Edición mensual - Febrero 2010 - Opinión

Editorial

Deportes 2010

Puertollano ha comenzado su año como ciudad europea del deporte con suertes muy dispares para los dos clubes deportivos de mayor seguimiento y repercusión social en nuestra comarca como son La UD Puertollano, que milita en 2ª B, la tercera categoría futbolística del país en importancia, y el Puertollano Fútbol Sala Restaurante Dacho de división de plata, la segunda categoría del país en esta especialidad deportiva.

Mal, muy mal, para el equipo de fútbol que tiene graves problemas económicos, como todos sabemos, y de muy difícil solución sobre todo después de que el alcalde de Puertollano descartase la solución propuesta por el presidente del club de colocar una instalación fotovoltaica sobre las cubiertas de la tribuna, preferencia y del nuevo parking. Ahora, la directiva está a la espera de una reunión con Joaquín Hermoso para exponerle la situación y, según comentaba el presidente en su última rueda de prensa, anunciarle su intención de proponer en la próxima asamblea de socios que el club pase a ser una sociedad anónima deportiva. Un tema éste espinoso, porque si la masa social del equipo no se queda con la mayoría de las acciones su futuro podría ser aún más incierto que en la actualidad. La UD Puertollano está en estos momentos en una especie de callejón sin salida porque mantener al equipo en 2ª B solo podría lograrse con otras fuentes de financiación que nunca acaban de llegar o de ser concretadas. Ahí esta por ejemplo la idea desechada de la instalación fotovoltaica, el patrocinador del equipo que nunca llega y esa remota posibilidad, que debe ser refrendada en asamblea por sus socios, de que el equipo pase a ser una sociedad anónima deportiva, con los peligros que ello conlleva. Confiemos en que la lenta pero progresiva recuperación del presidente, José Antonio Navarro, le de tiempo, fuerzas e imaginación para salvar a su equipo de la crónica de una muerte anunciada que la mayoría de los puertollaneros no deseamos para la UDP pero que, desgraciadamente, podría llegar.

No ocurre lo mismo con el equipo de fútbol sala que al menos, y que sepamos, goza de una espléndida salud. Con una segunda plaza casi asegurada en la clasificación, que no se ha convertido en primera porque el líder está intratable, pero que deja al equipo en las puertas del ascenso a la máxima categoría, no hay ninguna superior, del fútbol sala nacional. ¡Y esto sí que tiene mérito! Aunque tampoco hay que olvidarse del fútbol sala regional femenino donde las féminas del Salesianos son líderes incuestionables y muy serias aspirantes al ascenso de categoría, del equipo de baloncesto en primera nacional, del equipo de voleibol, o de fútbol femenino. Afortunadamente Puertollano se salva también con sus grandes deportistas internacionales como Javier Bermejo o Santiago Arnés, por poner solo dos ejemplos. Porque en este aspecto hay una gran cantera gracias a las escuelas deportivas municipales y a los clubes de la ciudad que hacen, que aparte del tema futbolístico que tanto preocupa, se pueda escribir el nombre de muchos de nuestros deportistas y clubes en mayúsculas.