Edición mensual - Septiembre 2012 - Fiestas Patronales

Casi 250 familias durante el primer semestre del 2012

Aumenta el número de familias atendidas por Cáritas

Noelia Iñesta Fernández

Nº 244 - Fiestas Patronales

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Debido a la falta de recursos, cada vez son más las familias que necesitan pedir ayuda a organizaciones como Cáritas. Una entidad que ayuda a personas que no tienen ningún tipo de recurso ni subsidio y que si lo tienen es escaso para alimentar a toda la familia, pagar la hipoteca y los gastos del día a día. Juan José Palacios, delegado de Cáritas en Puertollano explica que “se recaba información para ver si la situación que sufre la familia es urgente”. Si aun tienen modo alguno de subsistir, ya sea gracias a familiares o amigos, la organización estudia el caso.

Cáritas, es una entidad sin ánimo de lucro que desde el comienzo de su actividad se preocupa sobre todo de ayudar a las personas y familias más desfavorecidas económicamente. Así proporciona ayudas alimentarias hasta que se conoce a fondo la situación, pero según Palacios “no se dan directamente alimentos. Si se ve que se necesita alimentos se da lo necesario para que lo consiga, según la situación que está viviendo”. Una situación que se alarga en el tiempo y que puede llegar a durar bastantes meses por la falta de recursos económicos y la escasez de planes de empleo que suponen un respiro para la familia.

En el primer semestre de este año, Cáritas Interparroquial de Puertollano ha ayudado a 247 familias, 50 más que el pasado año. A pesar de que sólo se ha incrementado en 50 familias, “hemos destinado el doble de recursos, porque no es fácil que estas familias encuentren rápido una salida” subraya Palacios.

Con el transcurso de los años se ha tenido la concepción de que estas ayudas estaban destinadas a personas inmigrantes o de barrios marginales, pero la crisis económica no mira el estatus social o la zona en la que residas. Es cierto que hasta el momento las barriadas que más beneficios recibían eran El Carmen, Las Mercedes y San Juan, pero la difícil situación que atraviesa la ciudad de Puertollano ha llevado no sólo a una mayor demanda en estos barrios sino también en familias del centro de la ciudad. Palacios explica que “se ven casos de todo tipo. Ya no es solamente en barrios marginales o de inmigrantes, sino también familias de clase media”.

A lo largo del 2012, desde Cáritas se han destinado aproximadamente 24.000 euros, cifra que dobla la del pasado año “porque hay más familias y menos planes de empleo” explica Palacios. Unos recursos que Cáritas obtiene de socios, de las colectas de las misas del primer domingo de cada mes y de los donativos de la ciudadanía. Tal y como explica Palacios, instituciones como el Ayuntamiento de Puertollano “aportan una cantidad, pero es para otro tipo de ayudas como la guardería o el centro de transeúntes”.

El centro de transeúntes está al completo

El Centro de transeúntes de Puertollano, situado junto a la Iglesia de San Juan Bautista, acoge tanto a personas que están de paso como a personas que viven en la calle. “Hay servicios mínimos, para que puedan pasar una noche sin pedir nada a cambio. Si no tienen dónde dormir, o no tienen dinero, se les atiende. Hay una serie de plazas para este tipo de personas y otras para personas que quieren dejar de vivir en la calle” subraya el Delegado de Cáritas. En estos momentos este centro se encuentra al completo, pero según Palacios no son más personas que lo demandan sino que “hay personas que quieren buscar algo por su cuenta y si no encuentran nada regresan”.

Un hospedaje demandado por más hombres que mujeres de edades intermedias o mayores. “Los que están de paso son de edad intermedia, pero los que están en recuperación son más mayores o con algún tipo de enfermedad” afirma Juan José.

Todos aquellos que buscan salir de la calle, pueden vivir en el centro de transeúntes durante un año aproximadamente. Desde esta organización se les ayuda intentando buscar alguna solución. “Se hace un seguimiento, se les acompaña al hospital si tienen algún tipo de enfermedad, pero en un año, normalmente, se encuentra una solución” explica Palacios.