Edición mensual - Abril 2009 - Sociedad

Y colorín colorado este cuento aún no ha empezado

¿Quién no recuerda a la mítica Marilyn Monroe susurrando el Happy birthday to you… a su presidente? Esa fue una de las celebraciones que a pesar de los años, los que lo vivieron y los que lo vimos bastantes años después, no hemos podido olvidar. Nadie puede negar que fue un momento inolvidable. Pues no solo los presidentes se merecen una celebración digna de hacer historia. El 23 de Abril es el cumpleaños del “libro” y lo celebra con un regalo mágico.

Gema Pérez Pinto

Nº 210 - Sociedad

Imprimir

El día 23 de Abril es el cumpleaños de alguien muy importante, tan importante que se merece la mejor de las celebraciones, “el libro”. ¿Cómo podemos hacer que una celebración sea inolvidable?, pues llenándola de magia. La Biblioteca Municipal ha conseguido aunar libro y magia en una única persona, “el cuentacuentos”. Este año he tenido la gran suerte de ser uno de ellos, y he podido comprobar cómo algo tan simple a primera vista, como puede ser un pequeño libro, ha hecho “vivir” a un gran puñado de niños. ¡Qué mundo más fascinante!, deberían obligar por ley a los que deciden embarcarse en el mundo de ser padres a contar un cuento diario cada noche a sus pequeños. Tanto padres como profesores nos pasamos la vida intentando que sean responsables, autónomos, y que se labren desde sus primeros años de colegio un buen futuro; pero… ¿Por qué se nos olvida que son niños y que tienen que soñar y creer en la magia y en seres maravillosos?, sino viven la fantasía ahora, ya nunca lo harán, es su momento…En mi poca experiencia como cuentacuentos, he comprobado que mientras les cuentas cualquier tipo de relato, sus ojos brillan y sus caras se iluminan, ese, ese es el momento mágico. Donde se olvidan de ellos mismos, solo viven para y por el cuento. ¿Por qué tienen que esperar a que sea el día del libro? Si los niños cada noche viajan al mundo de los sueños, ¿porque no les acompañamos…? Alguien me dijo no hace mucho tiempo, que después de contar mi primer cuento nunca jamás iba a ser la misma, ¡que tonterías dicen algunas personas!, pues es cierto, no soy la misma, sonrío como nunca y disfruto la vida desde otro punto, la mirada inocente de un niño. Sigo siendo tan responsable como antes, pero cuando no tengo fuerzas para seguir subida a este mundo, me asomo a la ventana de la magia, la magia de sumergirme en un cuento.Desde aquí quiero pedir a esos padres, familiares cercanos, profesores o cualquier persona que tenga a un niño a su lado, que dedique un ratito de su tiempo a darles vida a esos niños, que no tengan prisa, ya crecerán, ya sufrirán lo suficiente para poner los pies en la tierra. La vida ya es demasiado cruel. Y que los mayores seamos al menos diez minutos al día, ese Peter Pan que todos llevamos dentro y así disfrutemos la esencia de la vida, la sonrisa. Un bien escaso en estos tiempos pero tan necesario como respirar. Gracias a la Biblioteca Municipal, gracias a los cuentacuentos y gracias a los niños por dedicar un ratito a la magia, a la magia que encierra un cuento.