Edición mensual - Abril 2009 - Sociedad

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Julio César Rioja: “El inmigrante tiene que ser sujeto de derecho”

Mónica Adán:

Nº 210 - Sociedad

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Mónica Adán:Cáritas nace desde una convicción distinta al resto de ONGs, el cristianismo, y eso, a la hora de actuar, ¿Cómo se nota?

Julio César Rioja: Fácilmente, las personas preferidas de Jesús siempre eran los pobres, las viudas, los huérfanos y los extranjeros. Entonces en Cáritas los preferidos también son los más necesitados, entre ellos los inmigrantes.

M. A.: Vosotros atendéis a cualquier persona con necesidades, no sólo a inmigrantes, ¿hay más afluencia de inmigrantes que de españoles que acuden a Cáritas?

J. C. R.: No, en Cáritas los datos que tenemos son de mayor afluencia de españoles aunque también vienen extranjeros. El Centro de Transeúntes “Virgen de Gracia” este año ha acogido a 309 españoles y 108 inmigrantes. La mayoría de los transeúntes extranjeros que han pasado por allí son rumanos, después marroquíes,… Por aquí también hemos tenido bastantes.

M. A.: ¿Cuáles son los problemas con los que llegan los inmigrantes a Cáritas?

J. C. R.: El problema del inmigrante es que si no tienes trabajo no tienes papeles y si no tienes papeles no tienes trabajo, con lo cual es una pescadilla que se muerde la cola. Lo que más demandan es alimentación, ayuda en las facturas… Bueno también demandan trabajo, pero nosotros no podemos hacer más que limitarnos a la bolsa de trabajo que nos va llegando, sobre todo limpiadoras para casas, internos,… Y como en el ayuntamiento te piden estar un determinado tiempo empadronado para entrar en la bolsa de trabajo pública, pues es un problema añadido.

M. A.: Con respecto a este tiempo, a la crisis, ¿afecta más a los inmigrantes?

J. C. R.: De los 44.000 parados de nuestra provincia, 4.555 son inmigrantes, la mayoría por la construcción y la agricultura. Por otro lado en Puertollano aún no hay muchos inmigrantes, pero en otras zonas de la provincia que son más bien agrícolas hay un número muy elevado.

M. A.: ¿Os sentís capaces de abordar el problema o faltan medios?

J. C. R.: Medios sí que faltan, pero sería bueno que los inmigrantes pudieran ser sujetos de derecho desde el primer momento y no tener que esperar que pase un determinado tiempo para acceder a todo: no pueden trabajar en el ayuntamiento, no pueden adquirir viviendas de protección oficial,… Desde aquí lo único que se puede hacer es ayudarles económicamente y poco más.

M. A.: ¿Qué pensáis de políticas como el Plan de Retorno Voluntario?

J. C. R.: La Iglesia ha estado en contra de todas las normas de inmigración que se han hecho, incluso la que se quiere hacer ahora, aunque es menos restrictiva, porque el inmigrante es un ser humano. Nosotros estamos por la dignidad de las personas y porque se respeten los derechos fundamentales. La Iglesia está por acoger al extranjero.

M. A.: A la hora de buscar trabajo o casa, ¿un inmigrante se encuentra con problemas añadidos o prejuicios por serlo?

J. C. R.: Creo que se tiene más prejuicios ante personas de etnia gitana que hacia los inmigrantes. Lo que sí pasa mucho es que, en la bolsa de trabajo, como son inmigrantes, la gente piensa que se les puede contratar sin Seguridad Social o pagarles lo que quieran.

M. A.: Si pudierais pedir algo a la voz de “ya”, ¿qué sería?

J. C. R.: Es difícil una sola cosa, pero lo primero sería cambiar la ley de extranjería y que la gente sea sujeto de derecho ante todo. Una ley para que quien quiera pueda venir a nuestro país pero con un contrato de trabajo, aunque no hay que olvidar que nuestros abuelos, cuando iban a Alemania, muchos tampoco iban con contrato de trabajo.