Edición mensual - Septiembre 2011 - Cultura

248 niños en los Talleres de verano de la biblioteca municipal

Luis Fernando Ramírez

Nº 238 - Cultura

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En agosto terminaron los talleres de verano que ha llevado a cabo la Biblioteca Municipal de Puertollano con el fin de que los estudiantes que lo desearan pudieran aprovechar su tiempo libre en vacaciones. Después de 34 días, se ponía fin a esa actividad de tipo cultural que planteamos cuando llega el verano con el fin de cubrir ese espacio de ocio y descanso y conseguir con ello que los participantes ocupen parte de ese tiempo deleitándose con la oferta programada, a la que respondieron con un interés similar al demostrado en otras ocasiones. Atrás quedó el verano, con la participación de 248 y más de cien sesiones en las que se divertían aprendiendo. Los monitores han estado atentos durante mes y medio para atender a todos los niños y jóvenes que se apuntaron a ellos. El 56% de los participantes eran del sexo femenino y el 62% de chavales con edades de tres a nueve años. Hemos tenido once monitores que han atendido los talleres, alguno más de los previstos pero que hemos estimado necesario para que la cifra de participantes no afectase a la calidad de los mismos. Una gran mayoría de ellos, sobre todo los menores de diez años, se integraron en varios talleres en el mismo día.

Este año hemos realizado los talleres de verano en el Colegio Público David Jiménez Avendaño, lo que permitió que los talleres infantiles fueran más participativos y con movimiento al contar con espacio y sombra suficiente para llevar a cabo esos talleres. Todos los talleres se realizaron por la mañana salvo el de encuadernación, que se hizo por las tardes en la Biblioteca Infantil. El taller dedicado a los adultos (encuadernación) se celebró en la Biblioteca Infantil con la finalidad de no obstaculizar el estudio de los universitarios.

Juegos y fiestas

Los últimos días de cada quincena, los monitores hicieron una fiesta con los participantes, con juegos, representaciones de teatro y gymkhanas entretenidas que permitieron a los chavales disfrutar, mientras participaban activamente. A lo largo de las 68 horas de estancia de cada chaval en los talleres resaltamos su disfrute, alegría y animación, cuando tocaban actividades de movimiento y equipo. Como estaba previsto, en los talleres se les ha inculcado una serie de normas de respeto, comportamiento, compañerismo y atención, de forma que hiciera más fácil la convivencia.

Todos estos datos reflejan el interés de los padres y niños por participar en actividades lúdicas durante el tiempo de ocio, razón por la que continuaremos con esta experiencia, introduciendo mejoras y añadiendo otros talleres de utilidad para los usuarios. El próximo año continuaremos estas fiestas de diversión y aprendizaje.