Edición mensual - Julio 2009 - Sociedad

Los manchegos “Lolaimon” sacan su primer disco y revolucionan el ámbito rumbero

El grupo del momento

J. Carlos Sanz

Nº 213 - Sociedad

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Necesitaban nuevos aires y he ahí que toparon con el sello discográfico Ventilador Music lo que ha supuesto una propulsión a chorro. Hace un par de meses sacaron al mercado su primer disco, “De momento”, y abanderan la nueva hornada de grupos que vertebran su música en la espina dorsal de la rumba. Aunque en el caso de los manchegos “Lolaimon” la miscelánea va más allá al haber injertado sonidos aflamencados gracias al trompetista puertollanense Kike, guiños rockeros cortesía del también puertollanense Julián Pavón, así como fogonazos de funk y ciertos ribetes de rap aportados por Kopea, el cantante de una formación que a día de hoy presume de ser la joya de la corona de Ventilador Music.

“Están contentos con nosotros porque nos portamos bien” me comenta con sorna Julián Pavón (Jula como se le conoce artísticamente). El integrante más talludito de “Lolaimon” sabe que el grupo está viviendo un momento dulce, una efervescencia que se expande como los fractales cada día que pasa, en cada concierto que ofrecen. Hace unas semanas tocaron en la mítica Apolo, la sala de conciertos de Barcelona por antonomasia, “estuvo lleno y gustamos a la gente” diagnostica Jula consciente de que actuar en sitios como éste suponen la confirmación de que “Lolaimon” está en pleno auge.

Los niños mimados de Cataluña

Cierto es que la ciudad condal mira de buen agrado a las formaciones musicales que se sustentan en la rumba, en el sonido creado en la forja de la fusión –grupos como Ojos de Brujo, Dusminguet o el propio Macaco son una prueba evidente de ello- y no es de extrañar que los manchegos toquen con frecuencia en Cataluña: Cerdanyola, Tarragona, Martorell, la lista se incrementa aunque no se acota al territorio donde se mima la rumba. Gracias a Ventilador Music, “Lolaimon” se ha integrado en el circuito Rumba Club, una propuesta musical gestada en Barcelona y que reúne al elenco de grupos emergentes en la fusión para darlos a conocer a través de conciertos. Como me revela Jula, a ellos les ha tocado el honor de ser los primeros que tocarán fuera de Cataluña, concretamente en Gruta 77, una conocida sala de conciertos madrileña.

Si con “Klavin la klave”, la maqueta previa que grabó “Lolaimon”, los manchegos ya apuntaban maneras con “De momento” el sonido se ha profesionalizado. Ha habido arreglos musicales destacables, se percibe más fragancia rockera, Kopea ha cambiado algunas melodías y su voz suena más curtida, a lo que hay que añadir la aportación de los nuevos integrantes del grupo: el timbre flamenco del trompetista Enrique –nuestro periódico ya publicó un artículo el mes pasado-, el sonido más denso y potente que aporta el nuevo batería, incorporación de sintetizadores y ciertos efluvios electrónicos gracias a la colaboración del percusionista puertollanense Ricky. “De momento” contiene diez temas, cinco de ellos ya estaban incluidos en la maqueta original, y además la carátula del disco llama la atención por su diseño de ínfulas psicodélicas, un rostro de mujer flamenca de la que emanan espirales y círculos rojos.

Una propuesta estética realizada por la toledana Lola Beneytez, diseñadora gráfica, quien también ha creado las ilustraciones que aparecen en el libreto del disco. “Dibuja muy bien y se ha inspirado en las letras de nuestras canciones” destaca Jula quien desvela que “De momento” puede adquirirse en puntos de venta como el propio Fnac o a través de la web de Ventilador Music.

Para los integrantes de “Lolaimon” el panorama se antoja ubérrimo tanto en conciertos como actos promocionales. Revistas especializadas, radios musicales como Radio 3 y la inclusión de un manager, una figura que como el propio Jula reconoce está siendo fundamental, ponen de relieve que los manchegos atraviesan un momento importante. Se ve en lontananza la imagen de la catapulta, de ser muy conocidos en la escena musical española; factores que por ahora no provocan temblores sísmicos en la estabilidad del grupo. La eficacia se debe al leitmotiv que les mueve, “tener el máximo interés a la hora de tocar y desarrollar nuestro trabajo en base a la amistad que nos une” como afirma Jula. Un axioma que el imprevisible devenir puede modificar pero que por “el momento” se mantiene intacto. “Lolaimon” atesora ganas de trabajar, rigor a la hora de hacerlo, responsabilidad y por supuesto visos de humildad; pese a que la formación está diseminada, dos viven en Madrid, otros tres en Ciudad Real y dos en Puertollano, suelen ensayar en Corral de Calatrava, pueblo natal de Kopea. Allí hay una casa, una especie de sancta sanctórum “donde guardamos todos nuestros cacharros” y que funciona como espacio inexpugnable donde “Lolaimon” genera su música. Cosas de “La Mancha profunda”, el germen territorial de una música que se expande de forma cuántica. Hay que agradecérselo al desenfreno de la entropía, como refleja el propio Jula en los agradecimientos del disco. De momento, son imparables…