Edición mensual - Septiembre 2011 - Fiestas Septiembre

Este septiembre me pido encierros

Benjamín Hernández

Nº 238 - Fiestas Septiembre

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¡Dioses del Olimpo! La que se ha liado con los encierros en Puertollano. Y yo que estaba tan contento, tan encantado de la vida y tan dispuesto a ponerme mi faja cual pamplonés de Calatrava. Porque hace muchos años que servidor soñaba la posibilidad de hacer carreras con toros y novillos como se hizo en Puertollano hasta finales del siglo XIX y que esta ciudad, en su proceso de aculturación, perdió como perdió la jota, que luego tuvieron que sacar nuestros folcloristas de letrillas de carnaval que aparecieron en los vertederos de antiguas imprentas.

Puertollano pasó, por los años citados, de tener mil y pico habitantes siendo muy generoso con los censos de la época, a más de doce mil por culpa de las minas. El acervo cultural se diluyó como una lágrima en la lluvia, que dirían los replicantes, y el poblachón manchego se transformó en una mezcla mayor de personas que venían de Andalucía, con aportaciones del norte peninsular, Extremadura y el Levante.

Precisamente por eso aquí gusta más el flamenco que las jotas, mal que les pese a los conservadores (afortunadamente) de esos grandes archivos que son los repertorios de los grupos folclóricos. Por eso la gente se disfraza antes de faralaes y camperos cordobeses que de antiguos señorones de la Balálita.

Y mira tú por donde cuando estamos buscando en nuestras raíces, potenciando fiestas como el Santo Voto, buceando en la antropología que nos pueda señalar el propio origen, Luis Miguel Ortiz, concejal de Festejos, desempolva algunas obras que se hicieron para reparar los destrozos de los jóvenes corriendo los toros por las calles y se lía el Cisma Carbonero. Bendito sea Mitra, el tauróbolo.

Evidentemente yo acepto que haya gente a la que no le gustan los toros. A mí no me gustan las motos y voy felicitando a todos mis amigos y amigas moteros/as por lo bien que se lo han montado recientemente en un encuentro que ya se está haciendo tradicional.

Tampoco me gustan el House o el Heavy y bendigo las músicas y los músicos que defienden su estilo y lo llevan a gala. No soy creyente y sin embargo colaboro con cofradías y Venus Afrodita me libre de criticar la visita del papa con todos sus gastos sufragados por el erario público.

Conozco gente, absolutamente respetable, que no le gusta el fútbol, le dan alferecías los deportes en general y creen (yo mismo lo creía hasta hace unos venturosos años) que es una pérdida de tiempo. Pero jamás critiqué que se subvencionaran. Y ahora menos.

He escuchado personas que dicen que el teatro es una pérdida de tiempo y más cuando se hacen obras difíciles y dramaturgias osadas y valientes, que obligan a pensar al espectador.

Adoro el Carnaval, pero hay gente que sufre urticaria cuando ve una máscara. Pero si queremos Entierro de la Sardina u Orgullo Gay o adoradores de la sardina y los mercadillos Orientales, tendremos que dejar que penitentes y clérigos tengan su oportunidad de salir a la calle con respeto y atención. Es más, la inmensa mayoría son de la procesión y no del carnaval.

Respeto, por tanto, a quienes trabajan por abolir la tauromaquia, pero pido respeto para los que la amamos. Hay gente a favor de la abolición de la Educación y la Sanidad Públicas, y yo siempre abogaré por que sigan adelante con la mayor calidad y profesionalidad posible.

Puedo entender que haya personas que piensen que no se debe gastar dinero público en hacer un encierro. Hablan de la crisis y de las prioridades. Pero si protestamos contra todo gasto en aquello que no nos gusta, corremos el riesgo de que al final, todo se haga por la vía privada, “privando”, y discúlpenme el pleonasmo, a quienes no tengan posibles, del acceso a ciertas diversiones y espectáculos. Lo de los recortes constitucionales puede acabar siendo definitivo.

Quiero encierros en Puertollano, y cualquier cosa que se nos ocurra para mejorar las Fiestas. Por supuesto que hay que gastar dinero. Pero es que si no, malamente se podrán recuperar los profesionales de algunas disciplinas, como los toros y todo lo que rodea este mundo, para mí fantástico.

Quien no quiera, que no vaya. Felices Fiestas Patronales.