Edición mensual - Noviembre 2010 - Puertollano

Un paisaje minero-industrial que debe recuperarse para beneficio de Puertollano

Un grupo de investigadores analiza las posibilidades del paisaje minero para el turismo cultural

J. Carlos Sanz

Nº 229 - Puertollano

Imprimir

Poner en valor el paisaje minero-industrial de Puertollano, vincularlo al patrimonio cultural de la localidad y generar actuaciones futuras para que las edificaciones que perviven se conserven, se remodelen y sean un reclamo para el turismo cultural. Estos son los principales objetivos del estudio paisajístico de la cuenca minera de Puertollano que está llevando a cabo el Grupo de Investigación de Paisaje Cultural (GIPC) de la Universidad Politécnica de Madrid; trabajo que finalizará con toda probabilidad en enero de 2011 y que se divulgará a la ciudadanía a través de una publicación que verá la luz durante los meses de abril o mayo del próximo año.

La fase analítica y técnica del estudio, encargado por la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda de la JCCM, ha sido puesta en común en una jornada que bajo la denominación “Paisajes de la Energía” se celebró a fines de octubre en el Centro de Estudios Universitarios de Puertollano.

Todos coinciden al destacar el importante valor cultural implícito en el patrimonio minero-industrial de Puertollano, en su necesidad de conservarlo y ponerlo en valor. La propia Bárbara Pons, Directora de Planificación Territorial de la JCCM, lo tilda de “incalculable valor” y alerta que si este patrimonio no se cuida está abocado a su desaparición, “la gran tragedia que sucede en algunas zonas de Castilla-La Mancha”. Pons detalla la singular característica que se da en Puertollano, la confluencia de un paisaje industrial cercano a un territorio natural y tiene claro que este entorno (al igual que en Almadén) puede captar la atención de gente interesada en practicar el turismo cultural, “una de las bazas que tenemos que explotar en la región” reconoce.

Para generar esta riqueza cultura es indispensable documentar, registrar, dar a conocer este patrimonio así como fomentar colaboraciones entre el ayuntamiento de Puertollano y el mundo universitario. Pons habla de la próxima puesta en marcha de la Escuela de Arquitectura “Andar”, que estará ubicada en Toledo, y donde se pretende vincular a los arquitectos que se formen en Castilla-La Mancha con esta idea de recuperar los paisajes culturales. Aunque el principal obstáculo será lograr financiación suficiente para articular la puesta en valor de este patrimonio industrial, generar actividades nuevas “para albergar esos edificios del pasado”. Pons señala que estamos en la antesala de una andadura, de un hito histórico para la región como será “poner en valor algo que si no cuidamos puede llegar a desaparecer”.

Darío Gazapo, Director del proyecto y profesor titular de la Escuela Superior de Arquitectura de la Politécnica de Madrid, detallaba que los trabajos ya han concluido la fase analítica y de evaluación territorial. Asegura que el estudio finalizará en enero de 2011 y que la publicación estará lista durante los meses de abril o mayo. Destaca un aspecto importante: en el portal web Google ya puede visualizarse este paisaje minero-industrial “incorporado al patrimonio cultural de la localidad”, lo que a su juicio supone darle un valor a la imagen industrial y vincularla al concepto de riqueza cultural. Asimismo, Gazapo asegura que este estudio será el principio de otras colaboraciones pues se pretende (con ayuda financiera de la Consejería de Ordenación y Territorio, Ayuntamiento de Puertollano y Universidad Politécnica de Madrid) crear un Observatorio que vaya analizando cómo se desarrolla este paisaje en un horizonte de cinco a diez años.

No extraña que el Concejal de Cultura, Luis Pizarro, mostrara su entusiasmo porque se haya elegido Puertollano “para hacer estudios sobre nuestro paisaje”. Si bien, Miguel Aguiló, Catedrático de Arte y Estética de la Ingeniería en la UPM, da una regañina a todos los puertollanenses “porque tienen aquí un tesoro territorial y nadie nos enteramos porque ni lo cuidan, ni lo enseñan ni lo valoran”. Ahí queda eso.