Edición mensual - Septiembre 2011 - Puertollano

Orificios

Decapitados

José Rivero

Nº 238 - Puertollano

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La marcha del Balonmano Ciudad Real, antes Renovalia-Ciudad Real, a Madrid bajo la forma societaria de BM Madrid SL y más tarde como Balonmano Atlético de Madrid, tiene varias lecturas. No sólo la demostración de que la ciudad y la sociedad en su conjunto contaban con un equipo del primer nivel, de élite dicen algunos, que no podían mantener; sino otras más esquinadas sobre burbujas y globos, sobre negocios deportivos y sobre deportes negociables. Junto a todo ello, la decepción del mundo de peñas y aficionados que se ven más retratados que nunca en una nueva versión del cuento de la lechera.

Un equipo caro, muy caro para las posibilidades reales de la economía provincial, pero que ha consumido ya importantes subvenciones públicas millonarias en las últimas campañas, incluida la cesión de uso del suelo donde su ubica su (¿…?) pabellón. En esto el balonmano ha funcionado como tantas otras empresas de cualquier ramo y de cualquier actividad, que al calor de la expansión fueron subvencionadas y promocionadas con fondos públicos, y que con la crisis desaparecen del mapa geográfico que las vio nacer y crecer. Y se despiden por la puerta pequeña.

Lo que fue, lo que quiso ser y así se proclamó, como santo y seña de la ciudad, como emblema de la provincia y como marca de la región, es hoy un recuerdo que se desvanece y unas palabras quebradas de aquellas buenas intenciones. Y ¿ahora qué? podríamos preguntar.

Si a la desaparición/traslado del Balonmano Ciudad Real, unimos otras desapariciones importantes y variadas, llegaremos a la conclusión de que algo ha funcionado mal muy mal, y nada ni nadie lo ha advertido. Y aún esperamos el conocimiento de responsabilidades y de responsables de tanto desvarío.

La intervención de Caja Castilla-La Mancha, fagocitada pero no deglutida por Cajastur; el óbito del tan cacareado en su día Reino de Don Quijote; la extinción del ramal manchego de Alta Velocidad tras seis meses de funcionamiento; la situación agonizante y en situación concursal del Aeropuerto de Ciudad Real tras el largo parto; la práctica desaparición del Centro de Investigación y Desarrollo para la Recuperación Ambiental (CIDRA), que Alquimia Soluciones Ambientales posee en Daimiel; el ‘impasse’ de Silicio Solar en Puertollano o el ajetreado papelón de la Fundación Virtus en esta ciudad, dan cuenta de un enorme maremágnum de despropósitos y de una gestión cuestionable y cuestionada, a la vista de los resultados y liquidaciones.

Si a ello unimos los datos conocidos sobre la situación económica de numerosos Ayuntamientos regionales, llegaremos a una foto fija terriblemente movida y distorsionada de nuestra realidad. Que fue considerada de Primera División o de ‘Champion League’, tan sólo hace unos meses y que hoy es un rostro sin cabeza.