río segura por una zona antropizada y discurría sin apenas afectar a la red de acequias de Mula.
La puesta en funcionamiento del nuevo oleoducto supone para la comarca de Puertollano la consolidación de la actividad industrial de la refinería de Repsol YPF en Castilla-La Mancha como uno de los Complejos más desarrollados en su especialidad a nivel europeo.
 
 
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